Bordando propuestas de exportación | Vistazo

Bordando propuestas de exportación

País

Bordando propuestas de exportación

Darwin Borja / [email protected] Domingo, 28 de Junio de 2015 - 17:03

Ochenta mujeres de las parroquias rurales de Angochagua y La Esperanza, en Imbabura, son parte del Centro de Negocios y Servicios Artesanales Sarum Maky. A través de este proyecto, sus tejidos a mano se comercializan en el país y en Italia.

“La técnica que se ha perdido es el bordado antiguo, en el que las prendas de vestir indígenas tenían detalles relacionados a la flora y fauna del sector en donde viven”, cuenta Mauricio Benítez, quien es el técnico responsable del proyecto del Centro de Negocios y Servicios Artesanales Sarum Maky Yachay. Esta propuesta, que significa "conocimiento ancestral a mano", rescata el legado que han heredado las mujeres de las parroquias rurales de Angochagua y La Esperanza, ambas pertenecientes al cantón Ibarra, en la provincia de Imbabura. En esta iniciativa participaron activamente 80 mujeres kichwas. Además apoya alrededor de 300 artesanos de las dos parroquias con materia prima más barata y capacitaciones.

Ellas elaboran manteles, individuales, centros de mesa, cubre manteles, paneras, portavasos con tejidos ancestrales. También han incorporado nuevos diseños a los bordados a mano de camisas, blusas y vestidos, con los que han participado en desfiles de moda que se han realizado en Atuntaqui, en Imbabura.

Los primeros resultados están a la vista. Sarum Maky estuvo entre los nominados por Ecuador para la edición andina del Reconocimiento de Excelencia Unesco para la Artesanía en 2014. También en ese año, en la feria Produce Market, organizada por la Coordinación Zonal 1 del Ministerio de Industrias, obtuvo un galardón por sus productos con identidad cultural.

“La producción artesanal es un proceso que ayuda especialmente a las mujeres. En su tiempo libre o durante el pastoreo se dedican a los bordados, sin descuidar las actividades agrícolas y del hogar”, afirma Benítez.

MÁS QUE IDEAS

El Centro de Negocios y Servicios Artesanales nació hace dos años con el apoyo de la Cooperación Técnica de Bélgica y el Gobierno Provincial de Imbabura. En marzo pasado la iniciativa pasó a manos del Gobierno Parroquial de La Esperanza. Como socios se incorporaron el Gobierno Parroquial de Angochagua y el Grupo Social Fondo Ecuatoriano Populorum Progressio (FEPP). En este año se impulsará la creación de la Empresa Pública Sarum Maky.

Las ventas en 2013 fueron mínimas, ya que el proyecto se enfocó en la capacitación y la elaboración de nuevos productos. Mientras que en 2014 alcanzó los 20 mil dólares. Aunque la cifra es baja, ya se notan algunos cambios.

“Los bordados de las parroquias de Angochagua y La Esperanza son bien aceptados en Imbabura, especialmente en Otavalo. Pero el trabajo de ellas no ha sido valorado por los intermediarios, quienes pagan ínfimos valores por los productos”, indica Benítez. Ahora, las socias de Sarum Maky reciben valores fijos por su mano de obra.

OTROS RUMBOS

El Centro de Negocios presentó sus productos en ferias realizadas en varias ciudades del país. Además participó en exposiciones que se organizaron en Colombia e Italia. A este último país han exportado toallas e individuales de cocina con su marca.

El catálogo tiene espacio para la talabartería. Seis artesanos de La Esperanza usan herramientas antiguas para la elaboración de las monturas de caballo. El abanico se amplía a las billeteras, los cinturones y los bolsos de cuero.

Otros artesanos se dedican a la elaboración de objetos tradicionales en madera, como las cucharas de palo y las bateas. También convierten las raíces de los árboles en artículos de decoración.

De a poco, al ritmo de los bordados a mano, Sarum Maky va abriendo puertas. Las mujeres de las dos parroquias rurales quieren mostrar que su trabajo tiene calidad y colores.