El lado secreto sobre la multimillonaria fortuna de Bill Gates | Vistazo

El lado secreto sobre la multimillonaria fortuna de Bill Gates

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El lado secreto sobre la multimillonaria fortuna de Bill Gates

Redacción Martes, 19 de Noviembre de 2019 - 15:04

Bill Gates vuelve a ser el hombre más rico del mundo, tras haber perdido la posición a manos de Jeff Bezos durante los últimos dos años y pese a comprometerse a donar cada año 4.700 millones de dólares a causas solidarias.

El creador de Microsoft empezó siendo un genio de la informática y de los negocios desde una edad muy temprana. William Henry Gates III nació el 28 de octubre de 1955, en Seattle, Washington. Se crió en una familia de clase media-alta junto con dos hermanas.

Bill era un lector voraz, pasaba muchas horas vertido sobre libros, más que todo enciclopedias. Fue en Lakeside School donde conoció a Paul Allen, que era dos años mayor que él. Los dos se hicieron amigos rápidamente y vincularon su común entusiasmo por las computadoras.

En 1970, a la edad de quince años, Bill Gates entró en el negocio de las computadoras con Paul. Ellos desarrollaron un programa informático que monitoreaba los patrones del tráfico en Seattle, lo cual les valió su primera ganancia cuantiosa: veinte mil dólares.

En 1975, fundaron “Micro-Soft”, nombre que viene de los términos “micro-ordenador” y “software”. Bill tenía apenas veinte años. Microsoft no fue una empresa exitosa desde el principio. 

La foto de la ficha policial de Bill Gates en 1977. Fue detenido por conducir a alta velocidad por el desierto, algo que según él "le relajaba"

 

El joven Gates podía ser un dictador con sus empleados y, a la vez, acumular toda la liquidez posible para poder pagar nóminas durante el mayor tiempo posible incluso si no había trabajo.

"Quería tener bastante dinero en el banco para que si nadie nos pagaba en un año, yo pudiese asumir los sueldos". Esto fue así en los Ochenta, antes de que llegaran los mejores años de Microsoft.

Sin embargo, ahora su cartera de inversiones le ha dado más de una alegría este 2019, entre ellas, la adjudicación de un nuevo contrato multimillonario para Microsoft, compañía donde aún mantiene un 1% de las acciones.

El pasado 25 de octubre, el departamento de Defensa de los Estados Unidos adjudicó a Microsoft y no a Amazon la elaboración de un sistema de computación en la nube por valor de 10.000 millones de dólares (9.051 millones de euros) y con una duración de diez años.

Pero, es a través de Cascade Invesment, el holding empresarial que preside y a través del cual traza un plan de crecimiento económico que busca que su riqueza no se quede estancada. De hecho, tal y como él mismo reconoció hace unas semanas en una entrevista con Bloomberg, la estrategia que utiliza para dinamizar su fortuna pasa por tener el 60% en renta variable o, lo que es lo mismo, en acciones.
 
Desde Cascade Invesment gestionan las participaciones presentes en tecnológicas como Facebook, Google, Apple e incluso Amazon, a las que hay que sumar su participación masiva en la cadena hotelera Four Seasons o en el proveedor de servicios de eliminación de basuras, Republic Services.
 
Filantropía. Esta es una de las razones principales por las que Bill Gates había perdido el título del hombre más rico del mundo durante los últimos años. Desde que abandonó Microsoft en 2008 y tal y como refleja el documental de Netflix ‘Inside Bill’s brain: decoding Bill Gates’, todos sus esfuerzos y una buena parte de su riqueza fueron a parar a la Fundación Bill and Melinda Gates (su esposa).
 
Hace poco, el cofundador de Microsoft, asiduo del "top 3" de los más ricos del mundo y hoy centrado en la filantropía, se pronunció con cierta sorna ante el ascenso en las encuestas presidenciales de la demócrata Elizabeth Warren, cuya punta de lanza es un impuesto a multimillonarios con "potencial de incrementar dramáticamente" la imposición sobre sus ganancias totales.
 
"He pagado unos 10.000 millones de dólares, más que nadie, en impuestos. Si tengo que pagar 20.000 millones, está bien. Pero si dices que pague 100.000 millones, tendré que calcular qué me queda", dijo "bromeando" en una conferencia del New York Times, donde instó a no "amenazar" el "sistema de incentivos" que supone ser rico.