George H.W. Bush y su amigo ecuatoriano | Vistazo

George H.W. Bush y su amigo ecuatoriano

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George H.W. Bush y su amigo ecuatoriano

Patricia Estupiñán | [email protected] Miércoles, 05 de Diciembre de 2018 - 15:10
El presidente número 41 de Estados Unidos,  George H.W.Bush, quien será enterrado hoy, en una capilla familiar en el estado de Texas, fue el funcionario de mayor rango en funciones en visitar Ecuador por dos ocasiones.
 
George H. W. Bush asistió a la toma de posesión de León Febres Corderosiendo vicepresidente de Ronald Reagan (agosto de 1984). Febres Cordero, como candidato, había anunciado la apertura de la exploración petrolera a nuevas empresas, renuentes a venir al país luego de un conflicto de la empresa Gulf con el gobierno militar (1976).  Antes de ingresar al servicio público como congresista, George Bush había hecho fortuna como petrolero en Texas fundando la compañía Zapata, que vendió para dedicarse a la política. Entre las primeras acciones del gobierno de Febres Cordero estuvo la firma del contrato con la petrolera Occidental.
 
Posesión de León Febres Cordero.  1984. El vicepresidente George Bush es
recibido por el canciller Luis Valencia Rodríguez.
 
Las relaciones de Febres Cordero con el gobierno de Estados Unidos fueron muy cercanas. Después de todo, era un defensor de la empresa privada, que había estudiado la universidad en Estados Unidos y consideraba vital el intercambio comercial con ese país y el alineamiento político. Fue el único presidente ecuatoriano en los últimos cuarenta años de democracia en ser recibido en una visita del Estado.
 
Esa excelente relación propició un segundo viaje de George Bush.  Esta vez fue en 1987, cuando un terremoto de 7.4, cuyo epicentro fue en el oriente destruyó el oleoducto transecuatoriano. Entonces, Ecuador suspendió las exportaciones de petróleo por siete meses. Bush vino en un viaje relámpago con ayuda del gobierno para sobrellevar la crisis. 
 
“La visita del vicepresidente fue de cuatro horas, pero desde el 14 de marzo varios funcionarios de su confianza estuvieron recorriendo todas las zona devastadas por el sismo. Los reportes que estos expertos suministraron al dignatario fueron la clave para que el Vicepresidente tomará un domingo libre y volara al Ecuador”, contó el embajador Fernando Rondón a Vistazo. Añadió: “Luego de develar un monumento en memoria de los astronautas que perdieron su vida en el Challanger, fue directamente al avión. (Air Force II) Allí durmió”. Precisamente por esta causa, cuando pisó tierra ecuatoriana solicitó a una funcionaria de la embajada que por favor le comprara un cinturón para su pantalón.  La encargada fue Renata Barragán, quien adquirió un cinturón de cuero negro talla 36 en el centro comercial El Bosque. “Con los pantalones bien agarrados, prosiguió con su apretada agenda”.
 
Almuerzo en Carondelet. 1987. El vicepresidente Blasco Peñaherrera y George
Bush.
 
El mandatario ecuatoriano le ofreció un almuerzo en el palacio de Carondelet, donde le obsequió un sombrero fino de paja toquilla y Bush le regaló unas botas de aviador de la Segunda Guerra Mundial.
 
Siendo muy joven, Bush fue piloto de aviones de combate y sobrevivió a un ataque alemán, al caer en el mar y ser rescatado por un barco norteamericano luego de varios días.
 
Cartagena. George Bush,  Carlos Menem, Rodrigo Borja y James Baker.
 
En 1989, Bush sucedió en el poder a Ronald Reagan.  Las relaciones con el siguiente mandatario ecuatoriano, Rodrigo Borja, fueron  cordiales pero distantes. Borja se molestó con unas declaraciones sobre el país que había hecho el embajador norteamericano Paul Lambert, amigo cercano de George Bush, quien no era un diplomático de carrera y pidió su retiro pero no lo declaró persona non-grata, por lo que no hubo repercusiones diplomáticas. Eso sí, Bush no volvió al país. Borja fue recibido en Estados Unidos, pero no fue en una visita de Estado. De la relación se recuerda un partido de dobles de tenis, durante una cita cumbre. Borja, un gran tenista, hizo pareja con Carlos Menem, presidente argentino, mientras Bush jugó con James Baker, secretario de Estado.  En ese partido, Borja se lastimó el músculo gemelo en la pierna. Aunque al excanciller de Borja, Diego Cordóvez le gustaba decir que el partido terminó en empate, la realidad es que los norteamericanos lo ganaron.
 
En 2004, ya como expresidente, Bush regresó invitado por  la Cámara de Comercio de Guayaquil para una conferencia sobre  las ventajas de firmar un Tratado de Libre Comercio. Estuvo, para recibirlo, su antiguo amigo León Febres Cordero.
 
Capilla ardiente en el  Capitolio para el expresidente George Bush.