La exnovia de Venezuela y sus lazos con Ecuador | Vistazo

La exnovia de Venezuela y sus lazos con Ecuador

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La exnovia de Venezuela y sus lazos con Ecuador

María Belén Arroyo | [email protected] Sábado, 26 de Enero de 2019 - 10:00
“Desayunaba con Hugo Chávez, almorzaba con Bashar-Al-Assad, cócteles con Putin y cena con Qadafi. Fidel Castro me cortejaba con flores, perfume y cigarros. Ahmadinejad me dijo que me amaba. Chávez me proclamó: ‘La novia de Venezuela’”. Así promocionaba Eva Golinger su libro Confidente de Tiranos, hace apenas un mes.
 
Abogada y periodista estadounidense, de raíces venezolanas, Golinger no solo se enamoró del país de sus ancestros sino del modelo político instaurado en 1998: la Revolución Bolivariana, liderada por el coronel Hugo Chávez.
 
Por una entrevista periodística lo conoció; se volvió asesora y confidente. Esta amistad le abrió las puertas de países gobernados por amigos del caudillo venezolano. La Revolución Ciudadana, en Ecuador, no fue una excepción.
 
En Nueva York, en octubre de 2014, el entonces embajador y representante permanente ante las Naciones Unidas en Nueva York, Xavier Lasso Mendoza, pedía autorización para suscribir un nuevo contrato con la doctora Golinger, “Para el cargo de Consultora Legal de la misión a mi cargo”.
 
El documento, en poder de Vistazo, deja claro que Lasso Mendoza seguía instrucciones de Cancillería. ¿Quién era el Canciller? Ricardo Patiño Aroca.
 
Las cláusulas del contrato contemplaban que “la Contratada deberá viajar al Ecuador por lo menos una vez al mes a fin de reportar el avance de su consultoría, para lo cual se le reconocerán pasajes y viáticos”.
 
El valor de su sueldo mensual (cinco mil dólares) debía sumarse el pago del 6,2% de aporte patronal al seguro social y de 1,45% al programa de salud estatal Medicaid. Pero además contemplaba el pago de un seguro médico.
 
¿Sus funciones? Como consultora legal, su cargo involucraba “acciones estratégicas, como ofrecer asesoría en temas legales y otros asuntos pertinentes”.
 
Cinco meses antes de la firma de este contrato, Golinger presentaba un documental a través de la estación Russia Today, a favor del gobierno de Correa.
 

 
“Un día con el presidente Correa” muestra al entonces Presidente, que empieza la jornada con amigdalitis y toma un vuelo para visitar algunos sitios del país. 
 
En su periplo llega hasta Huaca, cantón de la provincia de Carchi, acompañado por la periodista chavista. Ella reporta la “completa entrega” del mandatario a su pueblo, y el enorme afecto que le tienen sus votantes. 
 
El reportaje propagandístico se difundió el 27 de agosto de 2014. 
 
Sin embargo, Golinger no solo trabajó para la misión diplomática en la oficina de Naciones Unidas en Nueva York. Otros documentos revelan que también elaboró una ‘estrategia de medios’, al conmemorarse el segundo año de la estadía del australiano Julian Assange en la embajada ecuatoriana en Londres. Por estos trabajos, pedía el pago de casi 40 mil dólares, que incluían los gastos de viaje entre Quito y Londres, además de honorarios.
 
Poco después, la periodista y activista se sumaba a la campaña de la Mano Sucia de Chevron, con los micrófonos y cámaras de Russia Today. Ésta era una estratégia del correísmo.
 
“La selva amazónica, el pulmón de Sudamérica”, empieza el minidocumental. El clímax la muestra mostrando la mano enguantada, cubierta por el lodo del petróleo. Y a continuación, aparece una entrevista al canciller Patiño.
 
Aquí, el link a la nota de Russia Today que formó parte de la propaganda correísta en contra de la Mano Sucia de Chevron
 

 
El cambio de Gobierno en Ecuador habría dejado a Golinger sin contratos. En su país, Venezuela, ella se declaró crítica a la presidencia de Nicolás Maduro.
 
Su libro, disponible desde diciembre pasado, revela su faceta cercana a líderes autoritarios y la nostalgia de la Revolución Bolivariana.
 
En una entrevista concedida a la BBC de Londres, que es parte de un documental sobre la situación sobre ese país, Golinger declaró que Chávez en el curso de una entrevista se le había insinuado. Le habría pedido apagar la grabadora, antes de preguntarle si le podría dar un masaje en el cuello. Ella reveló que la única razón por la que contó esta experiencia era para transmitir el lado humano del líder, pero se mostró disgustada porque la prensa magnificó este incidente.
 
Si Venezuela cambia de rumbo político, es posible que sus días de confidente de tiranos hayan quedado en el pasado.