Mentirle al ser querido | Vistazo

Mentirle al ser querido

Luis Medina / lmedina@vistazo.com Sábado, 04 de Abril de 2015 - 12:42
Facebook
Twitter
Email

Las relaciones amorosas no se basan en la verdad y nada más que la verdad. De hecho, mentir en ellas es más común de lo que se cree. Es así que, según cifras de investigaciones conducidas en Estados Unidos, nueve de cada 10 personas admiten haber mentido a su pareja alguna vez. Frecuentemente en estas mentiras se incluyen las grandilocuentes expresiones: eres lo mejor, eres lo más grande que tengo, e incluso los “te amo”. Pero existen escenarios donde el engaño se da con mayor facilidad y también razones claves para explicar este comportamiento, según un estudio enfocado en analizar el uso del engaño en las relaciones románticas. El investigador Tim Cole, autor del artículo, publicado en una revista científica de relaciones sociales y personales, explica que las personas tienden a mentir cuando saben que decir la verdad traerá consecuencias indeseadas.

Cole explica que una de las principales razones para mentir es evitar las consecuencias negativas en la relación. En su análisis destaca que estudios realizados desde los años 70 muestran que ser sincero puede ser una decisión que fomente la intimidad y el entendimiento entre dos personas sentimentalmente vinculadas. Sin embargo, argumenta que asimismo ha encontrado que decir la verdad no siempre resulta la mejor opción, dado que en ocasiones la verdad puede tener como consecuencias rechazos y cuestionamientos y con eso se puede perjudicar la relación. En ese sentido, uno de los escenarios que más favorece el engaño es cuando se cree que la pareja no va a aprobar las decisiones o las va a criticar. Según datos consultados por el académico, las personas tienden a ser más felices cuando no ven las cosas como realmente son, especialmente cuando la información puede ser amenazante a sus ilusiones. Imagine qué significaría para usted que su pareja le dijera: “no, no me pareces muy atractivo, o realmente no te he extrañado tanto”.

Según Cole, otra de las razones por las que los individuos mienten en una relación es por reciprocidad. Es decir, para “estar a mano”. Es que las personas tienden a mentir más cuando sospechan que su pareja también es deshonesta. Además, el investigador apunta que cuando el compromiso entre la pareja se debilita, el uso del engaño es un mecanismo para ganar independencia. Las personas suelen dejar de compartir información y manipular los datos para establecer nuevos límites, regular su interdependencia y mantener una distancia más cómoda.

MIEDO AL COMPROMISO

Otro escenario en que las parejas mienten, concluye el documento, es el relacionado con el miedo al compromiso. En una pareja, quien miente u oculta la verdad puede estar intentando controlar los parámetros en los que se desenvuelve la relación. Fabricar información engañosa puede ayudar a tener una sensación de autonomía e independencia. Igualmente, hay quienes están ansiosos por mantener a su pareja y mienten para conservar su interés, proximidad y devoción. En estos casos, subraya Cole, el engaño puede ser una forma de manejar la imagen que proyectamos e influenciar las actitudes que tienen hacia nosotros. También se miente por miedo al abandono. Finalmente, el autor recalca que normalmente mentir no se trata de una de estas razones, sino de una mezcla de ellas.


Uno de los temas más delicados sobre los que se puede hablar es el dinero.
La autora Laura Kristen señala que las mentires en este campo pueden
traer consecuencias graves para la relación.

Cole respaldó estas ideas con un estudio desarrollado con 128 parejas heterosexuales. Entre sus resultados figura el hecho de que regularmente las personas creen que dicen más mentiras que sus parejas y la mayoría justifica mentir porque creen que decir la verdad tendría efectos perniciosos. Además, las personas tienden a mentir en la misma medida en que sienten que son engañados, con el objetivo de tener una relación más igualitaria. En el estudio también se demostró que las personas recurren a las mentiras cuando su pareja responde con hostilidad o de manera muy agresiva, o cuando sienten que no existe ningún beneficio extra en decir la verdad.

