El Zika llegó a Ecuador | Vistazo

El Zika llegó a Ecuador

Tristana Santos | [email protected] Sábado, 30 de Enero de 2016 - 11:04
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El nuevo virus transmitido por el mosquito Aedes aegypti ya está en el país y puede causar microcefalia en recién nacidos. El Ministerio de Salud Pública aconseja a las mujeres posponer el embarazo.

Un paciente ingresa a la emergencia del Hospital de Infectología de Guayaquil la mañana del miércoles 20 de enero. La médica de turno le pregunta sus síntomas: fiebre de hasta 40 grados, dolores articulares, dolor de cabeza intenso. El paciente quiere saber si tiene zika, el virus transmitido por el mosquito Aedes aegypti que está causando pánico en Brasil y Colombia pues puede afectar al sistema neurológico. La doctora responde que no se hacen aún pruebas de zika en ese hospital.

“A ver, no es dengue porque eso da cinco días de fiebre y usted ya tiene ¿cuántos días?”, pregunta la doctora. “Siete”, responde el paciente “¿Y puede ser paludismo?”

“No es paludismo porque tendría fiebre cada dos días, y usted tiene fiebre todos los días, ¿verdad?”.

El paciente asiente confundido. Ante la posibilidad de que sea chikungunya, la doctora le recomienda tomar únicamente paracetamol. El paciente insiste en hacerse un examen de sangre pero la médica le indica que solo puede ordenarlo en pacientes que van a ser internados con cuadros graves. Le recomienda ir a un hospital del IESS, si está afiliado, o a un centro de salud, y lo despacha.

En los centros de salud el procedimiento es similar. Cuando el Ministerio de Salud Pública emite un boletín de “casos confirmados” de las enfermedades transmitidas por mosquitos, esto no implica que se les haya realizado a todos pruebas de laboratorio; en la gran mayoría de los casos solo quiere decir que los médicos, basados en su observación, realizaron el diagnóstico. Pero la llegada del zika, que tiene síntomas muy parecidos al dengue y la chikungunya, y es transmitido por el mismo mosquito, complica la situación.

En Brasil podría haber hasta 1,5 millones de infectados de zika, Colombia ha confirmado ya 18 mil casos y el gobierno de ese país estima que la epidemia podría llegar a 600 mil personas. En Ecuador hay 22 casos confirmados (hasta el viernes 29 de enro de 2016). En realidad pueden ser más, dado que muchos pacientes con zika podrían haber sido ya erróneamente diagnosticados con dengue común o chikungunya y que además, solo uno de cada cuatro infectados con zika presenta síntomas.

El zika puede dejar secuelas en el sistema neural, puede producir meningitis y meningoencefalitis, y está asociado a un incremento en casos del síndrome de Guillain-Barré, que daña partes de los nervios causando debilidad muscular y en ciertos casos, parálisis. Pero la peor amenaza es para las embarazadas; si contraen el virus durante el primer trimestre de gestación, son altas las probabilidades de que el bebé nazca con microcefalia, una grave malformación cerebral.


Ecuador ha recibido 800 pruebas con reactivos para diagnosticar
zika donadas por la OPS. Foto: José Dimitrakis

En Brasil se registran ya 4.000 casos de bebés con esta condición, mientras que en comparación, en 2014 hubo solo 150 casos. Las autoridades brasileñas estiman que, como avanza el virus, podrían nacer hasta 100 mil niños con daño cerebral en los próximos tres años. Las autoridades de Estados Unidos han aconsejado a las embarazadas no viajar a 22 países de la región, entre ellos, Ecuador.

MICROCEFALIA

Mercedes Ortiz, jefa de Control de Infecciones del Hospital Gineco-Obstétrico Enrique Sotomayor, la mayor maternidad del país, indica que el Ministerio de Salud Pública (MSP) ha enviado ya un plan de acción, que todos los casos sospechosos deben ser reportados y se deben tomar muestras de sangre de las madres para enviar al Instituto Nacional de Investigación en Salud Pública (INSPI). “¿La pregunta del siglo es, si el examen sale positivo, qué vamos a hacer? ¿Interrumpir el embarazo?, no lo creo”, dice Ortiz. “Yo como neonatóloga estoy devastada. La relación epidemiológica de microcefalia con este virus es altísima. Esto significa entregar a la madre un niño con retardo mental para cuidar por el resto de su vida”.

