Sirios desplazados soportan frio y condiciones extremas | Vistazo

Sirios desplazados soportan frio y condiciones extremas

Redacción Miércoles, 19 de Febrero de 2020 - 12:46
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Abu Ahmed es como se identifica un colaborador de una ONG de Siria, en una región fronteriza con Turquía. Y lo que narra, es terrible: 
 
“Las carreteras están saturadas de gente que huye temiendo ser bombardeada por el régimen para acabar durmiendo a la interperie a ocho grados bajo cero porque no pueden pagarse una tienda de campaña. Los que llegan a la frontera son repelidos a tiros por los guardas fronterizos turcos”, dice en una entrevista con diario El País de España. 
 
Más de 900.000 personas han huido acosadas por los bombardeos y cerca de 300 han perdido la vida en lo que va de año en esa zona del mundo, según la ONU. Al menos 36 eran menores.
 
Con temperaturas de hasta 10 grados bajo cero, la organización Save The Children ha alertado de las “condiciones extremas” a las que están expuestos los más de 290.000 menores desplazados.
 
De ellos, aseguró la ONG con información de organizaciones de la zona, nueve han muerto en los campos de desplazados “por las temperaturas y las horribles condiciones de vida”.
 
El más pequeño se llamaba Ahmed Abdelwahab el Rahal, desplazado del poblado de Jan Sheijun, que ha fallecido con siete meses. “Murió de frío hace una semana porque su padre no tenía dinero para comprar combustible con el que calentar al pequeño”, explica Alí Jalfe, responsable de comunicación del campo.
 
No parece haber escapatoria para las personas que habitan este pedazo de Siria, que es la última comarca fuera del control del Ejército regular.
 
En esa provincia viven ahora unos tres millones de personas, entre habitantes originarios de la zona y excombatientes. 
 
“Si no hay bombardeos, no nos iremos de Idlib”, asegura la profesora Um Fateh, en la treintena y madre de tres menores, y dos veces desplazada desde que en 2016 salió de su ciudad natal, Alepo.
 
Según la ONU, las bombas de los cazas sirios y rusos son responsables del 90% de los civiles muertos en el actual frente de combates al sur de Alepo, donde las tropas progubernamentales sirias intentan arrancar el terreno de manos de las facciones yihadistas y de grupos insurrectos salafistas respaldados por más de 5.000 soldados turcos.
 
Hacia el campo de Atmeh, de los más masificados en la zona, se han dirigido 118.000 personas en lo que va de año, según el recuento que hacen los consejos locales de oposición a Damasco.
 
Allí se hacinan otras 400.000 almas que en los últimos nueve años han huido de otros combates. Cada tienda mide 16 metros cuadrados y ahora acoge a entre dos y tres familias. No hay sitio para más gente. 
 
En la mayor crisis de desplazados desde que estalló la guerra en Siria (en marzo de 2011), según la ONU, el 80% son mujeres viudas como Um Fateh, a cargo de menores.
 
A la guerra, cuenta esta maestra que se resiste a abandonar la capital de la provincia, se suman las imposiciones de los yihadistas de Hayat Tahrir al Sham, especialmente duros en el control de la vestimenta de las mujeres.