Bruselas intenta volver a la normalidad tras atentados | Vistazo

Bruselas intenta volver a la normalidad tras atentados

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Bruselas intenta volver a la normalidad tras atentados

AFP Miércoles, 23 de Marzo de 2016 - 09:19
"Tengo un poco de miedo pero no tenemos más remedio": los habitantes de Bruselas intentaban este miércoles 23 de marzo volver a la normalidad tras los peores atentados de su historia, en una ciudad donde el metro seguía parcialmente cerrado y que tomaba poco a poco conciencia de que nada será como antes.
 
Dominique Salazar, de 18 años, acompañaba a sus dos hermanos de 3 y 6 años a la escuela en la estación de metro Schumman, de nuevo abierta, justo al lado de la de Maelbeek, donde el martes murieron una veintena personas cuando un kamikaze se hizo estallar.
 
"Tengo un poco de miedo, sobre todo por mis hermanos pequeños. Pero no tenemos más remedio, tenemos que desplazarnos", explica esta estudiante.
 
"Es una línea que tomamos todos lo días y cuando ves lo que pasó ayer... Hoy hay mucha menos menos gente" constata. La estación, uno de las principales nudos de comunicación de la ciudad, está ahora vigilada por militares que controlan todos los pasajeros en la entrada.
 
En este barrio normalmente bullicioso, que concentra la mayor parte de instituciones europeas, reinaba una extraña calma y muchos funcionarios optaron por venir a trabajar en bicicleta hasta el imponente edificio de la Comisión Europea, donde las banderas ondeaban a media asta.
 
"Voy a ir en metro, da igual lo que pase. No voy a abandonar mi manera de vivir porque un imbécil haya decidido hacerse estallar", decía entre la resignación y la rabia Vasco, un hombre de de 27 años, que trabaja en un supermercado.
 
Varados en el aeropuerto
 
Cerca del aeropuerto internacional de Zaventem, donde el martes murieron al menos 15 personas en dos explosiones, muchos pasajeros tuvieron que pasar la noche en un pabellón deportivo cercano después que anularan sus vuelos.
 
Tampoco aquí será fácil volver a la normalidad. Las autoridades han anunciado que los trabajos para reparar los destrozos tomarán tiempo y que el aeropuerto también permanecerá cerrado el jueves.
 
"Unas cuarenta personas han dormido aquí. Venían de España, Canadá, Catar... Durmieron en camas de campaña, aunque creo que no durmieron mucho", explica Eva Bruyninckx, una empleada del municipio que habilitó el pabellón.
 
Valentino Martín, un español de 28 años, tuvo suerte y pudo pasar la noche en casa de un habitante de Zaventem después de que anularan su vuelo de Praga a Madrid, con escala en Bruselas.
 
"Estábamos comiendo un kebab cuando un hombre nos dijo 'Si queréis poner venir a mi casa'. Habíamos tenido un día horrible. Bebimos cervezas con él y dormimos en su sofá. Fue muy amable porqué aquí estaba lleno", dice este andaluz de Alcaudete que todavía no sabe como volverá a casa.
 
La Plaza de la Bolsa, mausoleo improvisado
 
En el centro de la ciudad, la Plaza de la Bolsa --justo al lado de la emblemática Grande Place-- se ha convertido en un mausoleo improvisado de homenaje a las víctimas.
 
Desde primera hora de la mañana y hasta las 12h00 del mediodía, cuando el país se paralizó para guardar un minuto de silencio, decenas de personas, en su camino al trabajo, iban dejando ramos de flores.