Con o sin paz, el ELN golpea a Ecuador | Vistazo

Con o sin paz, el ELN golpea a Ecuador

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Con o sin paz, el ELN golpea a Ecuador

María Belén Arroyo | [email protected] Jueves, 24 de Mayo de 2018 - 17:28
Doscientos cincuenta días de cautiverio. Lo secuestraron un 9 de agosto, lo liberaron un domingo de Resurrección, en abril de 1990. El empresario español Pablo Martín Berrocal se dedicaba a negocios taurinos y visitaba Quito cuatro veces al año para organizar la Feria Jesús del Gran Poder. En uno de sus viajes, lo interceptaron encapuchados.
 
La investigación policial determinó que estuvo en poder del Ejército de Liberación Nacional, ELN, de Colombia. Sin embargo, dos de sus captores –permanentemente encapuchados- hablaban como ecuatorianos. Berrocal no fue el único secuestrado por ese grupo insurgente en territorio ecuatoriano. Katherine R. tenía 15 años cuando un comando del ELN la retuvo en 2004, en El Quinche, a menos de una hora de Quito. Fue liberada tras un mes y diez días en un operativo sorpresa.
 
Ya antes, el ELN había secuestrado al empresario carchense Galo Vivas. El también hombre de negocios de esa provincia Luis Villarreal, junto con su hijo, fue plagiado por el mismo grupo. En 2008, la unidad antisecuestros registró dos nuevos expedientes atribuidos a esa organización: el caso Morales (dos personas en Imbabura) y el caso Larriva, en Azuay. En 2010 fue detenido Orlando Ibarra, quien fue diputado con la divisa del Prian, y permaneció
dos años con sus captores.
 
Todos ellos tuvieron la suerte de recuperar la libertad. No pasa lo mismo con Marcelo Muñoz, detenido en Imbabura hace cinco años, sin que su familia volviera a saber de él. Los indicios apuntan a que estaba en poder del ELN. Según informes de Inteligencia. “Los secuestros de hacendados, comerciantes en el noroccidente de Carchi han sido realizados por el ELN”. 
 
ELN tiene un brazo logístico: la compañía Comuneros del Sur, que extiende sus actividades a Ecuador, mantiene el “Control del cultivo, producción, proceso y comercialización de drogas, siendo su principal fuente de financiamiento”.
 
 
El general retirado y actual asambleísta por Carchi, René Yandún, fue “Escéptico” sobre los diálogos de paz entre el Gobierno de Colombia y el ELN, que tuvieron a Quito como sede y a Ecuador como garante. Las negociaciones empezaron en febrero de 2017. Después de altibajos, y la suspensión temporal, Ecuador finalmente se retiró. La decisión fue hecha pública por el presidente Lenín Moreno luego de confirmarse la muerte del equipo periodístico de Diario El Comercio.
 
“Se ha vuelto políticamente insostenible para Moreno continuar siendo garante de las conversaciones de paz con un grupo guerrillero que comete agresiones que afectan la seguridad de su país”, advirtió el sitio especializado Insight Crime. 
 
Carlos Velandia, excomandante del ELN y actual Gestor de Paz, explicó que estaba en curso el V Ciclo de conversaciones. “Se esperaba el Cese Bilateral de fuegos, un acuerdo humanitario para el Chocó, un acuerdo de desminado humanitario y un diseño de modelo para la participación de la sociedad”. 
 
La nueva sede es La Habana. Pero el escepticismo desde el norte ecuatoriano persiste. “Una verdadera paz es imposible, a menos que el Estado colombiano tome acción en su zona de frontera, donde los cultivos de coca se han triplicado. El ELN vive de los secuestros extorsivos, el contrabando y el narcotráfico”, argumenta Yandún.
 
En el norte ecuatoriano el ELN consigue recursos. También recluta a integrantes ecuatorianos para sus filas.