La crisis sanitaria golpea fuerte al cacao ecuatoriano | Vistazo

La crisis sanitaria golpea fuerte al cacao ecuatoriano

Nicole Landín Lunes, 20 de Abril de 2020 - 13:36
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El sector cacaotero del país denuncia que no están recibiendo el respaldo necesario para afrontar la crisis por la emergencia sanitaria que golpea al mundo. Aseguran que están reportando pérdidas importantes tanto los mercados internacionales como nacionales.

A principios de este año, este segmento de agricultores apuntaba a un nuevo récord histórico en la producción cacaotera ecuatoriana. Tenían un estimado de 330 hasta 340 mil toneladas aproximadamente para ser exportadas en este 2020.

Su precio establecido por la bolsa de valores de Nueva York y Londres a inicios de año, era a $2.960 la tonelada. Pero, lamentablemente en el transcurso de estos meses, han afrontado una realidad completamente distinta.

El precio bajo los efectos del coronavirus es de $2.220 la tonelada, reducción que se traduce en crisis para este sector que acumula la mayor cantidad de agricultores y hectáreas de trabajo, por encima de cualquier otro productos en el país.

La disminución actual del precio en más de 700 dólares, equivale casi a $40 dólares menos que recibe el agricultor por quintal, en comparación a lo que recibían en el mes de febrero.

El sector cacaotero está basado en la agricultura familiar, son más de 350.000 familias en el Ecuador que poseen este trabajo, como su principal fuente de ingresos.

La falta de ingresos no es lo único que enfrentan los cacaoteros. Se suma además los inconvenientes de pasar por un inestable proceso para poder comercializar su grano.

El Ing. Francisco Miranda, Presidente de la Asociación Nacional de Exportadores de Cacao (ANECACAO), comenta a Vistazo que pese a que tienen la apertura del gobierno nacional para comprar y exportar, los Gobiernos Autónomos Descentralizados están tomando decisiones “irresponsables y unilaterales”.

“El flujo de exportación está en perfectas condiciones. Es decir, la relación entre exportador, cliente y procesador tienen las medidas necesarias de cuidado. Sin embargo, han paralizado en buenas secciones el comercio entre el agricultor y el intermediario” asegura.

Además de la falta de ingresos, este sector se enfrenta a la dificultad de comercializar el grano.

 

Producción y distribución detenida
El grano de cacao tiene que salir de las fincas a los centros de acopio o intermediarios que van hacia exportadores para sacar el grano del Ecuador. Los Gobiernos Autónomos han clausurado a estos intermediarios y les han anunciado que van a cortar el flujo de circulación de vehículos, entre los recintos pequeños y los centros de comercio.

Estas medidas, afectan enormemente a los pequeños agricultores que deciden tomar el riesgo de salir de su recinto o hacienda para comercializar su grano y ganar sustento, pero en el camino descubren que no tienen dónde hacerlo.

Además, quienes hábilmente pueden llegar a comprar ese grano, pagan menos al agricultor, generando una ineficacia de precios, según Miranda.

Por otro lado, hay quienes deciden no cosechar, por temor de ir a la ciudad y encontrar el precio tan golpeado. Las haciendas más grandes no consiguen el personal completo para las labores de campo y esto hace que la producción se paralice. Lo que no solo genera repercusiones en la cosecha actual, si no que también afecta a la futura cosecha de cacao.

En Manabí hace dos semanas decidieron cerrar vías en el sector de Piedra de Plata. Esto paralizó el comercio y provocó  estancamiento de contenedores. Pudieron resolverlo después de dos días.

En Los Ríos los alcaldes decidieron que el cacao no era un producto alimenticio, clausuraron y metieron presos a algunos intermediarios. Después de un tiempo, pudieron resolverlo y abrir el negocio.

En El Oro todo el cacao está paralizado, pues no dejan salir ni entrar a nadie en Naranjal.

El Ing. Miranda asegura que es muy difícil trabajar porque no hay una estabilidad. Comenta que las rutas marinas tienen retraso y  el sistema financiero mundial también. Además, el proceso de cobranza ahora toma de 5 a 10 días adicionales a lo normal y en algunos casos hasta más tiempo.

Es decir, que viene el dinero más lento, se va maś despacio la carga y hay menos flujo de buques para llegar al destino, esto hace que sea más difícil la labor de atender a los agricultores.

Por esto, pide ayuda y soporte para mejorar su flujo y así poder pagarle al agricultor.

“Necesitamos mejorar la liquidez de las compañías. Hoy que la banca privada está tomando precauciones, siendo muy cautos en la entrega de dinero para el comercio, necesitamos que la banca pública venga a suplir a esta, con créditos estables, seguros y garantizados que le permitan al sector exportador comprar, pagar y vender al mismo tiempo” afirma.

Miranda habla en nombre del sector exportador y asegura que no necesitan ayuda para sacar al país de una quiebra, más bien al revés, las autoridades necesitan apoyar a los sectores productivos que están sacando adelante la economía del país, porque son los que van a afianzar la economía a futuro.