Salen a la luz indicios de la relación entre María Sol Larrea y el líder de 'Los Choneros' | Vistazo

Salen a la luz indicios de la relación entre María Sol Larrea y el líder de 'Los Choneros'

María Belén Arroyo | [email protected] Miércoles, 26 de Febrero de 2020 - 12:22
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María Sol Larrea era la mujer fuerte de la seguridad social. Durante siete años fue el brazo derecho del prófugo Ramiro González. Ahora salen a la luz indicios de relaciones de ella con el líder de
Los Choneros”, señalado como colaborador del cartel de Sinaloa.
 
No se movía una hoja de papel sin su consentimiento en el IESS, hace 12 años, cuando era la mujer fuerte de la seguridad social ecuatoriana. Que hoy se encuentre privada de la libertad, cumpliendo
sentencias por delitos de acción pública, no significa que María Sol Larrea Sánchez haya perdido su poder. Desde la cárcel de Latacunga, donde se encontraba en agosto de 2019, hablaba por celular con quien sería el líder de la organización delictiva “Los Choneros”, Jorge Luis Zambrano González, conocido como “JL” o “Rasquiña”.
 
Eso se desprende de un audio de 9 minutos de duración, revelado por el portal Código Vidrio, cuya veracidad fue admitida por autoridades gubernamentales. La implicación: Es el indicio de la relación entre una exalta funcionaria durante el Gobierno correísta y un miembro del crimen organizado, pues al interlocutor de la llamada se lo vincula con el cartel de Sinaloa. Videos muestran que, además, ante la mirada de guías, logran reunirse en los pasillos de ese centro penitenciario, considerado de alta seguridad.
 
 
A la fecha de esa conversación grabada, María Sol Larrea compartía celda con la pareja de Zambrano, Xaira Meneses. Se acababan de enterar de un posible movimiento de pabellón. Ambos planificaban una posible intimidación a una guía penitenciaria, de cuya actuación se quejaban. En el diálogo, Larrea le pidió que le compartiera el número de teléfono de esta funcionaria, luego de lo cual “yo te digo toda la dirección, todo, todo, todo…”. ¿Significa esto que aún detrás de las rejas Larrea accedía a información privilegiada de Inteligencia?
 
Su defensor, Teodoro Coronel, argumenta que Larrea fue víctima de abuso sexual por parte del director de la cárcel de Latacunga, y que a consecuencia de la denuncia por este delito, ella se encuentra bajo el sistema de protección de testigos. Por tanto, enfatiza que al evitar un cambio de pabellón, ella estaba velando por su propia integridad. Insiste en que al haberse grabado a conversación telefónica se violó su privacidad. Además, el abogado pone en duda la identidad del interlocutor de la llamada.
 
Larrea, economista de profesión, con una maestría en salud pública, se encuentra actualmente en el centro de detención de Tungurahua. En tanto, Zambrano permanece en la cárcel de Cotopaxi desde febrero de 2019, luego de que se detectara que fue el responsable del ingreso de una ambulancia  con drogas, armas y otros objetos a la Penitenciaría del Litoral, donde cumplía una condena de 26 años por asesinato.
 
 
La gestión pública 
A inicios de marzo de 2018 se realizó la audiencia oral del juicio por enriquecimiento ilícito de María Sol Larrea. Fue un procedimiento abreviado: la exfuncionaria pública admitió los cargos; recibió una sentencia de 56 meses de cárcel.
 
En ese proceso salió a relucir el poder que acumuló entre 2008 y 2015. En todo ese tiempo, actuó protegida por su mentor y jefe inmediato, Ramiro González, quien hoy está prófugo en Perú.
 
Larrea fue directora general del hospital Carlos Andrade Marín a partir de 2008, directora del IESS en 2012 y coordinadora nacional del IESS hasta 2014, mientras González era presidente del Consejo Directivo, en representación directa del entonces presidente Correa. Cuando González fue posesionado como titular del Ministerio de Industrias y Productividad, en 2014, Larrea fue contratada como asesora, coordinadora general de planificación y gestión estratégica, coordinadora general de planificación y asesora de despacho. Sus funciones terminaron en junio de 2015.
 
En su época de oro en la seguridad social ganó cerca de cinco mil dólares mensuales. Sin embargo, un examen especial de la Contraloría a sus declaraciones patrimoniales juradas, reveló que no fue posible identificar el origen de los fondos con los cuales adquirió dos inmuebles, uno de ellos valorado en 274 mil y el segundo, en 134 mil dólares. El primero se encuentra en el exclusivo sector Quito Tennis, al noroccidente de Quito; y el segundo, en el puerto Santa Ana, de Guayaquil. Tampoco se justificaron 14 mil dólares con los que adquirió un vehículo; no se identificó el origen de fondos por 2 millones de dólares. Ni presentó los estados bancarios de una cuenta en el banco Wells Fargo de Estados Unidos.
 
Entre 2011 y 2017 realizó múltiples inversiones financieras por montos entre 500 y 120 mil dólares.
 
En abril de 2015, la pareja adquirió ocho solares en la lotización Las Tecas (El Empalme) y a inicios de junio de ese año hipotecaron en favor del BIESS (banco del IESS) un lote de terreno en Montecristi Golf Club y Villas, del cantón Montecristi. Por esa época, ella presentó su declaración jurada de bienes al término de su gestión y reportó un patrimonio de 603 mil dólares. Ante el Monte de Piedad, mecanismo de préstamo dependiente del IESS que recibe joyas y presta dinero, dejó por esos días un lote de joyas, relojes y bisutería avaluado en 13 mil dólares.
 
A inicios de agosto de 2017, al parecer alertada de su inminente detención, intentó salir del país. En el aeropuerto de Tababela fue detenida. En abril de 2019, cuando enfrentaba la sentencia, se halló un departamento por 440 mil dólares, adquirido en Miami, conjuntamente con su esposo, y no declarado en su patrimonio.
 
Investigación
El informe con indicios de responsabilidad, que motivó investigaciones en la Fiscalía, derivó en procesos por delitos de tráfico de influencias (contratación de servicios de limpieza para hospitales nuevos); peculado (compra de equipos oftalmológicos) y enriquecimiento ilícito. En este último, la fiscal detectó que un conglomerado de empresas relacionadas con su esposo y familia política, aumentó su patrimonio en virtud de contratos para servicios de diálisis con el IESS. En el cuerpo 64 de la investigación fiscal se citan los nombres de 11 empresas relacionadas. En su defensa, él argumentó que las firmas que proveen servicios de diálisis fueron constituidas décadas antes de que Larrea accediera a la cima de la seguridad social ecuatoriana.
 
“Los ingresos percibidos por la procesada y su cónyuge en sus cuentas bancarias distan de los ingresos registrados en sus declaraciones al Impuesto a la Renta, siendo los primeros superiores en un alta cuantía”, cita un informe pericial.
 
La justicia concluyó que Larrea es autora en el delito de enriquecimiento ilícito. Cuando estaba por cumplir su sentencia, otro proceso se abrió, a fines de noviembre de 2019. Esta vez, por presuntas irregularidades en la importación de fármacos del IESS, en un concurso iniciado en septiembre de 2012, por 42 millones. Larrea actuaba como vocal de la comisión técnica. Según los indicios, favoreció a una compañía domiciliada en Pomasqui, sin actividad económica desde su año de creación, 2004, y con un valor de constitución de 800 dólares. La investigación, documentada por la Secretaría Anticorrupción de la Presidencia de la República, motivó otro proceso penal en su contra. Para entonces, Larrea estaba a punto de recuperar su libertad; por ahora sigue detenida.