Revelan trama del asesinato de Laura Chávez planeado por su hija | Vistazo

Revelan trama del asesinato de Laura Chávez planeado por su hija

Redacción Viernes, 23 de Agosto de 2019 - 11:52
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La muerte de la portovejense Laura Chávezde 50 años, y dueña del restaurante “Mamma Rosa” en Manta, no quedó impune. A veintiséis años de pena privativa de libertad fueron sentenciados Erika P. (hija de la víctima) y Michelle B., en calidad de autoras mediatas; Angie O., como autora directa, y Gabriel B., en calidad de coautor del delito de asesinato.
 
La noche del 10 de noviembre de 2018, afuera de uno de los más concurridos restaurantes del puerto manabita, una mujer con peluca disparó a Chávez (quien había llegado de EE.UU. cuatro días antes) y huyó del lugar.
 
Tres días después, el esposo de la víctima, el estadounidense Kevin Waters, la trasladó a un hospital de los Estados Unidos. Sin embargo, por la gravedad de las heridas, los esfuerzos de los médicos no dieron los resultados esperados, y falleció el 19 de noviembre.
 
La Fiscalía inició una investigación previa y efectuó varias diligencias investigativas. Varias personas del entorno social de Chávez dieron sus versiones. Además, se analizaron los videos de las cámaras de seguridad de locales comerciales del sector donde ocurrió el hecho y se verificaron las llamadas entrantes y salientes.
 
El 7 de diciembre, en Montecristi y Manta, agentes investigadores de la Dinased allanaron domicilios y detuvieron a las cuatro personas implicadas en el asesinato, entre ellas a la hija de la víctima.
 
Los detenidos dieron las versiones y, con base en los elementos de convicción, la Fiscalía inició un proceso penal en su contra por el delito de asesinato.
 
La audiencia de juzgamiento se llevó a cabo en días pasados, ante el Tribunal de Garantías Penales de Manta. Allí, el fiscal del caso demostró que Érika P. planificó la muerte de su madre, junto con su amiga, Michelle B., debido a que tenían problemas y rencillas.
 
Ambas mujeres contrataron a Angie O. para que cometa el acto ilícito y a Gabriel B., quien le dio la señal para que actúe, cuando la víctima llegó al restaurante.
 
La Fiscalía, a través de las pruebas documentales, testimoniales y periciales, demostró la materialidad del delito y la responsabilidad de los sentenciados en el hecho.
 
El informe de reconocimiento médico determinó que la causa del deceso fue el impacto de proyectil de un arma de fuego a la altura del cuello, que le provocó una lesión medular y luego la muerte.
 
Otras prueba relevante fue la pericia a los videos de las cámaras de seguridad del restaurante y de otros locales comerciales, en los que se observa el cometimiento de la infracción.
 
También dio su testimonio el policía que hizo el informe técnico pericial de identidad humana de la mujer que disparó a la víctima (Angie B.).
 
Además, el procesado Gabriel B. identificó –en su testimonio en la Cámara de Gesell– a Erika P, como la persona que fue a recoger a su conviviente, Angie B. y la maquilló un día antes de cometer la infracción.
 
En el informe de las llamadas de los números de los teléfonos celulares utilizados por Gabriel B., Angie O., Erika P. y Michelle B. Este determinó que un día antes del cometimiento del delito existieron llamadas entre si.
 
Laura Ana era reconocida en Manta por su carisma. Era una excelente anfitriona en su restaurante-pizzería, que funcionaba desde hace dos décadas, ya que aprendió gastronomía en Italia, país en el que se radicó por unos años. Su primer esposo, con quien tuvo una hija, era de allá.
 
También convirtió a Mamma Rosa en su base para su labor filantrópica. En ese lugar se receptaban donaciones para los afectados por el terremoto que afectó a Manabí y Esmeraldas en 2016.
 
Hace 13 años conoció al estadounidense Kevin Waters, con quien se casó en un crucero hace una década. Con él creó la compañía Kadelsa, en 2008, que fue disuelta por la Superintendencia de Compañías en 2013. 
 
Su plan con Waters era radicarse definitivamente en Estados Unidos a fines de año. Por eso, su vehículo ya estaba en venta y lo último de lo que iba a desprenderse antes de su viaje era de Mamma Rosa. Pero eso se truncó.