Luis Gallegos: "La migración y el multilateralismo están bajo ataque" | Vistazo

Luis Gallegos: "La migración y el multilateralismo están bajo ataque"

Gabriela Pinasco Miércoles, 15 de Enero de 2020 - 16:33
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La crisis venezolana, el endurecimiento de las políticas migratorias, el Brexit de Reino Unido, el creciente sentimiento de xenofobia y la formación de movimientos supremacistas, sumados al juego geopolítico cuyas fichas son movidas por las mismas potencias de siempre; son problemas que alarman a quienes dedican su vida a construir una sociedad más justa y equilibrada, como es el caso del representante permanente de Ecuador ante Naciones Unidas, Luis Gallegos. 
 
Catedrático y diplomático con 50 años de carrera, Gallegos se ha entregado siempre a la defensa de los Derechos Humanos y del multilateralismo que según él, “hoy está bajo ataque”. Fue representante permanente ante ONU en Ginebra, presidió la histórica Convención Sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad, de la cual sigue siendo presidente; y también dirigió el Grupo de Trabajo de la Conferencia de Desarme en Ecuador en 2013. 
 
P: La migración venezolana es un tema sensible, ¿qué está haciendo Ecuador?
R: Es un problema de dimensiones humanitarias graves porque nos afecta a todos los países de la región. Ecuador ha recibido más de 500.000 venezolanos, sigue recibiendo y muchos de ellos van a tener visa para establecerse, en una situación en la que el país está tratando de abordar el desempleo y otros temas económicos, pero se está haciendo un gran esfuerzo humanitario. 
 
P: ¿Hacen falta más esfuerzos por parte de la comunidad internacional?
R: El problema de la institucionalización democrática en Venezuela viene desde hace muchos años, pero hoy ya más de 55 países reconocen al gobierno de Guaidó, es eso fundamental. Hay que hacer un gran esfuerzo en buscar que haya una salida institucional y democrática al proceso venezolano. Es un problema humano y de Derechos Humanos, porque en Venezuela no hay la capacidad institucional de una democracia consolidada, más bien el deterioro de las instituciones.
 
P: Pareciera que el riesgo de xenofobia está hoy más latente que nunca...
R: La migración está bajo un ataque mundial, no es solo el problema nacional ecuatoriano con un incremento de medio millón de personas que indudablemente crea una presión sobre los sectores: laboral, educativo, de salud y otros. Tienes un problema del deterioro de los patrones de migración, tanto en el norte como en otras partes del hemisferio sur. En el hemisferio norte la criminalización de la migración ha conducido a una mayor xenofobia. Estamos viendo cómo varios gobiernos de Europa se están volviendo anti-migrante, incluso uno de los factores más importantes para el Brexit en Reino Unido es la migración. Por lo tanto, la percepción mundial respecto a la migración ha girado hacia un campo muy negativo. Pero hay que recordar que la migración es un proceso económico y social para mejores días.
 
 
P: ¿Cómo lidiar con los grupos supremacistas que amenazan a migrantes y refugiados?
R: Una reciente iniciativa de ONU ha sido la protección de los lugares de fe, por los ataques armados a sinagogas, iglesias cristianas y mezquitas, ya este no es un problema solo de los países sumergidos en conflicto, lo hemos visto en Nueva Zelanda o Estados Unidos. Son ataques de extremistas que ven a un determinado grupo como peligroso para sus creencias o su ‘status quo’. También el discurso de las élites ha provocado una reacción que ha incrementado esa xenofobia, pero al mismo tiempo tienes que racionalizar que la migración es un proceso que ha contribuido al progreso de los países de toda América.
 
