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La ruta del oro

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La ruta del oro

Redacción Miércoles, 05 de Junio de 2019 - 14:14
Turquía vende alimentos a Maduro a cambio de oro. En el centro de este arreglo comercial se encuentra un comerciante colombiano, que habría vendido más de 700 millones de dólares, a precios inflados.
 
Por años, Recep Tayyip Erdogan el autócrata que gobierna  Turquía quiso establecer una relación de amistad y comercio con Hugo Chávez, no obstante había un escollo grande, Chávez respaldaba a un enemigo de Erdogan,  Bashar al-Assad, gobernante de Siria. Assad respalda a los kurdos, quienes le han ayudado en su guerra contra el estado Islámico, pero Erdogan considera a los kurdos como terroristas, pues tienen como meta crear una república dentro del territorio turco.
 
Muerto Chávez, Erdogan intentó un nuevo acercamiento con Nicolás Maduro, pero este tampoco se inclinó a su favor, hasta cuando en 2016 un golpe militar casi destituye a Erdogan. Maduro estaba convencido que dicho golpe había sido organizado por Estados Unidos y halló un paralelo con el golpe que en 2002 buscó el derrocamiento de Hugo Chávez.  Desde entonces, Maduro ha estrechado la cooperación y ha recurrido a Turquía para proveerse de alimentos y productos farmacéuticos. Solo que como Venezuela no cuenta con recursos petroleros, pues la mayoría están empeñados a los rusos y los chinos, ha recurrido al oro venezolano.
 
Según un reportaje publicado por Bloomberg News.  “El oro es clave para la supervivencia del gobierno de Maduro,  pero no hablo acerca del funcionamiento de los programas y del estado, sino del mantenimiento de las fortunas de los hombres claves en el gobierno”, sostiene Americo de Grazia, un abogado que representa a la oposición por en el estado de Bolívar, donde se concentra la producción de oro del país.   
 
 
En el centro del comercio está el colombiano Alex Nain Saab Moran, quien según Estados Unidos y  Colombia  sería la cabeza de un esquema corrupto de comercio de oro por alimentos. Saab de 47 años, desciende de un inmigrante libanés que se afincó en  Barranquilla y fundó una exitosa industria de textiles, especializada en sábanas y toallas.  En una rara entrevista concedida a diario El Tiempo, Saab contó que se inició fabricando camisetas para exportar a México, Estados Unidos y Venezuela. Y aunque dijo a El Tiempo: “Soy un libro abierto, mis cuentas están claras y mi consciencia tranquila”, sí existen serias dudas en las autoridades norteamericanas y colombianas sobre cómo un fabricante de camisetas se transformó en el mayor constructor de viviendas de interés social en Venezuela y hombre clave en su relación con Turquía.
 
Otra de sus acusadoras es la exfiscal de Chávez, Luisa Ortega Díaz, quien según Bloomberg “está obsesionada por probar las conexiones entre Saab y Maduro. Ella asegura que ha entregado la información sobre el caso a fiscales en Colombia, México, Suiza y Estados Unidos.
 
Para el diputado de la oposición Carlos Paparoni, quien ha estudiado los contratos de alimentos con Turquía, el oro es enviado a ese país, convertido en dinero en efectivo y utilizado para pagar los alimentos, algunos de los cuales provienen de Turquía y otros de México. Sus precios están inflados, añade Paparoni.   Estos alimentos son distribuidos a través del CLAP (organismo del estado que tiene el monopolio sobre alimentos subsidiados).  Los alimentos incluyen arroz, harina, fideos y leche en polvo.  Y aunque el nombre de Saab no aparece en los contratos, “un examen de los representantes legales, las direcciones, los teléfonos de estos negocios señalan a Saab”.  Su hijo Shadi Nain Saab está registrado como director.   El grupo habría vendido unos 700 millones de dólares en alimentos.
 
La fiscalía general de Colombia ha iniciado juicios en contra de Saab y dos de sus hermanos, pero eso no ha detenido el negocio.  Ante las  sanciones impuestas por Estados Unidos en contra de quienes comercien con Maduro,  el transporte de los alimentos ahora se realiza a través de barcos estatales venezolanos, que se encuentran en estado deplorable.