Rafael Correa y Santiago Cuesta llaman a Eduardo Mangas al polígrafo | Vistazo

Rafael Correa y Santiago Cuesta llaman a Eduardo Mangas al polígrafo

María Belén Arroyo | marroyo@uio.vistazo.com Miércoles, 01 de Julio de 2020 - 22:29
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Un trino lanzado hoy por Eduardo Mangas, ex hombre fuerte del gobierno de Lenín Moreno, tuvo un efecto dominó.
 
Mangas invitó a María Paula Romo, actual Ministra del régimen, a pasar la prueba del polígrafo para ver si “chantajeó, ofreció y entregó cargos para enjuiciar a María Fernanda Espinosa”.  
 
En respuesta, el exmandatario Rafael Correa ironizó que se aproveche el 2x1 para que Mangas responda “si pactó con Bucaram, si pactó con Odebrecht y persiguió a Jorge Glas para poner a María Fernanda Espinosa de vicepresidenta, si compró asambleístas y si manejó el financiamiento corrupto del 7vecesSí”.
 
Al mismo tiempo, el exconsejero presidencial Santiago Cuesta pidió a Mangas someterse al polígrafo. “En la revista Vistazo declaraste que ‘fuiste presionado por Santiago Cuesta desde el inicio, por cargos y para hacer negocios’, así como pides a María Paula se someta a polígrafo, lo mismo pido yo, y di los nombres de qué puestos o negocios te solicité”.
 
 
El cruce de acusaciones se origina en un artículo publicado en la edición 1268 de Revista Vistazo. El reportaje “Génesis y Apocalipsis de la Troncha” revela cómo empezó el acuerdo político entre el Gobierno y el bucaramismo. 
 
Eduardo Mangas, vía entrevista telefónica desde Nueva York, explicó que el acercamiento político se produjo antes de la segunda vuelta electoral de 2017.
 
 
El actual asambleísta, José Serrano, confirmó este dato a Vistazo y corroboró que luego de la segunda vuelta, tanto él, como Mangas y otro funcionario viajaron a Panamá para reunirse con Abdalá Bucaram. Este viaje se produjo a inicios de mayo de ese año, antes de la posesión presidencial. 
 
No obstante, ambos insistieron en que se trató de un acuerdo de carácter humanitario, para que Bucaram pudiera volver al país desde Panamá, una vez que el proceso penal en su contra estaba a semanas de prescribir.
 
A cambio, esa familia cesaría los ataques “e injurias contra el binomio y contra mi honra”, en palabras de José Serrano. 
 
El origen de la disputa
 
Eduardo Mangas, de origen nicaragüense y nacionalizado como ecuatoriano durante el gobierno de Rafael Correa, colaboró en el equipo de Ricardo Patiño; posteriormente apoyó a Jorge Glas. 
 
Con su esposa, María Fernanda Espinosa, trabajaron para la candidatura de Lenín Moreno hacia la Presidencia. Mangas fue el brazo derecho de Moreno desde mayo hasta diciembre de 2017.
 
Actualmente la pareja reside en Nueva York; ambos se recuperan del coronavirus. Durante la entrevista telefónica, Mangas reveló que recibió presiones “desde el día 1”, por parte de Santiago Cuesta, para “para negocios, para perdonar deudas tributarias, para posiciones de Gobierno”.
 
Al ser consultado por Vistazo, Cuesta aseguró que asumió el cargo de consejero cuando Mangas ya no estaba en funciones. “Él tuvo en sus manos la negociación política, él debe responder qué entregó y qué pactó, y con qué personajes”. Cuesta mencionó que recibió pedidos permanentes de cargos y favores por parte de asambleístas, pero se negó a citar nombres, porque no los grabó. Afirmó que nunca accedió a tales requerimientos. Cuesta dejó la función pública el último trimestre de 2019.
 
Mientras tanto, la actual ministra de Gobierno, María Paula Romo reiteró a Vistazo que no participó de repartos ni entregas. En su argumentación, en tres de cuatro juicios políticos que requerían votos en la Asamblea, “el resultado fue distinto a la posición del Gobierno. El único juicio donde no perdimos fue el que se llevó en mi contra; es claro que no tenían fundamento”.
 
Frente a estas declaraciones difundidas en Vistazo, Mangas reaccionó por la red social Twitter. “Ministra María Paula Romo, la invito a prueba de polígrafo, con organismo especializado, para saber si es verdad o no que chantajeó, ofreció y entregó cargos para enjuiciar a María Fernanda Espinosa; además de su orden, junto a A Michelena, de embargo mediático y boicot de su presidencia en ONU”.