El clamor de las víctimas de violencia sexual en guerras | Vistazo

El clamor de las víctimas de violencia sexual en guerras

EFE Jueves, 31 de Octubre de 2019 - 14:55
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Víctimas de violencia sexual en distintas zonas de conflicto se dieron cita este miércoles en Naciones Unidas.
Víctimas de violencia sexual en distintas zonas de conflicto se dieron cita este miércoles en Naciones Unidas para exigir justicia y reclamar el fin de la impunidad.
 
Supervivientes de Sudán del Sur, de la República Democrática del Congo, de Irak, de Mali, de Colombia o de Guatemala contaron sus historias en la sede de la ONU con un objetivo común: lograr que los responsables de estos crímenes respondan ante la Justicia e impedir que más personas tengan que pasar por lo mismo.
 
Lo hicieron con motivo del décimo aniversario de la aprobación de la resolución que declaró oficialmente la violencia sexual en los conflictos como una amenaza para la paz y que dio pie a la puesta en marcha de la oficina de Naciones Unidas dedicada a combatir esta lacra.
 
Su actual jefa, Pramila Patten, aseguró que el mero hecho de tener a supervivientes en Nueva York, de que "rompan el silencio y compartan su experiencia", es ya un gran avance.
 
"Porque hasta ahora a los responsables les ha salido gratis cometer estos crímenes", señaló Patten, recordando que en muchos casos se daba por hecho que las víctimas no iban a denunciar.
 
Esa situación, recalcó, está cambiando ahora con este claro mensaje al mundo por parte de supervivientes de violaciones y otras agresiones sexuales.
 
Entre las intervinientes figuró la Nobel de la Paz Nadia Murad, la gran voz de las mujeres yazidíes con las que se cebaron en Irak los terroristas del Estado Islámico (EI).
 
Murad, que fue secuestrada en 2014 por los yihadistas y que pasó tres meses de cautiverio hasta lograr escapar de sus captores, insistió en la necesidad de que los miles de miembros del EI que han cometido atrocidades sean juzgados.
 
"No nos rendimos. Vamos a seguir buscando justicia", subrayó la joven preguntada por los periodistas por la falta de avances en este sentido.
 
Cuestionada por la reciente muerte del líder del EI Abu Bakr al Bagdadi a manos de fuerzas estadounidenses, Murad dijo que ella no quiere ver al resto de miembros del grupo muertos, sino juzgados.
 
Otra víctima iraquí del Estado Islámico ahondó en esa idea, contando cómo a pesar de que ella dio todos los detalles de los siete yihadistas que abusaron de ella estos nunca han sido perseguidos judicialmente.
 
"Cada vez que voy a Mosul (ciudad del norte de Irak) siento miedo, siento que esta gente sigue allí", detalló.
 
Tanto ella como otras supervivientes defendieron además la importancia de que se preste más atención a las víctimas y a sus necesidades.
 
"Las supervivientes de violencia sexual no buscan pena o palabras bonitas. Necesitar ser capaces de reconstruir, necesitan médicos competentes, apoyo psicosocial y legal, las herramientas adecuadas para ser independientes económicamente y reintegrarse en comunidades", explicó Tatiana Mukanire, una víctima y activista congoleña.
 
Con ese fin, Murad y el médico congoleño Denis Mukwege -galardonado junto a ella con el Nobel en 2018 por su trabajo con mujeres violadas en guerras- lanzaron oficialmente este miércoles el Fondo Global para Supervivientes.
 
Esta herramienta, que cuenta inicialmente con financiación facilitada por Francia, Alemania y la Unión Europea, busca garantizar en todo el mundo reparaciones para las víctimas y ayudarlas teniendo siempre en cuenta su perspectiva.
 
Mukwege recordó que todas las víctimas, tanto niñas, como mujeres y hombres, sufren un destrozo total de sus vidas y, en muchos casos, el rechazo total de sus familias y la sociedad.
 
"El Fondo Global para Supervivientes establece una vía directa para que tener acceso a reparaciones. Cambiará la vida de individuos, familias y comunidades en todo el mundo", señaló.
 
Según la ONU, la violencia sexual sigue siendo hoy una táctica común en las guerras y la impunidad sigue siendo la regla general, con raras excepciones en las que se hace justicia.
 
Sin embargo, la organización ve también un gran giro en la última década, en la que se ha dado todo un "cambio de paradigma", según subrayó Patten.
 
"Lo que antes se dejaba como inevitable, ahora se ve como posible de prevenir. Lo que antes se consideraba colateral o cultural, ahora es criminal", defendió.