Fabrikante, el poeta del rap ecuatoriano | Vistazo

Fabrikante, el poeta del rap ecuatoriano

Gabriela Pinasco Viernes, 18 de Septiembre de 2020 - 19:52
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Músico, poeta, cineasta, ilustrador, maestro, crítico y hasta genio un poco loco… cuando hablas con Fabrikante se quedan cortos los adjetivos. Describirlo es tan complejo como lo es su música, pero eso es buena señal. En un mundo en el que todo está dicho o escrito, que aparezca un artista con música que no puedes describir con facilidad, sorprende y demuestra que el arte realmente no tiene límites.

Con 42 canciones en su trayectoria, este guayaquileño de 32 años no se cansa de experimentar. Acaba de lanzar su último tema “Dejpedida”, una mezcla de “sonidos del reguetón con el sonido corta-venas del pasillo ecuatoriano”, que habla de la transformación de dos personas que aprendieron mucho juntas, pero que se tienen que decir adiós. En sus palabras, “Dejpedida es un tema que plantea una forma de amor que se separa, pero que no se acaba”.

Este video fue realizado por Santiago Singo. La canción producida por Fabrikante y contó con la colaboración de Walter Andrés Garay en producción y diseño sonoro; y de Carlos Alberto Garay en Guitarra.

Su nombre de nacimiento es Francisco Valdivieso, “Paquito” con cariño; y su viaje por el mundo musical empezó cuando tenía 13 años. A esa edad comenzó a tocar la guitarra y a componer canciones. En la Universidad se cambió de Psicología a Comunicación Social, con mención en Literatura, porque así podía leer libros completos. Es en esta época cuando empieza a nacer el artista, pero no solo escribía, también ilustraba, de hecho dibujaba tanto que de ahí nació Fabrikante: “quería hacer una fábrica pero que sea chévere, creativa, me decía: ‘eso seré yo, seré un fabrikante’”.

Como todo buen ‘fabrikante’, empezó a rebuscar entre los materiales o ritmos que más le llamaban la atención, así sacó en 2013 su álbum debut “Memoria y Profecía de Doña Petita Pontón”, en el que usa únicamente la técnica de beatboxing, es decir, que todos los sonidos salen de su boca. Así escupió con ingenio y gracia a “Chanteoma”, cuyo videoclip levantó excelentes críticas en Ecuador y fue muy bien recibido en otros países.

 

Su vida artística en Ecuador se vio interrumpida durante dos años y medio, en los que vivió en México para hacer una maestría en Estudios de Arte y Literatura. Se graduó con honores de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos y también aprendió a tatuar. Y aunque el terreno musical es bastante fértil en este país centroamericano, Fabrikante tenía que regresar: “Ecuador siempre va a ser mi casa, no podría verme viviendo en otra tierra, lo intenté en México y no pude, extraño demasiado estos paisajes, estos sabores, estas frutas, nuestros acentos, no puedo vivir sin ellos. Va más allá de mí”.

Tras su regreso, en 2016 sacó el disco “Kariño Universo”, del cual nacen temas cargados de una espiritualidad de sonidos que te conectan con nuestro planeta: “Ramifika” y “La Ola” son dos claros ejemplos. Las letras y los videclips de esta producción muestran una importante conexión con nuestra cultura, en el tema “Jambi Raymi” se incluyen palabras en quichua recitadas por Inti Tuntaquimba, originario de Peguche. Lo más característico de este álbum es esa proliferación de ritmos de origen precolombino, como los silbatos de barro que se pueden escuchar al inicio de “Chimo Vibración”.

 

El arte nace para compartirse, y bajo esta premisa, Fabrikante no siempre canta solo. En sus canciones ha incluido a varios músicos. El año pasado sacó su último disco con la colaboración de dos insignias de la música afroecuatoriana: Gloria y Rosita Pavón, quienes junto a su fallecida hermana Magdalena eran conocidas como Las Tres Marías del Valle del Chota. Este álbum lleva el nombre de la hermana que ya no está y recopila canciones ancestrales de nuestra tierra, temas que nunca antes han sido grabados.

“Viví con ellas intermitentemente durante 3 meses y fue hermoso. Ellas sabían trescientas mil millones de canciones, entonces mi proceso fue como estar con ellas, cachar las canciones que sabían, escucharlas cantar todos los días, algo que fue una de las bendiciones más grandes de la vida porque tu sentías que eran como ángeles que te cantaban”, cuenta el músico de su experiencia con “Magdalena”.

Para ‘el Fabri’ no existen las etiquetas, porque “si te comes ese cuento te limitas”, por eso su producción musical no está únicamente en discos, también tiene sencillos lanzados independientemente. “Zúbele” es uno de estos, lanzado el 20 de marzo de este año junto al rapero Equis.

 

Con “Pekadora” estrenado en noviembre del 2019, puso a todos a bailar:

 

Más allá de mantener el común denominador del rap, a este poeta de rima infinita le gusta fluctuar entre estilos viejos, contemporáneos e inexplorados. Su proceso creativo no acaba, porque va reinventándose constantemente, demostrándonos a todos que el arte no es estático, sino que debe transformarse y transformar.

P: ¿Qué le dirías a esas audiencias heterogéneas del mundo musical?
R: Les diría que hay que ser más hippies que los hippies y más punk que los punks. También les diría que solo pierde quien no aprende.

 

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