P: Conforme crece el nacionalismo, ¿dónde queda el ideal de ONU de una comunidad global?
R: ONU fue creada después de la II Guerra Mundial en 1945 bajo la aspiración de buscar paz y bienestar para los pueblos mediante un crecimiento económico más equitativo, más equilibrado, no colonialista. ONU no busca necesariamente un Gobierno globalizado, lo que busca es ser un foro de discusión entre los 193 miembros plenos, sus entidades y esa sociedad civil vibrante que está en los corredores humanitarios, con vocación de activismo. Pero como países también estamos integrados en una economía mundial, si existe un proteccionismo que cierre estos mercados se limitan enormemente nuestras capacidades de generar trabajo para la población y el bienestar interno. El multilateralismo es importante para que los estados nación puedan sentarse a discutir todas las temáticas del mundo. 
 
P: ¿Cómo cohesionar ese multilateralismo?
R: En este momento el multilateralismo está bajo ataque. Hay intereses nacionales de muchos países que consideran que los lineamientos de los convenios negociados para el clima, para temas de desarme, de Derechos Humanos, no son parte de lo que ellos quisieran dentro sus agendas individuales y bilaterales. Sufrimos una crisis del multilateralismo muy aguda que crea polos o ejes de núcleos de países en contradicción con otros, en vez de buscar una solución global a los problemas. 
 
P: Hasta la Unión Europa lo está sufriendo.
R: Lo que está ocurriendo es la separación de Europa en núcleos, mientras en otras partes se están consolidando los procesos de apertura de mercados. África acaba de firmar un convenio multilateral de mercado con Asia. Miremos por ejemplo el fenómeno chino que acaba de levantar a 800 millones de personas de la pobreza, ¿cómo lo hizo? En vez de cerrarse, se abrió y se convirtió en una de las mayores fábricas del mundo. El problema no es nuevo, cada vez que una potencia quiere que predomine su lucha geoestratégica, tratan de reducir la importancia de los acuerdos multilaterales alcanzados por el resto y tratan de que el multilateralismo no sea una limitación a sus decisiones geopolíticas. 
 
P: ¿Cómo ve a Ecuador dentro de este multilateralismo?
R: Hay una vocación ecuatoriana de tener relaciones con todos los países dentro de una relación equilibrada, no solo porque tenemos interés en sus mercados o porque ellos tienen interés en los nuestros, no es un tema comercial o mercantilista, está también relacionado a las colonias ecuatorianas en otros países. Aquí mismo en Nueva York, el cálculo es de un millón y medio de ecuatorianos y ecuatorianas, que lastimosamente están siendo afectados por las medias anti-migrantes de Estados Unidos. 
 
P: ¿Cree que están en auge las políticas contra la migración?
R: Hay mucha xenofobia en países desarrollados, pero no son los únicos, miremos lo que está pasando con el genocidio rohinyá en Myanmar o la limpieza étnica de El Congo. Hay problemas segmentados en el mundo respecto a este sentimiento, hay violencia armada contra grupos por su religión, un entorno perverso y un mercado internacional en donde el ser humano se ha vuelto un ‘commodity’. No es mundo ideal, no hay una visión de equilibrio de poderes y respeto, muchas veces hay que exigir ese respeto y ahí Ecuador tiene un papel importante al demandar que se respeten los Derechos Humanos.
 
P: Sin embargo, sigue existiendo un rechazo hacia ONU por considerar “que no hace suficiente”. 
R: ONU funciona en Ecuador bajo una bandera de aporte al desarrollo, al equilibrio de Derechos Humanos, en educación con Unicef, los aportes de FAO, de ACNUR, de la OIM, siempre han sido factores contribuyentes al Ecuador. Sin embargo, creo que ONU necesita un cambio radical en la estructura administrativa, tiene que haber una reforma profunda del Consejo de Seguridad para equilibrar las cosas. ¿Por qué hasta ahora los cinco países victoriosos de la II Guerra Mundial siguen teniendo veto y siguen imperando en sus juegos geoestratégicos? Hay un tipo de ajedrez geoestratégico que limita las capacidades de los otros y auspician las capacidades de ellos; debe haber un profundo cambio en la mentalidad de la burocracia internacional. Sin embargo, son los mismos países los que han puesto tantas ataduras a ONU. Mucha gente no comprende la importancia de las relaciones internacionales, para mí este es un foro tan eficiente como los países miembros quieren que sea.