El Salvador se viste de fiesta para honrar a su santo más querido | Vistazo

El Salvador se viste de fiesta para honrar a su santo más querido

AFP Viernes, 22 de Mayo de 2015 - 19:59
Facebook
Twitter
Email
La capital salvadoreña vive un clima de fiesta este viernes, víspera de la ceremonia popular en que su figura más reverenciada, el asesinado arzobispo Oscar Arnulfo Romero, será elevado a los altares como beato de la Iglesia Católica.
 
Las principales vías de la capital estaban adornadas con imágenes de Romero que en distintos idiomas dan la bienvenida a los visitantes a San Salvador, "sede de la beatificación".
 
Este viernes amanecieron cerradas algunas de las principales arterias capitalinas que rodean la Plaza Salvador del Mundo, donde una multitud de obreros trabajaba en instalar toldos, tarimas, pantallas gigantes y sistemas de sonido para la fiesta del sábado.
 
A un costado, una decena de jóvenes armados de guitarras y tambores danzaban y entonaban canciones religiosas, al tiempo que lanzaban gritos de "viva Romero".
 
"Es el pastor que Dios nos mandó. No lo pude conocer porque ya lo habían matado cuando nací, pero yo lo veo (a Romero) como una esperanza de tiempos mejores para mi país, que sufre tanto con la violencia y la pobreza", comentó Romeo Barquero, un estudiante de 23 años que cantaba con entusiasmo frente a la tarima donde se realizará la beatificación.
 
En el entorno de la plaza, vendedores instalan puestos para vender mangos picados, jugos, emparedados y plátanos tostados a los peregrinos que comienzan a llegar.
 
El ministro de Turismo, José Napoleón Duarte, dijo que esperan 285.000 personas en la ceremonia religiosa de beatificación, gran parte de los cuales llegaron del extranjero.
 
"La ocupación hotelera del Gran San Salvador es de 100%" por la presencia de peregrinos que llegaron a la ceremonia, algunos de los cuales arribaron desde Europa, Estados Unidos y América del Sur, según el ministro.
 
Desde el viernes, 3.700 policías y soldados se encargaron de dar seguridad a la capital en espera de la beatificación.