El abuso de la “cooperación eficaz” en Ecuador | Vistazo

El abuso de la “cooperación eficaz” en Ecuador

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El abuso de la “cooperación eficaz” en Ecuador

Tristana Santos / [email protected] Lunes, 03 de Diciembre de 2018 - 13:30
Un beneficio legal pensado para proteger a delatores de organizaciones criminales podría usarse para rebajar la pena de un femicida y para ofrecer impunidad a discreción.
 
¿Debe un femicida beneficiarse de una rebaja en su sentencia por revelar dónde enterró el cuerpo de su víctima? Al acogerse a la “cooperación eficaz”, eso lo que intenta hacer la defensa del pastor evangélico Jonathan C, asesino confeso de la joven quiteña Juliana Campoverde, desaparecida hace seis años. El pastor cumpliría unos meses en prisión y el precedente legal sería nefasto, coinciden expertos penales.
 
El Código Penal vigente desde 2014 incorporó una figura aún poco utilizada en Ecuador, pero que ha sido muy útil en Perú, Colombia y Brasil, en casos de crímenes de estado y de corrupción. La cooperación eficaz (Art. 491) es la entrega de información verídica y comprobable, que “contribuya al esclarecimiento de los hechos investigados o permita la identificación de sus responsables”.
 
El cooperador eficaz cumple el 20 por ciento de la condena (o sólo 10 por ciento si su testimonio permite procesar a “la cúpula de la organización delictiva”), y él y su familia pueden recibir protección oficial. 
 
 
Aplicar la figura de la cooperación eficaz en el caso de un femicidio “no tiene sentido, es absurdo”, dice Xavier Andrade, director del área penal de la Universidad San Francisco de Quito. “Este caso va a desnaturalizar el concepto de la cooperación eficaz, cualquiera que cometa un crimen ordinario podrá acogerse a este beneficio, podrá decir ‘yo soy el culpable, aquí está el arma que utilicé, deme el 20 por ciento de la pena’”.
 
Además, si la cooperación eficaz se une a otros descuentos de pena que ya están contemplados en la ley, la condena se diluye a casi nada. Andrade hace el ejercicio: el femicidio está penado con mínimo 22 años de prisión. Si el acusado decide colaborar con la justicia y aportar datos relevantes puede ser juzgado con un atenuante y se le impondrá un tercio de la pena, es decir 7 años. Si además se acoge a la “cooperación eficaz”, recibe el 20 por ciento de esos 7 años, es decir un año y 7 meses. Al cumplir el 40 por ciento de su condena, es decir, solo ocho meses, ya podría salir con medidas sustitutivas, como presentarse cada 15 días ante un juez. “Esto podría llevar a efectos catastróficos en la administración de la justicia penal”, sentencia Andrade.
 
“En el caso del pastor, lo que están intentando hacer es un fraude de ley”, coindice el penalista Daniel Kuri, de la UEES. 
 
¿Para qué?
 
Aunque la ley no limita el uso de la cooperación eficaz, la norma fue creada para desmantelar organizaciones criminales. En Brasil, las delaciones premiadas, una figura muy similar, fueron la clave para exponer las coimas pagadas por Odebretch.
 
En Ecuador, el caso más evidente de la utilidad de los cooperantes es el del secuestro de Fernando Balda en Bogotá. Los dos agentes de la Secretaría Nacional de Inteligencia que ejecutaron el crimen, Raúl Chicaiza y Diana Falcón, aportaron con documentos, audios y testimonios que incriminan al expresidente Rafael Correa y al exsecretario de Inteligencia, Pablo Romero. Los ex agentes también serán juzgados por plagio, pero podrían recibir penas reducidas.
 
En el sonado juicio sobre venta de pases policiales, cuatro agentes se acogieron a la cooperación eficaz y sus testimonios permitieron la condena del ex comandante de policía, Fausto Tamayo. 
 
En el caso Odebrecht, capítulo Ecuador, el exvicepresidente Jorge Glas fue sentenciado a seis años por asociación ilícita, pero tres cooperantes que admitieron haber facturado con sobreprecios recibieron sentencias de 14 meses. En este caso, las pruebas que aportaron los empresarios para beneficiarse de esa pena reducida son reservadas y aún no han motivado nuevas acusaciones en Fiscalía, pero según Marcelo Duelas, abogado defensor del cooperante Kepler Verduga, “él aportó con mucha información, con una gran cantidad de folios, sobre la cual la Fiscalía basó gran parte de su investigación”.
 
Tu si, tu no
 
“La cooperación eficaz ha estado sometida a un período de prueba”, dice el asambleísta Luis Fernando Torres, de la Comisión de Justicia. “Algunos de los que quisieron cooperar no pudieron hacerlo, como Capaya, el fiscal no aceptó la cooperación porque según él no tenía fundamento”.
 
Carlos Pareja Yannuzzelli, exministro de Hidrocarburos, después de someterse a una mediática prueba de polígrafo en Miami, regresó con la condición de beneficiarse de la cooperación eficaz, pero no se ha concretado. A otro funcionario que le pusieron trabas fue a Pablo Yanez, exsubsecretario de Comunicación que ofrecía pruebas de peculado contra Fernando Alvarado. La fiscalía no lo aceptó.
 
La cooperación eficaz es un recurso que se usa a discreción del fiscal y eso podría regularse mejor dice Bruce Horowitz, del Centro de Estudios de Situaciones de Soborno, Extorsión y Coerción. “En Estados Unidos hay un manual para los fiscales sobre lo que pueden y no pueden hacer”, dice Horowitz. “Creo que se necesita entender más los métodos de los fiscales, cómo pueden trabajar para poner uno contra otro en una organización criminal, cómo lograr que la investigación escale hasta la cúpula”. 
 
En Ecuador aún genera resistencia la idea de perdonarles gran parte de la pena a los cooperantes, dice Horowitz, pero eso cambia cuando se logra atrapar a peces gordos. En otros países, los cooperantes no sólo reciben una rebaja en su sentencia, sino total inmunidad.