Los crímenes más atroces de 'Popeye', el sicario de Pablo Escobar | Vistazo

Los crímenes más atroces de 'Popeye', el sicario de Pablo Escobar

Redacción Jueves, 06 de Febrero de 2020 - 13:10
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Jhon Jairo Velásquez, alias Popeye, fue uno de los más mortíferos alfiles del Cartel de Medellín durante la década de los 80 y principios de los 90. La mano derecha y principal sicario de Pablo Escobar falleció este jueves 6 de febrero a sus 57 años a causa de un cáncer de esófago en fase terminal, con metástasis en los pulmones, hígado y otros componentes abdominales. 
 
Velásquez Tuvo que enfrentar 23 años de cárcel por las más de 13 condenas que tenía en su contra por asesinatos, atentados y secuestros. Sin embargo, nunca se arrepintió de sus numerosos crímenes, aunque estando en la cárcel se reunió con algunas de sus víctimas o familiares.
 
Siempre se jactó de ser el jefe de sicarios de Escobar y en sus antebrazos llevaba tatuada la frase "El general de la mafia", que le gustaba exhibir.
 
En varias entrevistas a medios locales aseguró que cuando mataba a una persona "no empezaba a sudar ni a fumar marihuana; lo mataba, me iba para la casa, me bañaba, me ponía a ver televisión y vivía normal porque soy un asesino profesional".
 
El sicario reconoció que asesinó directamente a por lo menos 300 personas y que como jefe de sicarios del cartel de Medellín participó en unos 3.000 homicidios en las décadas de 1980 y 1990.
 
Estos fueron los crímenes más atroces que cometió:
 
Homicidio de Guillermo Cano Isaza, director de El Espectador
 
 
Guillermo Cano Isaza, que encabezó una lucha frontal contra el narcotráfico y su penetración en las distintas esferas de la política y la sociedad colombiana, fue asesinado a tiros la noche del 17 de diciembre de 1986 por sicarios del cartel de Medellín que le dispararon cuando salía del diario en su vehículo.
 
La misma mafia atacó de nuevo a El Espectador el 2 de septiembre de 1989 cuando un camión bomba fue detonado al lado del periódico, dejando varios heridos y las instalaciones parcialmente destruidas.
 
Este crimen fue adjudicado a Popeye, quien era jefe de sicarios del Cartel de Medellín en esa época. De acuerdo con la Fiscalía colombiana, él participó en la planeación y ejecución del asesinato. 
 
 Por este crimen, la Fiscalía le impuso una medida de aseguramiento en reclusión penitenciaria en mayo del año pasado, cuando estaba a pocos meses de recobrar la libertad tras regresar a prisión en 2018 por incurrir nuevamente en los delitos de extorsión y concierto para delinquir.
 
"Hay indicios que darían cuenta de su participación en una reunión en la que los cabecillas del cartel de Medellín, entre ellos Pablo Escobar, concertaron atentar contra Guillermo Cano Isaza por sus publicaciones contra la organización narcotraficante y definieron la forma y quiénes ejecutarían el crimen", indicó la Fiscalía en su momento.
 
El asesinato del que fuera director de El Espectador se convirtió en un caso emblemático de la lucha por la libertad de prensa y en su homenaje la Unesco creó en 1997 un premio que lleva su nombre.
 
El Premio Mundial de Libertad de Prensa Unesco-Guillermo Cano rinde tributo cada año a una persona, organización o institución que haya contribuido de forma notoria a la defensa y/o la promoción de la libertad de prensa en cualquier lugar del mundo, sobre todo cuando para ello haya corrido riesgos.
 
El magnicidio de Luis Carlos Galán
 
 
El acérrimo opositor de Pablo Escobar, Luis Carlos Galán, fue asesinado el 18 de agosto de 1989 en la plaza pública de Soacha cuando se disponía a dar un discurso en el marco de su campaña presidencial. 
 
Ante una Colombia sumida en el narcotráfico y la guerra de carteles, Galán proponía la extradición como una de las principales armas contra los narcos. Pero esta opción era impensable para Pablo Escobar, quien ordenó su asesinato. 
 
Popeye fue uno de los responsables del magnicidio, en una entrevista con Diario El Tiempo de Colombia, el 22 de noviembre de 2009, Velásquez confesó cómo se planeó este atentado. "Fue planeado y dirigido por la clase política contraria a él. Yo lo he catalogado como un suicidio del doctor Galán, porque, a pesar de que sabía lo que le podía pasar, se fue para Soacha", dijo.
 
