Las ventajas de ser Sofía Espín | Vistazo

Las ventajas de ser Sofía Espín

María Belén Arroyo | marroyo@uio.vistazo.com Viernes, 15 de Febrero de 2019 - 12:25
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Ahora vive en Bolivia, después de que la justicia encontró indicios de responsabilidad en un presunto tráfico de influencias. Al visitar a un testigo en el caso Balda, y haberle ofrecido beneficios y hasta un asilo con tal de que cambiara su versión, Sofía Espín incurrió en actos reñidos con la ley.
 
Su paso por el sector público demuestra que para ella sí fue una década ganada. Tuvo trabajo seguro desde 2007. Primero, como asambleísta provincial de Guayas en la Constituyente.
 
Luego, como directora en el Ministerio de Telecomunicaciones y de la Sociedad de la Información, después como asesora en el Ministerio de Coordinación de Sectores Estratégicos, en la Corporación Nacional de Telecomunicaciones, y en la Vicepresidencia de la República.
 
Todo indica que además, Sofía Espín, tuvo la buena fortuna de acceder a dos créditos hipotecarios que en condiciones blandas (300 y 240 meses plazo, respectivamente) le permitieron endeudarse por el monto de 179 mil dólares en octubre de 2015 y en marzo de 2016.
 
Pero además, su esposo, David Ordóñez, encontró trabajo en el sector público, en la Empresa Ecuador Estratégico.
 
Espín, quien conoció al exvicepresidente Jorge Glas en las aulas universitarias, fue elegida asambleísta en mayo de 2017. En noviembre de 2018 perdió esa dignidad, por decisión del Pleno de la Asamblea.