Filas, calor y larga espera por una prueba privada para Covid-19 en Guayaquil | Vistazo

Filas, calor y larga espera por una prueba privada para Covid-19 en Guayaquil

Diana Romero | [email protected] Miércoles, 25 de Marzo de 2020 - 16:48
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Antes de las 5:30 de la mañana ya éramos siete. Siete -personas, familias, parejas- que antes de que amanezca salimos a buscar respuestas. Luego de casi una semana de fiebre que sobrepasa los 38°, tos, leves molestias para respirar, muchísimo malestar y dolor del cuerpo, salimos a un laboratorio del norte de Guayaquil que realizaba las pruebas para determinar si somos COVID-19 positivo o no. 
 
“Para el Covid, venga a la fila, venga”, gritaba un guardia que usaba un chaleco reflectivo y una mascarilla blanca, mientras movía los brazos como dirigiendo el tránsito y acomodaba los autos en orden de llegada en los exteriores de Interlab, en la ciudadela Kennedy, frente al centro comercial San Marino. 
 
Aquí la clave es tener una orden médica para la toma de la muestra: con orden del Ministerio de Salud Pública, el examen tiene un valor de $80; con orden de doctor particular, $120. Cualquiera de las dos debe estar debidamente sellada y firmada por el médico tratante. Si no, no es válida y el guardia (quien es el primer filtro en el lugar) pide que vuelvan cuando se tenga todo completo. 
 
 
Ellos, como nosotros, nos cansamos de llamar al 171 sin obtener respuesta clara sobre nuestros malestares, nuestros síntomas y sobre cómo acceder al examen por medio del Estado. En redes sociales abundan, las quejas, denuncias y pedidos a la entidad pública sobre este tema en particular. 
 
Una fuente del Ministerio de Salud Pública cuya identidad no será revelada explicó que la llamada a este número se hace para identificar qué pacientes son sospechosos de COVID-19 y necesitan valoración clínica. “No necesitamos saturar nuestros servicios por cada llamada que entra. Cuando se llama al 171 y se hace un triaje médico, el doctor decidirá qué paciente va a un establecimiento de salud o va a su casa. No es que a todos se les va a tomar la prueba porque enviarlos a tomarse una muestra a un establecimiento de salud es poner en riesgo de contagio al resto de la gente que quizá no tenga el virus, o al revés”, indicó. 
 
Explica también que si una persona llegara a tener dificultad respiratoria marcada, debe acercarse a un establecimiento de salud de emergencia, no llamar al 171. 
 
Entonces comenzó para nosotros la espera, el sofoco y la impaciencia. A eso de las 6:30 de la mañana más o menos 40 vehículos esperaban por el examen y la cifra fue en aumento. Para cuando nos retiramos del lugar, esa cifra se había triplicado. 
 

 
El mecanismo para la toma de la muestra en Interlab es el parecido al de un drive thru de cualquier cadena de comida rápida: las personas permanecen en el auto, ingresan a una especie de patio, donde los doctores se acercan por la ventana y toman la muestra -un exudado faríngeo, frotando profundamente la garganta con un hisopo. Luego, el vehículo se retira. 
 
Llegamos antes de las 6 de la mañana y la prueba en nuestro caso -uno de los primeros en ser atendido- se realizó a las 8:30. Es decir, mientras más tarde estemos en el sitio, las horas de espera para la realización del examen aumentan y poco a poco comienza verse desorden, aglomeración de personas, gente que camina sin mascarilla y que escupe en la calle. 
 
A eso de las 7 de la mañana comenzó a formarse una fila de personas que fueron sin auto a buscar también hacerse el examen, sin guardar el protocolo de distancia entre una y otra requerido en esta emergencia. En la fila, una detrás de otra, había un promedio de ochenta personas. Aunque un enfermero se acercó varias veces a separar a los miembros de la fila, las personas se volvían a unir. Habían ancianos con las manos en fundas plásticas para evitar contaminarse, personas con mascarillas de tela (cuyo uso no es recomendado pues no impide el paso de microorganismos); otros, arrimados a una reja tocándose constantemente la cara. La mayoría, tosiendo. 
 

 
Agentes de la ATM llegaron en una camioneta para separar con conos la fila principal de autos. Los vehículos parqueados en doble fila volvían complicada la circulación a lo largo de toda esa calle. 
 
Aunque el examen parecía estar estructurado para mantener el mínimo contacto posible entre pacientes, la hilera de personas tan cercana a la fila de autos, los carros en doble columna y las personas particulares acercándose a preguntar por el examen volvían complicado que esto se cumpla. Para esa hora, cerca de las 8 de la mañana, muchos mostrábamos señales de agotamiento por el tiempo de espera y por el intenso sol. 
 
Pese a que el pasado 19 de marzo las autoridades sanitarias informaron que Interlab y SynLab, dos establecimientos de análisis clínicos en Guayaquil, estaban habilitados para la toma de muestras de coronavirus, también evaluamos otras opciones que habían sido antes socializadas por Estado como Laboratorios Arreaga de la Clínica Kennedy y los laboratorios de la Clínica Alcívar, en el sur de la ciudad. Estos dos últimos carecían de reactivos.
 
 
En el camino, también dimos con Ecuagen Labs, que tenía posibilidades de realizar el examen pero a $250, un precio muy por encima del establecido por las autoridades como tope para el costo de los análisis particulares. 
 
Parte de la disposición es que estos exámenes deben realizarse a domicilio. Synlab envía un formulario en el que se deben llenar los datos del paciente y adjuntar la orden médica para su realización así como un documento de vigilancia epidemiológica. Luego de esto, sería asignado un turno y las personas recibirán a los médicos en casa. Interlab, que en teoría debería trabajar también a domicilio, no lo hace. 
 
Debido a la cantidad de exámenes que manejan por dia, nos informaron que los resultados estarán listos en 5 días laborables. 
 
Hasta las 17:00 de este miércoles 25 de marzo, las autoridades anuncian que existen 1211 contagiados de Coronavirus y 29 fallecidos a nivel nacional.