Un golpe económico y social | Vistazo

Un golpe económico y social

Jorge Cavagnaro / [email protected] Jueves, 24 de Octubre de 2019 - 15:10
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En ocho días se perdieron más de 1.000 millones de dólares en ventas; negocios saqueados y destruidos; pequeños agricultores sin producir; y comentarios racistas y xenófobos en redes sociales. ¿Hay forma de recomponer este daño?
 
“Perdí más de 20 mil dólares en pitahaya que no pude movilizar por las manifestaciones y que se pudrió. Tengo que pagar a los trabajadores, al banco y realmente no sé cómo”, se lamenta Roberto A., de 34 años. Su otro negocio, de venta de ropa en el centro de Guayaquil, también fue afectado. “Allí dejamos de vender alrededor de 700 dólares cada día”, reconoce.
 
En Ecuador se generan ventas diarias por más de 450 millones de dólares según Pablo Arosemena, presidente de la Cámara de Comercio de Guayaquil. De esa cifra, estima que las pérdidas diarias superan los 130 millones de dólares. Solo en ocho días del paro se “perdieron más de 1.000 millones de dólares”.
 
A esto se suman las afectaciones en locales saqueados y destruidos. “En Guayaquil, al menos un centenar de negocios nos reportaron problemas”. Entre esos supermercados, farmacias, gasolineras y negocios de telefonía celular.
 
Golpe a la balanza
El país sostiene su economía, sobre todo, con las exportaciones petroleras y no petroleras. La primera tuvo una afectación de 28 millones de dólares menos en producción petrolera (520 mil barriles menos) durante los primeros tres días de las manifestaciones, según datos del Ministerio de Energía y Recursos Naturales No Renovables. Es decir, al día una afectación cercana a los 10 millones. 
 
Mientras los exportadores no tradicionales, dice Daniel Legarda, presidente de la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor), dejaron de enviar al exterior alrededor de 70 millones de dólares diarios. “Algunos son retrasos de envíos que se pueden recuperar, pero otros productos son pérdida total porque son perecibles (frutas, vegetales, etc.)”. 
 
En el sector bananero, por ejemplo, se estima una reducción en la exportación del 25 por ciento al día; esto a la semana generaría pérdidas por 15 a 20 millones de dólares, señala Marianella Ubilla, vicepresidenta del Directorio de la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador. “Los transportistas no llevaban toda la carga por miedo a que les roben”. 
 
La afectación, dice, no fue solo para el exportador sino para el agricultor. “Tampoco se arriesgaron a movilizar su fruta porque podían perderla en el camino”.
 
Además las pérdidas no solo se calculan en el presente sino a futuro. El sector agrícola, dice Legarda, es uno de los que sentirá un fuerte impacto. “En los cultivos de ciclo corto no se ha podido sembrar”, reconoce. En algunos casos por acumulación de inventario y en otros por problemas directos de las protestas, entre esos el sector floricultor.
 
En la provincia de Cotopaxi es donde está concentrada la producción de flores, y allí más de 30 haciendas fueron atacadas desde el inicio de las manifestaciones. Ingresaron a llevarse plástico y madera que se usa en la operación, además de obligar a los colaboradores a suspender sus actividades. La pérdida, señala Alejandro Martínez, presidente de Expoflores, ronda los 30 millones de dólares.
 
Con la imposibilidad de reemprender las jornadas laborales (…) “se perderán 20 mil toneladas de flores, que representan más de 250 millones de dólares”.
 
En la Aduana del Ecuador se reconoce a este sector, junto al camaronero, como dos de los más afectados en movilización de carga. En general, el promedio diario de contenedores que se mueven son 700; durante las manifestaciones bajaron a 270.
 
El sector maderero tampoco pudo sacar sus productos por Colombia. “Una empresa dejó de exportar 40 contenedores diarios, es decir perdió 700 mil dólares”, explica Pablo Zambrano, presidente de la Cámara de Industrias y Producción.
 
Dice que la capacidad productiva de las compañías se redujo, incluso en algunos casos por completo. “Si bien los colaboradores asistían, no se producía porque no había certeza en el traslado de los víveres”. Camiones de empresas de bebidas, lácteos y alimentos fueron retenidos y en algunos casos saqueados.
 
Turismo en suspenso
Los Gobierno de España y Estados Unidos recomendaron a sus ciudadanos no viajar al Ecuador como medida preventiva. Holbach Muñeton, presidente de la Federación de Cámaras de Turismo del Ecuador, explica que el sector turístico perderá más de 80 millones de dólares por estos hechos. “La imagen en el exterior se ha dañado”, señala.
 
Afectación directa a los negocios en Guayaquil, que por las Fiestas de la ciudad mínimo podían recibir 1,2 millones de visitantes; la situación fue distinta. "Solo allí hay pérdidas por 15 millones de dólares”. La ocupación hotelera bajó al 15 por ciento frente al 60 por ciento promedio. 
 
El problema también es a futuro, indica Muñeton. “Los extranjeros planifican sus viajes, entonces por lo sucedido descartan al Ecuador como destino”. Pero además de la afectación económica, ¿estos hechos pueden ahondar los conflictos sociales en el país? La movilización indígena, apoyada por un sector de la sociedad, también es rechazada por otra parte de la población (en algunos casos con expresiones ofensivas); al igual que la aparición en estas protestas de ciudadanos extranjeros, que generaron mensajes xenofóbicos.
 
¿Alguien puede sentirse ganador después de las protestas? La realidad es que la afectación económica en algunos casos no es recuperable. Ojalá la afectación social sí pueda sanar.