¿Cómo se vive el teletrabajo en la cuarentena? | Vistazo

¿Cómo se vive el teletrabajo en la cuarentena?

Redacción Quito Miércoles, 08 de Abril de 2020 - 20:38
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El teletrabajo no es algo nuevo. Según datos del Ministerio de Trabajo, en 2019, había 12.888 empleados en esta modalidad. Apenas un 0,4 % de la masa laboral. Pero tras la cuarentena, ahora son más de 253 mil personas trabajando desde casa.

Pero este no es un ambiente cotidiano, como cuando se enviaba a los hijos al colegio y se podía trabajar sin interrupciones, y salir de casa a tomar un café luego de la jornada. Las rutinas cambiaron.

“No es lo mismo el teletrabajo normal que en cuarentena, ya que se vive un estado de angustia por el virus y por la estabilidad laboral de no saber qué pasará mañana”, explica Valentina Ramos, psicóloga organizacional y docente de Facultad de Ciencias Administrativas de la EPN. Ella conduce una investigación sobre las afectaciones a la productividad y la salud metal en esta coyuntura.

Los datos preliminares, con alrededor de 400 encuestas, arrojan que el 70 por ciento pertenecen al sector público, la mayoría específicamente a Educación. Otro dato interesante es que gran parte de los encuestados ha terminado la universidad, tiene un postgrado o incluso PhD. Y la edad media es de 39 años.

Entre los puntos preocupantes, los encuestados sugieren que las jornadas ahora son más largas que cuando laboraban in situ. Perciben que no pueden separar el trabajo del tiempo de pasar con la familia, ya que están conectados casi 24/7 a la computadora.

Además, hay una sensación de no contar con todos los recursos necesarios para las labores, lo que les hace pensar que no son productivos. Valentina Ramos, que además de docente es consultora para empresas privadas, recomienda que se necesita de un espacio de retroalimentación constante entre los jefes y su personal a fin de informar que las cosas avanzan. Sino el trabajo será como un barco a la deriva.

Todos estos factores están afectando la salud mental de los trabajadores, sobre todo de las mujeres. Los hijos demandan atención más de la madre que del padre, por ejemplo; lo mismo ocurre con las tareas domésticas, lo que genera mayor estrés y desequilibrio familiar al género femenino.

Esto hace que las mujeres requieran de mayor interacción con sus colegas y jefes para recibir instrucciones o intercambiar ideas, mientras los hombres son más autónomos. Asimismo, lo hombres tienen mayor interacción social con sus amigos, logrando establecer reuniones por plataformas digitales.

El ambiente no es el más adecuado para laborar en ningún sitio, porque a cada hora hay noticias negativas de la pandemia, pero los encuestados que más capacidad productiva demuestran son quienes han desarrollado destrezas de automotivación y organización, explica Ramos.

Otro de los elementos de distorsión es que no hay un panorama claro de cuándo y cómo volver a la normalidad.

Este estudio, realizado desde el Grupo de Investigación en Sistemas de la Información, Gestión de la Tecnología y la Información (SIGTI) de la Escuela Politécnica Nacional, por ahora se centra en Pichincha, donde ha logrado mayor respuesta al cuestionario aplicado. Pero la intención es expandirlo a todo el país, para aportar soluciones.

“Con esta emergencia se está demostrando que muchas actividades tanto en el sector público, como en la empresa privada se pueden hacer desde casa, o a través de plataformas informáticas. Eso quedará así”, dice Ramos.

Ante la prolongación de la emergencia, la Asamblea Nacional empezó a tratar un proyecto de ley, presentado por el legislador Vicente Taiano (PSC), para regular el teletrabajo. Según expuso Taiano en la Comisión de Derechos de los Trabajadores, se trata de insertar reformas que den garantías, estabilidad y beneficios al empleado y que no se piense que esta modalidad se reduce únicamente a contar con internet y una laptop.