“El ser humano puede pronosticar y planificar” | Vistazo

“El ser humano puede pronosticar y planificar”

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“El ser humano puede pronosticar y planificar”

Alejandro Pérez Miércoles, 18 de Noviembre de 2015 - 09:51

Paul Zykofsky, experto estadounidense en planificación urbana, explica cómo las ciudades norteamericanas han aprendido a vivir con los desastres naturales y comparte lineamientos para aplicar modelos de desarrollo urbano inteligente.

A pesar de ser un país desarrollado, Estados Unidos no puede evitar desastres. ¿Cómo los enfrenta?
 Son fenómenos que el ser humano no puede evitar, pero sí prepararse. En la zona de Nueva Orleans, por ejemplo, después del huracán Katrina, han reforzado las murallas que protegen a la ciudad de las grandes olas de mar, y las casas ahora son más altas para evitar que se inunden. La ciudad no se ha recuperado por completo, a pesar de que ya pasaron diez años.

¿No sería mejor reubicar a esa gente en otro lugar?
Es difícil porque la gente siempre quiere regresar. La casa o el terreno es lo único que tienen muchas familias y se aferran a eso, aun sabiendo que pueden enfrentarse a otra tormenta; de modo que tienen que aprender a vivir con eso.

¿Cómo afrontan esos desastres naturales?
Es importante tener sistemas de seguros para que la gente no se quede sin nada. En Estados Unidos han resultado eficientes porque después de las tormentas, las agencias envían inmediatamente los cheques a los afectados con un anticipo del seguro, para que puedan comprar comida o pagarse un hotel. Cuando las aseguradoras privadas no quieren correr riesgos en zonas en las que saben que los desastres son inminentes, se implementan seguros subsidiados por un sistema estatal. No sé qué tan desarrollado esté el sistema de seguros en Ecuador, pero es importante que tenga la capacidad para apoyar a la gente en esos casos.

¿Cómo evitar que las ciudades se expandan a zonas de riesgo?
Depende de los municipios o gobiernos locales que pongan reglamentos claros para el uso del suelo y las construcciones. Es un problema común en las ciudades de Latinoamérica. La gente del campo acude a la ciudad para encontrar trabajo y mejores condiciones de vida, pero como no puede hallar vivienda en el centro, ocupan los alrededores que escapan al control municipal. Una vez que se instalan ya es muy difícil que salgan.

¿El modelo de desarrollo urbano inteligente, que es su línea de trabajo, ayuda a evitar que la ciudad se expanda a zonas de riesgo?
Se trata de hacer las ciudades más vivibles: utilizar los espacios adecuadamente y construir las viviendas en zonas donde no hay riesgos. Los municipios deben tener códigos de construcción y hacerlos respetar.

El desarrollo urbano inteligente se piensa para que la gente no tenga que recorrer grandes distancias entre el trabajo y la casa, pueda acceder fácilmente a los servicios y tenga mejores opciones de vivienda. El error ha sido construir ciudades alrededor del auto, pensando que pueden ser sustentables a largo plazo, pero ya vemos muchos problemas con la congestión, la contaminación del aire y el crecimiento desmedido de la urbe.

El municipio de la ciudad de Los Ángeles, por ejemplo, implementó un sistema web para que la gente calcule cuánto gasta en transporte y tiempo al trasladarse de su casa al trabajo. Este sistema llamado “eficiencia de ubicación” ayuda para que la gente no busque vivienda en lugares tan apartados de la ciudad o busque un trabajo más cerca de su hogar.

Pero la ciudad tiene que expandirse hacia algún lugar…
Las ciudades grandes se vuelven cada vez menos viables. Los países de América Latina deben buscar las alternativas para transformar las ciudades pequeñas en medianas, de tal forma que sean más atractivas a los residentes y que el crecimiento se pueda distribuir mejor.

¿Los modelos de desarrollo urbano inteligente que existen en Estados Unidos pueden aplicarse en América Latina?
En todas las ciudades es posible implementar sistemas de desarrollo urbano inteligente. No sucederá de la noche a la mañana, pero poco a poco se aplicarán medidas para encontrar viviendas a buenos precios y mejores servicios, sin que la gente tenga que pasar tanto tiempo en el auto. Se necesita la participación del sector público y privado para materializar las obras.

¿Ninguna ciudad puede escaparse de los desastres naturales?
No. Y por eso debemos pronosticar y planificar qué hacer en esos casos. En América Latina hay la costumbre de dejar las cosas en manos de Dios o de la naturaleza. Pero el ser humano puede desarrollar la capacidad de ver hacia el futuro y prepararse para lo que viene. Hay que pensar qué debemos hacer hoy para protegernos de los desastres del mañana, eso es planificar.