Tensión en Brasil por juicio que decidirá futuro de Lula | Vistazo

Tensión en Brasil por juicio que decidirá futuro de Lula

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Tensión en Brasil por juicio que decidirá futuro de Lula

AFP Miércoles, 04 de Abril de 2018 - 08:01
La corte suprema de Brasil decide este miércoles bajo fuertes presiones si el expresidente Luiz Inácio Lula da Silva puede ser detenido, a seis meses de las elecciones que lo tienen como favorito.
 
Las calles de acceso a la corte en Brasilia están bloqueadas desde la madrugada; a lo largo de la Explanada de los Ministerios, que desemboca en la plaza de los Tres Poderes donde se halla el Supremo Tribunal Federal (STF), la policía montó un vallado para separar a los partidarios y los adversarios de Lula.
 
Los once magistrados del STF empezarán los debates a las 14H00 locales (17H00 GMT). La sesión será transmitida en directo por televisión. 
 
Lula, de 72 años, fue condenado en enero por un tribunal de apelación a 12 años y un mes de cárcel por recibir un apartamento de lujo de una constructora involucrada en el escándalo de sobornos de Petrobras; pero presentó un recurso ante el STF para evitar su encarcelamiento antes de agotar todas las instancias judiciales.
 
Si su recurso (un habeas corpus) es aceptado, podrá seguir en precampaña y apostar a un largo proceso en los tribunales superiores. De lo contrario, podría ser arrestado en breve.
 
El debate sobre la jurisprudencia que permite encarcelar a condenados en segunda instancia desató los profundos antagonismos políticos en la mayor economía latinoamericana y enrareció el clima de precampaña de las elecciones generales de octubre, que se anuncian como las más inciertas desde la restauración de la democracia en 1985.
 
El martes por la noche, decenas de miles de personas desfilaron en Sao Paulo, Rio de Janeiro y otras ciudades al grito de "Lula nunca más" y de aclamaciones al juez Sergio Moro, gran artífice la investigación Lava Jato sobre el escándalo de Petrobras.
 
El que fue el presidente más popular de la historia reciente de Brasil (2003-2010) se declara inocente en este proceso y en los otros seis que enfrenta por delitos como tráfico de influencia y obstrucción a la justicia, y los atribuye a una conspiración para evitar que regrese al poder.