Su participación en el crimen fue asegurarse de contratar a los sicarios que cometieron el asesinato y pagarles una vez cometido el crimen. También compró la camioneta Mazda en la que movilizaron para ejecutar las órdenes de Escobar.
 
El secuestro del expresidente Andrés Pastrana 
 
 
Aunque fue el autor de varios secuestros, dos en particular fueron de gran notoriedad por tratarse de reconocidas figuras políticas que años después llegaron a altos cargos del Estado colombiana. 
 
Uno de ellos es Andrés Pastrana, secuestrado personalmente por Popeye el 18 de enero de 1988. Estuvo retenido durante ocho días con la finalidad de presionar al Gobierno para que aboliera la extradición, en aquel entonces era candidato a la Alcaldía de Bogotá, que luego ganó en las urnas. 
 
El secuestro se realizó a las afueras de su sede de campaña. Fue trasladado en diferentes vehículos hasta la casa de un narcotraficante a las afueras de la ciudad, con ayuda de miembros del grupo guerrillero M-19. 
 
Durante su secuestro el expresidente colombiano se encontró cara a cara con el propio Pablo Escobar quien según ha contado Pastrana lo saludó con un “buenas noches, Andrés”. Pastrana le respondió: “Pablo, ¿buenas noches? Usted me tiene secuestrado y no sé si en el próximo minuto voy a estar muerto, ¿cuáles buenas noches?”.
 
Así le narró el encuentro a El Espectador: “Hablamos de las doce de la noche hasta las seis de la mañana. De la extradición y de la mafia, pues acababan de ponerle una bomba al Edificio Mónaco. Escobar me contó cómo casi le matan a su señora y a sus hijos. Hablamos de todo, de cómo metía la droga a los Estados Unidos y cómo manejaban el negocio. En un momento, me dijo que el viernes siguiente iba a secuestrar a Carlos Mauro Hoyos, procurador general de la Nación”. Así, Pastrana se enteró del episodio que paradójicamente sería clave para su liberación. 
 
Diez años después de su secuestro, Pastrana se convirtió en presidente de Colombia durante el periodo 1998-2002. 
 
Años después, en prisión, el expresidente cuya profesión es periodista fue a entrevistar a su secuestrador, allí Popeye le pidió perdón personalmente por haberlo raptado. 
 
Secuestro de Francisco Santos Calderón
 
 
El entonces editor de diario El Tiempo, Francisco Santos Calderón, fue secuestrado en 1990 por el cartel de Medellín. La operación fue comandada por Popeye. 
 
Estuvo retenido durante ocho meses por los hombres de Escobar. En 2012, Santos entrevistó a Popeye y esté le dijo:  “Cuando le secuestramos, estaba en un 99,9% muerto”.
 
Años después, Santos se convirtió en vicepresidente de Colombia durante la administración de Álvaro Uribe entre 2002-2010.
 
El asesinato del procurador Carlos Mauro Hoyos
 
 
El 25 de enero de 1988, cuando llegaba al aeropuerto José María Córdoba en compañía de sus escoltas, el procurador Carlos Mauro Hoyos fue abordado por hombres de “Popeye”, quienes asesinaron a los escoltas del funcionario. 
 
Herido de bala en el tórax y el muslo izquierdo, Hoyos fue llevado hasta una finca. Enseguida el Gobierno inició una operación de rescate junto a la Fuerza Pública, pero en vez de encontrar al procurador, dieron con Andrés Pastrana, quien fue rescatado. Como represalia, se ordenó el asesinato de Hoyos: “Se escapó Pastrana, mate al procurador”, contó Popeye en una entrevista al respecto. 
 
El Procurador Carlos Mauro Hoyos fue llevado en un campero desde el sitio del cautiverio hasta la finca San Gerardo. Malherido y atado de pies y manos. “Escobar me ordenó hacerle un juicio por traición a la patria, ya que tenía contactos con la DEA, por eso había que ejecutarlo. Yo seguí las órdenes, le dije a Hoyos que era su juez y que, por traición a la patria, estaba sentenciado a muerte. Él protestó indignado y empezó a gritar: “¿Cuándo traicioné a la patria”? Y ahí mismo lo maté”, relata Popeye.