Grilletes | Vistazo

Grilletes

Opinión, Alfredo Pinoargote

Alfredo Pinoargote

Grilletes

Miércoles, 31 de Octubre de 2018 - 11:03
Unos artefactos defectuosos y sobrevalorados, como la mayoría de los que se adquirieron con una ley de contratación pública dictada por la Constituyente de Montecristi, sacaron a flote la nuez del nuevo régimen gatopardista.
 
Pero atención que no me refiero a lo que vomita la cascada de improperios de gobierno y oposición sobre los topos del correísmo incrustados en el Estado. Pues ya se conocía hace algunos meses que los grilletes eran un adorno del todo cambia pero nada cambia. Así que aquí nadie ha engañado a nadie. Eso es pura bambolla, alharaca y cortina de humo. El hecho cierto y definitivo sobre la fuga del exsecretario de Comunicación de Carondelet es que desde el comienzo gobierno y oposición se hicieron los desentendidos de una fuga prevista.
 
Pues venir desde África a comparecer ante la justicia para que solo le pongan el grillete, que Andrés Páez había denunciado antes que eran defectuosos, y no estar prohibido de enajenar era darle espacio a que venga y arregle en libertad detalles domésticos para retirarse de la escena como lo hizo. Burlándose y agradeciendo a gobierno y oposición. Pues no lo hizo únicamente con los custodios del Ministerio de Justicia sino con sus superiores jerárquicos en el gobierno que ahora vienen con la cantaleta de que fueron engañados y la oposición de coreografía teatral que saludó alborozada las insuficientes medidas cautelares.
 
Pero eso no es todo, el meollo del asunto está en la fallida promesa de campaña electoral, de Guillermo Lasso y Lenín Moreno, de crear una comisión internacional contra la impunidad con Naciones Unidas. Sobre la base elocuente de lo que la administración de justicia ha logrado en Guatemala desde 2006, es decir partiendo de una realidad concreta no de ilusiones o experimentos fracasados. Un modelo exitoso en definitiva, que es como acostumbran en el Ecuador a bautizar lo que sí funciona.
 
Pero una propuesta tan buena nunca fue explicada a cabalidad, pues para que funcione una comisión de envergadura internacional se requiere de la participación de todas las funciones del Estado. Esto es un compromiso formal del Ecuador como república para que la impunidad termine para toda la clase política en el Ecuador de hoy, de la clase de la década robada, de la gatopardista actual, y de la que va a venir en 2021 con hambres atrasadas.
 
En consecuencia, la propuesta nació muerta porque era demasiado buena. Ya que los líderes políticos del Ecuador desde hace años están secuestrados por élites económicas y políticas que se sirven de ellos, y que jamás van a permitir una comisión internacional contra la impunidad con fiscal de Naciones Unidas como la de Guatemala, que primero puso tras las rejas al Presidente corrupto del antiguo régimen y luego al que creó la comisión… Esto es demasiado para pueblos donde sus élites se mueven olfateando el pragmático y visionario hoy por ti mañana por mí, a caballo entre derecha e izquierda.
 
Prueba de fuego para el gatopardo.