Un nuevo giro en el caso de ‘El Mangajo’ | Vistazo

Un nuevo giro en el caso de ‘El Mangajo’

Alejandro Pérez | aperez@uio.vistazo.com Martes, 11 de Febrero de 2020 - 15:25
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'El Mangajo’ confiesa el delito de distribución de material pornográfico a menores, con lo que busca librarse de pasar casi toda su vida en prisión. Pero las sentencias y las víctimas reiteran que hubo abusos sistemáticos que, incluso, involucrarían a otras personas.
 
“Cuando desperté había un hombre de unos 60 años vistiéndose a mi lado. Yo estaba desnuda en la cama. No sabía que pasó. ‘El Mangajo’ no solo me violó sino que me vendió a otro hombre”, cuenta Martina, que apenas cumplió 18 años. Ha relatado innumerables veces, ante fiscales, abogados, familiares y ahora a Vistazo, lo que sufrió hace más de año y medio. De comprobarse este testimonio y las pruebas de la parte acusadora, el juicio implicaría a al menos otro presunto violador. Pero eso está lejos de suceder. 
 
Martina no es su nombre real, pues es parte del programa de protección de víctimas; y ‘El Mangajo’ es el alias con el que se autoidentificó Juan Andrés Vintimilla Vega, un joven de una acomodada familia cuencana, acusado de violador serial: buscaba a chicas en los colegios, las enamoraba con costosos regalos, las llevaba a su casa, donde las drogaba con escopolamina y metadona y abusaba de ellas, según los expedientes. Fue detenido el 26 de julio de 2018, y paga dos sentencias por violación a menores, dictadas en mayo de 2019 y enero de 2020, cada una con penas de 29 años de prisión.
 
 
El caso de Martina continúa en investigación previa y podría convertirse en la tercera condena para Juan Andrés, quien tiene 35 años y está detenido en el Centro Regional 8, la prisión de máxima seguridad en Guayaquil, conocida antes como ‘La Roca’. La defensa del procesado niega las violaciones, argumenta que todas las relaciones que las chicas mantuvieron con el procesado fueron con el consentimiento de ellas.
 
¿Y los cientos de videos y fotografías de las chicas desnudas y otro material aún más explícito, extraído de celulares y discos duros del acusado, que constan en los expedientes reservados? Que, además, se distribuyeron a través de chats con otras personas.
 
Gonzalo Realpe, abogado de ‘El Mangajo’, dice que ése es el único delito: “Haber fotografiado a las chicas. Sí, iban a su casa, tomaban alcohol, bailaban pero nada más”. Ésta es una de las estrategias de la defensa para que Juan Andrés sea condenado por un delito menor: distribución de pornografía a niños, niñas y adolescentes, para echar abajo las acusaciones de violación.
 
La tercera víctima
Martina tiene la piel clara, el cabello rubio, es delgada y lleva una chaqueta con capucha, que se coloca para ser grabada en un video a contraluz. Cuenta su historia aunque no le gusta hablar de eso, sino porque cree que es la única manera de hacer justicia. También porque es una forma de enfrentar lo que vivió y dejar atrás recuerdos que le hacían pensar en el suicidio como la única forma para olvidar. “No es fácil vivir con esto”, dice con voz frágil y acento cuencano.
 
La mamá de Martina cuenta que horas después de que arrestaron a ‘El Mangajo’, en julio de 2018, recibió imágenes en su celular en las que se veía a su hija con el detenido. La encaró y la joven le contó todo: Juan Andrés la habría seducido hasta llevarla a su casa; luego de drogarla y violarla la habría amenazado con un arma para que guardara silencio y aceptara seguirlo viendo. No solo eso, la habría vendido a otro hombre que ella dice reconocer y haber entregado el nombre a Fiscalía, pero aún no lo vinculan al caso.
 
Martina y su madre pusieron la denuncia días después, es decir hace más de año y medio, sin resultados concretos. En agosto próximo se cumple el plazo de dos años de investigación previa, que puede terminar en el archivo de la causa, dice Alexandra Arízaga, quien la representa a ella y a otras denunciantes. “Hemos peleado más de un año para que se abran los celulares y se extraigan las fotos y videos de Martina, lo mismo para que le hagan la evaluación sicológica. Es claro que hay interés por obstruir el proceso”, dice. La defensa asegura desconocer este tercer caso, pero afirma que en esta y otras siete denuncias contra su cliente, que están en investigación, solo se logrará comprobar el delito de distribución de pornografía. Dice también que apelará las dos sentencias existentes, aduciendo fraude procesal, porque, agrega, los exámenes médicos que se practicaron en estos dos casos no fueron determinantes para comprobar o descartar el delito sexual.
 
