EXCLUSIVA: “Si necesitabas ayuda él te ayudaba”: exjefe revela emotivos detalles de George Floyd | Vistazo

EXCLUSIVA: “Si necesitabas ayuda él te ayudaba”: exjefe revela emotivos detalles de George Floyd

Diana Holguín | dholguin@vistazo.com Viernes, 05 de Junio de 2020 - 17:17
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Diez días después del asesinato del afroestadounidense George Floyd en manos de la policía, empezaron las conmemoraciones para darle el último adiós.

Ayer se realizó el primer servicio privado, transmitido por televisión, en una iglesia de Mineápolis con la presencia de amigos, familiares y el alcade de la ciudad, Jacob Frey.

Durante la ceremonia el reverendo y líder de los derechos civiles Al Sharpton y el abogado de la familia, Ben Crump, lamentaron su trágica y dolorosa muerte.

El reverendo argumentó que "lo que le ocurrió a Floyd ocurre cada día en este país, en educación, en la atención sanitaria y en cualquier otra área de la vida", por lo que instó a la comunidad negra a quitarse de una vez por todas la "rodilla" que les presiona el cuello y les impide prosperar.

El cuerpo de Floyd será enviado a Raeford, Carolina del Norte, donde nació hace 46 años para ser parte de un funeral público el día sábado. El lunes habrá otra ceremonia en Houston, Texas, donde residió gran parte de su vida y finalmente será sepultado en un acto privado el martes.

"Siempre hablaba con la gente"
De acuerdo al portal de la BBC, George Floyd se dedicaba en su ciudad natal al baloncesto y fútbol. También se hizo un nombre en la escena local de hip-hop, donde era más o menos conocido hasta que llegó a Minnessota en busca de un nuevo futuro.

En entrevista para Vistazo, Jovanni Thunstrom, exjefe de Floyd, relató que lo conoció hace cuatro años, cuando empezó a trabajar en su restaurante Conga Latin Bistro, en Mineápolis.

"Fue una persona que saludaba con un abrazo, con un beso, que sabía hablar con la gente, sabía resolver la situación cuando estaban discutiendo, nunca lo había visto agresivo y los empleados lo querían, igual que los clientes".

Floyd era guardia de seguridad en el local y su propietario lo consideraba realmente un amigo. La última vez que lo vio, fue una semana antes de su asesinato. El restaurante estaba cerrado por la pandemia por Covid-19 y Floyd le comentó a su jefe: "realmente extraño Conga".

Sus compañeros le apodaron "Big Floyd". "Era alto y musculoso, era simplemente superamable. Cuando ves a alguien de ese tamaño, puede parecer imponente, pero era superdulce”, dijo uno de los colegas.

Thunstrom recuerda que a Floyd le gustaba el ambiente latino, la comida como la ropa vieja, el flan, además de bailar, aunque admite entre risas que parecía tener "dos pies izquierdos". "Yo le decía: 'cuando bailas todo el mundo se ríe, así que déjame enseñarte' y traté de enseñarle a bailar bachata, porque le gustaba".

El exjefe de Floyd menciona que cuando vio el video de su aprehensión no podía creer que era él. "Hasta ahora estoy en shock. Una persona tan humilde, tan sencilla, que si necesitabas ayuda, te ayudaba, no merecía esa muerte".

Con 20 años al frente de su negocio, el dominicano Thunstrom afirma que "ha sido el mejor (guardia de) seguridad que he tenido, porque nunca golpeó a nadie, nunca usó su fuerza para tirar alguien afuera. Siempre hablaba con la gente".

Su hermana Bridgett Floyd, dijo a medios locales que "era un hombre temeroso de Dios, independientemente de lo que había hecho, todos tenemos nuestros defectos. Todos cometemos errores. Nadie es perfecto", agregó.

Maurice Lester Hall, quien estaba con Floyd en el automóvil durante el arresto que condujo a su muerte, contó a The New York Times que fue un mentor y compañero.

“Estaba desde el principio intentando de la forma más humilde demostrar que no se estaba resistiendo de ninguna manera”. “Podía escucharlo suplicando: ‘Por favor, agente, ¿para qué es todo esto?'”.

En espera de justicia
A partir de la muerte de George Floyd, el 25 de mayo pasado, se desataron jornadas diarias de protestas en Estados Unidos, muchas de las cuales se volvieron violentas.

Hasta ahora, el principal acusado de la muerte, es el policía Derek Chauvin, sobre el que pesa un cargo de asesinato en segundo grado, los otros tres policías enfrentan cargos criminales por ser cómplices. Dos de estos policías, Thomas Lane y J. Alexander Kueng, acusaron a Chauvin al ser el agente experimentado y el encargado de adiestrarlos.

El cuarto agente, Tou Thao, está colaborando con las autoridades desde antes de su detención, según explicó su abogado. El juez,  Paul R. Scoggin, fijó fianzas de 750.000 dólares para cada uno de los tres acusados.

Thunstrom, quien está de acuerdo con las manifestaciones pacíficas, considera que se debe entrenar más a los policías, enseñándoles que "están para servir y proteger, no para imponer".

Esteban Nicohlls, experto en Relaciones Internacionales, expresa que el efecto inmediato será mermar las protestas pero en el mediano plazo tendrá un efecto más "incendiario", al tratarse de un cúmulo de acciones que la comunidad rechaza.

Señala que las últimas manifestaciones masivas por racismo, tuvieron lugar en la década del 60. En esa época al activista James Meredith se le negó la admisión a la Universidad de Mississippi a causa de su raza y el presidente Jhon F. Kennedy envió a la tropa federal para imponer el cumplimiento de la ley.

Cuando las protestas contra la segregación fueron recibidas con violencia por la policía en Birmingham, Alabama, se envió al Congreso un nuevo proyecto de ley de derechos civiles donde se imponía la integración obligatoria en los lugares públicos.

Nicohlls califica al racismo como un problema cultural que ha sido normalizado durante décadas, por lo que descarta que el debate de ser tratado como un problema de salud mental tenga validez, como se lo ha planteado en EE.UU. para tratar a los crímenes de odio.

"Hablar de medidas puramente legales no cambiarán un patrón cultural", agrega el académico. "Por un lado, se debe hacer una revisión completa de los eventos policíacos y sincerar los datos, es decir, hacer aparante la realidad de racismo y atacar la inequidad por vía del trabajo, la educación y una reforma institucional que penalice el racismo".