Tensión en Brasil antes del interrogatorio de Lula | Vistazo

Tensión en Brasil antes del interrogatorio de Lula

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Tensión en Brasil antes del interrogatorio de Lula

AFP Martes, 09 de Mayo de 2017 - 19:56
Centenares de partidarios del expresidente brasileño Luis Inácio Lula da Silva llegaron este martes a Curitiba (sur) para respaldar al líder histórico de la izquierda, quien será interrogado el miércoles por el juez anticorrupción Sergio Moro.
 
La "capital de la Operación Lava Jato" reforzó la seguridad alrededor del juzgado, en previsión de manifestaciones de seguidores y adversarios del exmandatario (2003-2010).
 
Lula recibió el martes un golpe imprevisto, cuando un juez de Brasilia comunicó su decisión de suspender las actividades del Instituto Lula, que divulga su legado, por sospechas de que pudo haber servido como lugar de encuentro para cometer "varios ilícitos criminales".
 
El exlíder sindical, de 71 años, sigue polarizando las pasiones del país y considera que las cinco acusaciones que hasta el momento pesan en su contra -por corrupción pasiva, lavado de dinero y obstrucción a la justicia- solo pretenden impedirle volver al poder en 2018.
 
Moro buscará determinar si Lula recibió un lujoso apartamento de la constructora OAS, enlodada en la red de sobornos de Petrobras, como retribución de favores ilegales.
 
La fiscalía lo acusa de haber recibido 3,7 millones de reales (1,16 millones de dólares al cambio actual) de OAS, incluyendo ese tríplex en el balneario de Guarujá (Sao Paulo) y si se benefició del costeo del almacenamiento de sus bienes personales y de su acervo presidencial entre 2011 y 2016.
 
Si es condenado, y el fallo ratificado en segunda instancia, el hombre que ganó fama mundial por capitanear el "milagro brasileño" hace una década deberá bajarse de los comicios previstos para octubre de 2018.
 
Según las encuestas, Lula lidera las intenciones de voto, pero es también una de las figuras que concita los mayores índices de rechazo.
 
Tensión en Curitiba
 
Los defensores de Lula, con camisetas y banderas rojas del Partido de los Trabajadores (PT), llegaron en autobuses o en avión desde todo Brasil. Sólo desde Sao Paulo salieron 100 buses, dijo a la AFP el Frente Brasil Libre, que reúne a varios movimientos sociales.
 
"Vinimos porque entendemos que el proceso contra Lula está viciado y es necesario demostrar que el pueblo está atento, que el pueblo está observando", dijo a la AFP Jo Portilho, una empleada de banco de 54 años, que tomó un avión desde Rio para llegar a la capital de Paraná.
 
Integrantes del Movimiento de trabajadores rurales Sin Tierra (MST) se instalaron en improvisadas carpas, donde pasarán la noche a la espera del inicio del juicio hacia las 14H00 locales (17H00 GMT) del miércoles.
 
"Soy abogado, militante. Vine al campamento a expresar mi solidaridad con los trabajadores rurales que han venido a reforzar la lucha por la democracia, por las libertades democráticas, a favor de Luiz Inácio Lula da Silva", proclamó Ralph Moreira, de 60 años.
 
Una opinión poco compartida en esta ciudad rica y conservadora, donde Moro, un juez de primera instancia de 44 años que ordenó largas prisiones preventivas y dictó duras sentencias contra poderosos empresarios y políticos, es venerado casi como un héroe.
 
"Bienvenido. La República de Curitiba te espera de rejas abiertas", se leía en un gran cartel junto a un dibujo del expresidente vestido con ropa de presidiario.
 
Se espera que miles de manifestantes retraten en las calles de Curitiba las tensiones de la sociedad brasileña, agudizadas desde que el año pasado el Congreso destituyó a la heredera de Lula, Dilma Rousseff, para ungir a su excompañero de fórmula presidencial, el conservador Michel Temer. 
 
Moro pidió el sábado a sus simpatizantes que no acudan a la cita. "No quiero que nadie se lastime en una eventual discusión o conflicto. Por eso mi sugerencia es que no vengan, no es necesario. Dejen a la Justicia hacer su trabajo", afirmó en un video divulgado por las redes sociales.
 
El exlíder sindical que capitaneó a fines de la década del 70 grandes huelgas contra la dictadura militar (1964-1985) dejó claro que mantiene su espíritu de combate, pese al vendaval de denuncias y a la reciente pérdida de su esposa Marisa Leticia, fallecida en febrero de un derrame cerebral.
 
"Hace dos años que estoy leyendo en los periódicos que el PT acabó y que mañana Lula estará preso. Si ellos no me meten preso en breve, quien sabe si un día yo los hago detener por las mentiras que cuentan", amenazó el viernes en un mitin Lula.
 
"Será importante ver cómo Lula responde a las preguntas del juez, que estarán basadas en investigaciones llevadas a cabo por la Policía Federal y la Fiscalía (...). Será sin duda una confrontación interesante", dijo a la AFP David Fleischer, profesor emérito de la Universidad de Brasilia.