 
El abogado defensor de 'El Mangajo’ advierte que las relaciones íntimas fueron consensuadas, por tanto, no hubo violación. Sin embargo, admite que filmó a las chicas que enamoraba.
 
A criterio de Realpe, esto es una clara violación al derecho. Sin embargo, los jueces consideraron determinantes las evaluaciones sicológicas a las adolescentes, los chats en los que el mismo Mangajo se delata y el material gráfico extraído de los dispositivos.
 
El abogado también afirma que demostrará que un perito no autorizado en análisis químicos sembró las supuestas sustancias con las que su cliente drogaba a sus víctimas. También habla de la implantación de una computadora con material pornográfico.
 
Fernanda Ramírez, vocera de las víctimas, dice que son más de 30 chicas abusadas, aunque no todas quieren demandar. Considera un absurdo y falta de consideración los argumentos de Realpe.
 
Una trama a la sombra
En los próximos días estaría por resolverse el primer caso con el procesado por el delito de distribución de material pornográfico, que demanda otra chica y en el que no habría existido violación. Pero se trata de un proceso abreviado en el que Juan Andrés confiesa haber fotografiado y filmado a adolescentes, para luego distribuir el material a otras personas. Eso, según Realpe, significaría una pena de un año de cárcel, por cooperar con la justicia. Condenas similares espera alcanzar en los otros casos, incluso en los dos ya sentenciados, por los que suma casi 60 años de reclusión, aunque la legislación ecuatoriana permite la acumulación de hasta 40 años.
 
Aunque la parte acusadora no esté de acuerdo con esta posible sentencia de “cooperación”, hay algo en lo que coincide con la defensa de ‘El Mangajo’: Que no actuaba solo, que hay más personas involucradas, que no solo recibían el material pornográfico, convirtiéndose en cómplices, sino que también existirían otros violadores, como asegura Martina en su testimonio.
 
Gonzalo Realpe cree que su cliente es solo un “chivo expiatorio”, aplastado por una trama de gente poderosa que mueve la justicia en Cuenca para que Juan Andrés quede sepultado como violador y pervertido, mientras otros perpetradores con renombrados apellidos en diversas ciudades del país gozan de libertad.
 
Los nombres de otros presuntos implicados constan en los expedientes. Incluso se filtraron documentos y chats en un video por redes sociales, en el que aparecen al menos 15 nombres con los que tendría relación ‘El Mangajo’ por delitos sexuales.
 
Han pasado tres fiscales del Azuay por este proceso, cada una defiende su trabajo y sostiene que eso se refleja en las condenas alcanzadas. Pero esto no convence del todo a las víctimas, que la tercera semana de enero acudieron a Quito a exponer sus demandas ante las autoridades nacionales. Fernanda Ramírez dice que es penoso seguir exigiendo justicia cuando las autoridades ya tienen toda o parte de la red identificada.
 
Desde la cárcel
El caso se volvió mediático y se ha intentado mantener el nombre de Juan Andrés Vintimilla Vega en reserva, citando sus apellidos solo por las iniciales, pero una página web difunde documentos del expediente sin censurar los nombres, incluso los de las víctimas, y aboga por su inocencia. Desde que fue detenido se han filtrado videos y fotos de los privilegios que tendría al interior de la cárcel: se lo ve con celulares, comida de restaurantes, incluso drogas.
 
“Exponer documentos del expediente en Internet es como pegarse un tiro en el pie. Al difundir eso está invalidando las pruebas que él dice demostrarían su inocencia”, dice Andrés Montalvo, un abogado cuencano que sigue el caso desde un inicio. Pero no le sorprende, ya que ha recibido comentarios de que, desde la cárcel, ‘El Mangajo’ se comunica con personas del exterior para sellar negocios, como venta de autos y otros artículos. “Incluso hay perfiles en redes sociales recién creados con sus fotos”.
 
La defensa dice desconocer sobre la página web. Realpe dice que su cliente la pasa mal, que la madre debe pagar 150 dólares semanales para que pueda dormir en una cama. Afirma que no son una familia millonaria como dijo la prensa, pero confirma que vendieron una finca para asumir los costos de la defensa.
 
El blog ataca a víctimas, peritos, fiscales y termina las frases con un “jajaja” o un emoticon, como si fuera escrito por un adolescente. Algunos infieren que el detenido o un familiar suyo sería el autor de la página. Hasta que Juan Andrés pisó la cárcel vivía como un adolescente, como retrató un reportaje de Vistazo publicado en julio de 2019.
 
Fingía tener 19 años para cautivar a las jovencitas, aunque cuando fue detenido tenía 34, se tomaba fotos con autos de lujo, fajos de dinero, armas, yates, helicópteros. Interactuaba con otros chicos en redes sociales ufanándose de haber quitado la virginidad a 37 jovencitas. Todavía se hace llamar ‘El Mangajo’.