REGLAS DEL JUEGO

En el estudio Acuerdo y entendimiento sobre las reglas de honestidad y engaño en relaciones amorosas, desarrollado por Katlyn Roggensack y Alan Sillars, de las universidades estadounidenses de California y Montana respectivamente, se explica que las parejas suelen negociar qué es lo que esperan del otro en situaciones específicas. Normalmente las reglas que se establecen en una relación tienen que ver con la honestidad. Sin embargo, este es un tema complejo: la mayoría de las parejas está de acuerdo sobre la aplicación de reglas, pero muy pocas de ellas realmente las aplican, lo que lleva a que las líneas trazadas puedan ser ambiguas. Esto naturalmente resulta en malentendidos.

No obstante, también hay que considerar que existen diversas percepciones sobre lo que se entiende como honestidad y como engaño. Los teóricos intentan explicar que dentro del engaño existen matices, entre ellos las mentiras, los engaños elaborados, las exageraciones, las evasiones, las equivocaciones, las omisiones, las estrategias de ambigüedad, el camuflaje, entre otras. Además dicen que hay que tener en cuenta que nuestra percepción de lo que es un engaño está sujeta a nuestra subjetividad, es decir, que lo que para unos puede ser una omisión o una excusa para el otro puede no sentirse así. Se agrega que en ocasiones las personas evitan ver los signos del engaño para mantener una idea positiva de su relación. Además, los individuos suelen decidir mentir no para hacer daño, sino para evitar conflictos y controlar el nivel de intimidad.

TEMAS DELICADOS

¿Pero, hay temas en los que especialmente causan problemas las mentiras? En uno de los artículos publicados por la escritora estadounidense Kristen Houghton, autora del libro “Porque he pecado”, se apunta que la fidelidad y el dinero son los temas que más lastiman la confianza, la cual –dice– es la base de las relaciones y se debe reconocer como algo fácil de romper. Sobre la infidelidad, explica que una vez que se cree que la pareja ha sido infiel o, lo que es peor, que ha reincidido en ese error se puede detectar un claro problema. Esta es una de las mentiras que más problemas trae a una relación.

El tema del dinero, recalca Houghton, puede ser un inconveniente igual de grave. La autora cuenta que una de las historias que más le ha impactado es la de una pareja recién casada, donde la mujer aceptó colocar el nombre de su esposo en su cuenta de ahorros, en la que tenía 20 mil dólares. Después de regresar de su luna de miel, la mujer quiso retirar 200 dólares y se encontró con que tenía fondos insuficientes: solo le quedaban 150 dólares en su cuenta, porque su esposo había usado el dinero para pagar deudas que tenía acumuladas. Esto a pesar de que desde que empezaron a salir juntos el hombre le aseguró que no tenía ninguna dificultad monetaria. Houghton relata que la pareja se mantuvo casada por un año, pero ella no pudo volver a confiar en él en relación a ningún tema vinculado con dinero.

¿MENTIRAS BLANCAS?

Muchas veces las personas que mienten dicen haberlo hecho por motivos altruistas, es decir, por el bienestar de la persona a la que se está engañando: “para protegerla”. Suelen referirse a éstas como “mentiras blancas”. La psicóloga americana Mary Kaplar puso a prueba esta formulación, llegando a concluir que la mayor parte del tiempo, quienes claman haber mentido por el bien del otro, realmente tienen motivaciones personales. La investigadora, después de un experimento realizado con 122 participantes, encontró que una persona suele encontrar motivaciones altruistas a las mentiras cuando es ella misma quien miente. Sin embargo, enfrentados a la misma clase de mentiras, pero en situación de víctima, no logra reconocer el altruismo de quien lo ha engañado. En consecuencia, Kaplar sugiere que las mentiras blancas usualmente existen para quien miente: todo se trata de una percepción.

HOY EN HOME