En Colombia, el Ministerio de Salud ha recomendado evitar el embarazo antes de julio de 2016, “en consideración a la fase en la cual se encuentra la epidemia del virus zika y el riesgo existente”. Ecuador ha seguido esa pauta: “Está definitivamente establecida la relación causal zika y microcefalia en el embarazo en el primer trimestre, por eso recomendamos a las mujeres postergar el embarazo hasta agosto. Estamos trabajando en una campaña de comunicación masiva”, indica la doctora Catalina Yépez, subsecretaria Nacional de Vigilancia de la Salud.

¿ECUADOR ESTÁ LISTO?

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha donado al Ecuador unos 800 kits de reactivos para realizar las pruebas de zika, que son los que está usando el Instituto Nacional de Investigación en Salud Pública (INSPI) para confirmar los casos. “Los iniciadores y los reactivos vienen del CDC (Centers for Disease Control en Atlanta, Estados Unidos)”, dice Santiago Apunte, director del INSPI. Pero es importante entender que no todos los pacientes que sospechen de zika tendrán acceso a una prueba de laboratorio y que las embarazadas tendrán prioridad. “Si a sus vecinos les dio zika, y usted va a un centro de salud con los mismos síntomas, el doctor verifica los casos y por ‘nexo epidemiológico’ le diagnostica de manera clínica, y ahí ya no es necesaria la prueba de laboratorio”.

Algo similar sucede con la chikungunya: se han reportado unos 33.700 casos en el país, pero solo se han realizado 5.400 pruebas de laboratorio, los demás casos han sido diagnosticados por “nexo epidemiológico”. Pero diagnosticar zika únicamente por los síntomas puede resultar un reto aún para los médicos más experimentados. El infectólogo Carlos Arturo Álvarez Moreno, expresidente de la Asociación Colombiana de Infectología, explica en un video que se transmite en la televisión colombiana que es muy fácil confundir las tres enfermedades. “El manejo es igual pero, lo importante es poder identificar los signos de alarma, porque muchas veces complica el tratamiento cuando nos equivocamos, o no descartamos primero malaria (paludismo) o leptospirosis”.

Greta Franco, directora de laboratorios del INSPI, explica que es una carrera contra el tiempo porque la prueba solo sirve si se aplica en los cinco primeros días. “Después de la primera semana el virus muere y el paciente ya no transmite la enfermedad, por eso es tan importante que se haga una búsqueda activa y que los médicos del Sistema de Salud Pública nos manden las muestras dentro de los cinco primeros días de síntomas. Así podremos detectar focos de contagio y el Ministerio podrá crear cercos epidemiológicos si es necesario, hacer control vectorial, fumigación, limpieza de reservorios”.

CONOCER AL ENEMIGO

En Brasil el pánico es tal que las farmacias ya tienen listas de espera para la venta de repelentes, según reporta la revista Veja. El repelente más buscado por su eficacia es el que contiene icaridina, un derivado de la pimienta, que no existe en el mercado ecuatoriano. La mayoría de las marcas que se encuentran en las farmacias locales tienen DEET al siete o 10 por ciento, aunque el Ministerio de Salud Pública aconseja utilizar una concentración al 23 por ciento. Sin embargo, un estudio de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres indica que al principio el Aedes aegypti es repelido por el DEET, pero después lo ignora. Artur Timerman, presidente de la Sociedad Brasilera de Dengue, dice que es vital conocer el comportamiento del mosquito, para evitarlo: vuela principalmente por la mañana y hasta un máximo de 1,5 metros. Hay que usar pantalones y blusas largos, no tener recipientes con agua donde pueda dejar sus huevos, que sobreviven hasta dos años.


Santiago Apunte (izq.), director del Instituto Nacional de Investigación en
Salud Pública. G
reta Franco (der.), directora de laboratorios del INSPI,
supervisa las pruebas para detectar zika. Fotos: José Dimitrakis

El zika, que se cree llegó a Brasil desde la Polinesia en 2013 en las jornadas de la juventud presididas por el papa Francisco que congregaron a misioneros de todo el mundo, se registró recién en mayo de 2015 como un “dengue atípico” y puede alcanzar su punto máximo dentro de dos a tres años.

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