Carta abierta: El Día de la Madre con mi hijo desaparecido | Vistazo

Carta abierta: El Día de la Madre con mi hijo desaparecido

Alexandra Córdova Domingo, 12 de Mayo de 2019 - 03:27
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CARTA ABIERTA DE ALEXANDRA CÓRDOVA

Quito, 12 de mayo del 2019
 
Frente a mi contemplo una hermosa imagen que recuerda el nacimiento del niño Jesús, está pintada la expresión confiada de la Sagrada Familia ante el Nacimiento de la ESPERANZA, y me imagino a DIOS bendiciéndoles, omnipresente: con el AMOR y la PAZ, no obstante la humildad, la carencia, y la simplicidad de la compañía de bueyes y corderos, en aquel sencillo pesebre. 
 
No puedo dejar de identificarme con la profunda expresión de ternura de la Virgen María, MADRE de DIOS hecho hombre según la doctrina de la Iglesia Católica, y tampoco puedo dejar de relacionar a mi hijo, con esta escena familiar que tiene más de dos mil años en los corazones de millones de familias de todo el mundo; mi corazón de madre confía la seguridad de mi Hijo al cuidado de ese AMOR y PAZ de DIOS, que son energías universales que mueven todo principio y emoción, que lavan mi corazón y lo han preparado para el perdón, pero también para tener la firme convicción y compromiso para luchar por los Derechos de mi Hijo desaparecido de manera forzada.
 
Hace 27 años un 31 de mayo de 1992, Dios me dio el regalo más preciado de la vida, el ser tu madre Hijo mío. Te soñé innumerables veces, y sin que nacieras aun, ya te conocía; sabía cómo serías: tu naturaleza curiosa y preguntona, tu carácter dulce y de trato suave, y tu carisma que atraía porque tenía un fondo amoroso, siempre alegraron mi vida y la llenaron de significado.
 
Cuando crecías en mi vientre, podía sentirte, y me queda el alivio de haberte compartido siempre lo feliz que me hacía quedarme unida a ti, hablándote con mi mente y acariciándote con mi corazón. Recuerdo con nostalgia la inquietud de tus piecitos y manitos que me golpeaban y me despertaban en las noches; bastaba que oyeras mi voz y percibieras mis caricias para que te sintieras tranquilo y protegido, y te volvieras a dormir.
 
El constante recuerdo, angustia y dolor por la desaparición de mi hijo DAVID, siguen tan presentes como el primer día.
 
Querido Hijo, preparamos con mucho amor tu llegada, y te llamamos David por el Rey y su significado bíblico, “el amado y querido”, porque así esperó tu nacimiento toda la familia.
 
Cuando te tuve entre mis brazos, eras como te imaginé siempre; me parecías tan frágil pero al mismo tiempo, tuviste desde mi vientre, el poder de transmitirme la fortaleza que necesitaba para cuidarte y ahora para buscarte Hijo mío. 
 
Nuestro Hijo David Romo Córdova, desapareció en circunstancias extrañas que no han podido ser esclarecidas por las autoridades, y más bien hemos tenido que sufrir el manejo negligente del caso por autoridades de turno que han ido cambiando según los vaivenes de la política.
 
Querido David, cuando naciste supe que perdía parte de mi identidad de mujer para ampliarla a una condición superior llena de significado, capaz de pintar mi mundo de colores brillantes, llenar la vida de mi música preferida, y transformar mis sueños en las mejores realidades. 
 
En mi condición de Madre, me diste las más grandes satisfacciones, siempre fuiste cariñoso y cercano, y confidente compañero con tu hermana menor; vi con infinita e íntima alegría como creciste: lloré en silencio al verte sufrir en las mañanas al tener que separarte de mi lado los primeros días de la escuela, compartí tus primeras experiencias en el colegio, incluso cuando te enamoraste por primera vez; siempre te esforzaste por ser responsable con tus estudios, y tu trato respetuoso y sentimientos naturales de amistad te hicieron merecedor del cariño de maestros y compañeros, porque naciste con un hermoso don para ser un gran amigo: solidario y comprometido. 
 
Mi hijo cursaba el cuarto semestre de Comunicación Social en la Universidad Central, en febrero del 2013, con grandes ilusiones y proyectos para su vida; tenía en sus planes seguir también la carrera de derecho. Todo estaba bien y estábamos orgullosos de sus progresos. El 16 de mayo de 2013 a las 22h22, desapareció después de hablar conmigo por celular. Su voz y sus últimas palabras siempre están conmigo.
 
Ha sido pública la situación política del Ecuador, que está saliendo de un gobierno que, durante 10 años, intencionalmente debilitó la institucionalidad del Estado, afectó la salud de la democracia en el país y su capacidad de ofrecer transparencia y justicia a sus ciudadanos, y ha obstaculizado el esclarecimiento del caso de David Romo y de una lista de miles de desaparecidos  en el Ecuador; por tanto creemos tener la obligación cívica y patriótica de luchar para dar visibilidad ante la sociedad ecuatoriana y ante el mundo, y no permitir la impunidad, la negligencia y la indolencia frente nuestro derecho de saber dónde está nuestro Hijo David Romo Córdova.
 
En este sentido, hemos gestionado que el caso se incluya en la agenda de la Corte Interamericana de Derechos Humanos y hemos hecho llegar sendas cartas al Presidente de la República, Lenin Moreno Garcés, a la nueva Fiscal General de la Nación, Diana Salazar Méndez, y al Santo Padre: El Papa Francisco; en donde hemos expuesto la odisea vivida, pero sobre todo hemos solicitado un manejo justo, transparente, profesional y eficiente para encontrar a DAVID y a miles de desaparecidos, que Ecuador no ha podido dar respuesta por años, y adicionalmente hemos invocado públicamente desde nuestra condición de padres de un Hijo desparecido, el constante despertar de la sociedad ecuatoriana hacia las luces de la democracia para la defensa de sus derechos y deberes, la protección de la institucionalidad del Estado ecuatoriano para que los gobiernos de turno respeten la ley y la justicia, y no permitan que malos funcionarios reflejen algo que no somos como comunidad: indolentes, negligentes y peor aún corruptos.
 
Recuerdo que tu abuela materna, desde muy niño le leía los salmos y le ayudó a crecer en su conocimiento espiritual; en especial le repetía el salmo “el Señor es mi Pastor” que en poco tiempo lo hizo suyo. 
 
Ahora más que nunca, siento que se refresca mi compromiso y responsabilidad con todos los desaparecidos; mi esfuerzo y sacrificio de servicio debe estar hecho con valentía, perdón, profundo amor por la verdad, e irrenunciablemente construido sobre las bases de la ESPERANZA.
 
Ha pasado otro año más, es mayo de 2019, y el 16 se cumplen 6 años desde la desaparición forzada de David Romo Córdova. Nuevamente celebraremos el día de la Madre con la silla vacía de mi Hijo. 
 
Mayo de 2013, fue un mes que no podremos olvidar. Festejamos el día de la madre, David no necesitaba que sea un día especial para hacerlo especial; ese día me entregó la última tarjeta con unas hermosas flores, en la que decía “sólo por ser hoy”. El 16 de mayo del 2013, te desaparecieron Davicito y aun sigo buscando.
 
 ALEXANDRA CORDOVA SEGARRA
MAMÁ DE DAVID ROMO CORDOVA
DESAPARECIDO EN QUITO-ECUADOR
16 DE MAYO DEL 2013
099-99-08470