Abusados y abusadores: "Legionarios de Cristo" repitieron patrones de violaciones | Vistazo

Abusados y abusadores: "Legionarios de Cristo" repitieron patrones de violaciones

Redacción Martes, 14 de Enero de 2020 - 10:46
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En mayo de 2019, cuando Ana Lucía Salazar denunció públicamente al sacerdote mexicano Fernando Martínez por haber abusado de ella en un colegio de los Legionarios de Cristo en Cancún, aún no sabía que él también había sido víctima de abuso.
 
Dos meses antes, cuando la justicia italiana sentenció al exsacerdote mexicano Vladimir Reséndiz por abusar de dos niños, algunos de sus antiguos compañeros de la Legión se enteraron de que, antes de ser victimario, él había sido víctima de abuso.
 
Erick Escobar, un exlegionario que ha emprendido su lucha contra los casos de pederastia, dice que esa es parte de su metodología: preparar para el abuso, abusar y volverlos cómplice. 
 
La Legión de Cristo, una de las congregaciones más poderosas de la Iglesia católica, sorprendió al mundo cuando divulgó un informe en el que admitía 175 casos de abuso a menores dentro de la orden fundada por el sacerdote mexicano Marcial Maciel en 1941, gran parte de ellos cometidos por él mismo. 
 
Lo más revelador no era la constatación de las vejaciones que habían sido denunciadas por distintas víctimas a lo largo de 80 años, sino aquello que el informe dejaba ver: la pederastia dentro de la Legión no era el resultado de la perversión de algunos sacerdotes, sino parte de una dinámica que alcanzaba a todos los niveles y que garantizaba espacios de poder a aquellos dispuestos a participar o a callar.
 
El informe habla explícitamente de “cadenas de abuso”. 
 
José Antonio Pérez Olvera, un abogado mexicano de 80 años que estuvo entre los primeros legionarios en denunciar abiertamente a Maciel, explica que aquellos que habían sufrido abusos por parte de él solían ser premiados con cargos de poder. 
 
Fernando Martínez, por ejemplo fue víctima y victimario. Las acusaciones de pederastia que acumuló a lo largo de su recorrido dentro de la Legión (tres denuncias entre 1969 y 1990, una de ellas por abusar de un niño de entre cuatro y seis años) no impidieron que siguiera ocupando cargos de poder.
 
Entre los factores que llevan a reproducir esta conducta, el “gran cáncer” es el secreto, el silencio, aseguran expertos. Si no se habla, la víctima lo normaliza, cree que así funciona el mundo y cuando crece hace lo mismo.  La ruptura de este silencio en los últimos años ha permitido que exlegionarios puedan ir desentrañando las cadenas de abuso y complicidad dentro de la congregación. 
 
El miércoles 8 de enero, la justicia italiana confirmó la sentencia contra el exlegionario mexicano Vladimir Reséndiz por abusar de dos menores en 2008, cuando era director de un seminario de la Legión de Cristo en el norte de Italia, publica diario El País de España.