Inmunidad de rebaño | Vistazo

Inmunidad de rebaño

Lunes, 24 de Agosto de 2020 - 11:51
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Por Patricia Estupiñán

Hay una crisis moral muy grave en la política nacional. En algunos políticos la falta de ética, el cinismo y la aspiración de mantenerse impunes pese a sus faltas son más peligrosos que el COVID-19. En un audio, el expresidente Abdalá Bucaram le asegura a un israelí detenido que le ayudará con la justicia si no involucra a su hijo Jacobo en la venta ilegal de insumos médicos. Después, cuando el extranjero es asesinado en su celda y la fiscalía le formula cargos por delincuencia organizada, buscando impunidad anuncia que será candidato a la Presidencia. Hecha por políticos, la ley electoral es un escudo que sirve para blindarse a aquellos que tienen disputas con la Justicia. Así, permite la elección a cualquier dignidad hasta que el sujeto procesal no tenga sentencia ejecutoriada. La sentencia ejecutoriada ocurre después de cuatro instancias. A esto se aferra el expresidente Rafael Correa. Junto a otros altos funcionarios y varios empresarios, él ha sido sentenciado a ocho años de prisión en el caso Sobornos, en tres diferentes instancias. Algunos de los sentenciados no niegan el esquema de la corrupción, pero argumentan que quien se llevó el dinero fue la persona de tercer nivel que entregó los documentos del caso: los pájaros contra las escopetas.

La impunidad judicial también se pasea campante en la Asamblea Nacional. Los asambleístas envueltos en asuntos turbios son muchos, pero su suerte depende de las olas que han hecho y no del calibre de sus faltas. Viviana Bonilla, quien está sentenciada en tercera instancia en el caso Sobornos, y Joffre Poma, en primera instancia por haber participado en la suspensión del bombeo de pozos petroleros durante los levantamientos de octubre, siguen en sus curules. En tanto, Ana Galarza, de CREO, una figura en ascenso, quien prestó su tarjeta de acceso a la Asamblea a su esposo, fue expulsada: estrella fugaz. Hay asambleístas sentenciados por haber cobrado diezmos fuera del Parlamento y otros acusados de la misma falta que continúan en sus bancas. Tampoco se ha depurado a aquellos que tienen un carné de discapacitados fraudulento y está por verse el resultado en el caso del reparto de hospitales. Asamblea impresentable.

La democracia requiere que la ley no tenga recovecos para la impunidad, como la que existe en permitir la participación y seguir en el cargo a individuos sentenciados en procesos judiciales. Hasta el principal actor en la trama de venta de insumos médicos a hospitales públicos, Daniel Salcedo, ha dicho que está pensando ser candidato. La ley debe ser cambiada para no permitir candidaturas a quienes estén inmersos en procesos judiciales. La democracia para funcionar correctamente necesita de políticos éticos, que no mientan, que acepten sus errores y que mueran políticamente si han cometido errores graves. Pero también requiere de movimientos políticos donde los seguidores de los líderes no tengan inmunidad de rebaño para justificar lo injustificable.