Su lucha por el agua lo llevó a la prefectura de Azuay | Vistazo

Su lucha por el agua lo llevó a la prefectura de Azuay

Elecciones 2019

Su lucha por el agua lo llevó a la prefectura de Azuay

Redacción Miércoles, 27 de Marzo de 2019 - 15:04
Carlos Ranulfo Pérez Guartambel nació en Cuenca, el 26 de febrero de 1969. Pero en 2013, luego de su matrimonio ancestral con la académica franco-brasileña Manuela Picq cambió su nombre a "Yaku", que significa "agua". Un nombre definitivamente sintonizado con sus luchas personales y sus pasiones.
 
Según los escrutinios difundidos por el Consejo Nacional Electoral, Yaku Sacha Pérez es el nuevo prefecto electo de la provincia del Azuay. 
 
 
Este líder indígena de la nacionalidad cañari es también el actual presidente de la Confederación de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador (Ecuarunari). Ha sido dirigente de la Federación de Organizaciones Indígenas del Azuay (FAO). Desde esos movimientos ha participado y liderado manifestaciones contra agravios ambientales en el país. Ha ejercido la docencia en la Universidad de Cuenca, Universidad del Azuay (UDA) y Politécnica Salesiana (UPS). 
 
Sabe tocar el saxofón-instrumento que perdió luego en una manifestación- y es doctor en Jurisprudencia por la Universidad de Cuenca. Se especializó en justicia indígena, derecho ambiental, derecho penal y criminología. Tiene además un diplomado en gestión de Cuencas Hidrográficas y Población. Está vinculado a la protección de los recursos hídricos y contra la minería desde mediados de los años 90 aproximadamente. 
 
En cuanto a su pasado político, fue concejal de Cuenca en 1996. En 2002 lideró protestas contra Lucio Gutiérrez en contra de la privatización del agua.
 
 
Ha estado vinculado de manera muy frecuente y enérgica en el activismo y protestas sociales. En 2011 fue acusado de sabotaje y terrorismo, por obstaculizar las vías en protesta contra el proyecto minero de Quimsacocha. En 2015 participó en manifestaciones contra las enmiendas constitucionales. Allí, Picq fue arrestada y expulsada temporalmente del país.
 
Pérez Guartambel llega a la prefectura de Azuay con el 29% de los votos en las elecciones seccionales de 2019.
 
Tiene 50 años y alcanza la prefectura de la mano del Movimiento de Unidad Plurinacional Pachakutik, luego de vencer a María Cecilia Alvarado, de la Alianza Unidad por el Cambio y a Esteban Bernal de Igualdad-CREO.
 
"Los resultados los recibimos con la misma humildad de siempre. Desde ya pedirles el apoyo solidario del Azuay, de la gente que tiene sueños porque es un doble compromiso; seguir en defensa del agua y el otro crear alternativas al extractivismo en defensa del agua", escribió en su cuenta Twitter.
 
Según el funcionario electo, la fórmula para su victoria fue una campaña austera y creativa, y la lucha contra el correísmo. "Nuestra palabra no puede ser devaluada. Si se ofrece, hay que cumplir. Yo dije reducir el sueldo a la mitad y se va a cumplir. Se acaban los privilegios. Tenemos un compromiso con nuestros hijos", dijo.
 
Así también se comprometió a crear un centro de acogida para los animales abandonados. 
 
Vida personal
 
Se casó con Verónica Cevallos, quien falleció en 2013. Su nueva relación la entabló con la académica franco-brasileña Manuela Picq. Para ellos, la química fue inmediata pero el amor tuvo que esperar, según publicaba Revista Vistazo en un reportaje de ese año. 
 
El primer encuentro entre Picq y Pérez tuvo algo de destino y algo de azar. El líder indígena había decidido, después de peregrinar por más de un año por varios hospitales de Cuenca y Guayaquil, llevar a su esposa Verónica Ceballos al Hospital Metropolitano de Quito, en un último intento por salvarle la vida del cáncer en la médula.
 
 
Mientras estaba en el hospital, un amigo periodista llegó con Manuela Picq, quien estaba buscando un dirigente indígena que pudiera hablar de derechos colectivos. 
 
La entrevista debía durar media hora pero se extendió por más de una hora. Ambos sintieron en seguida la química y la conexión, que mucho después se convertiría en amor. Pero en ese momento, Carlos estaba preocupado por la salud de su esposa y no había lugar para nada más que una amistad.
 
El contacto entre la periodista y Yaku continuó a la distancia, y cuando llegó el peor momento para él –que fue la partida de la madre de sus dos hijas llamadas Ñusta (que en kichwa significa Reina o princesa) y Asiri (que significa sonrisa)–; Manuela viajó a Cuenca al velorio para solidarizarse. 
 
“Aunque yo estuve en otro mundo en ese rato”, asegura Pérez Guartambel. Luego continuaron comunicados y ocho meses después de la muerte de Verónica, Manuela y Carlos se animaron a llevar su amistad a otro nivel. “Ella vino a llenar ese gigantesco vacío que me dejó mi primera mujer”, asegura el hoy prefecto electo de Azuay. 
 
Consulta popular en Girón
Este este viernes 29 se realiza en Cuenca la denominada "YakuFiesta", para celebrar que en la Consulta Popular de Girón la gente dijo que No a la actividad minera en los páramos y fuentes de agua del sistema hidrológico Quimsacocha. 
 
El activista defensor de las fuentes de agua lideró en Girón una iniciativa por el No. La negativa a la actividad minera ganó en el Girón urbano, sin embargo, las dos parroquias rurales apoyaron el extractivismo.
 
Según explica Marco Machado, doctor en Jurisprudencia, diplomado en Derecho Constitucional y magíster en Derecho Administrativo, entrevistado por Diario El Mercurio, las consecuencias para el Estado ecuatoriano suponen enfrentar reclamos a nivel nacional e internacional sobre el incumplimiento del compromiso adquirido.
 
Dice que el pronunciamiento de los habitantes de Girón es vinculante, lo que tendrá un efecto para la definitiva prohibición de la explotación minera en el lugar.
 
Cualquier reclamo que haga la empresa minera, de acuerdo al expresidente de la Asamblea Constituyente, Alberto Acosta, tendrá que ser a la luz de la justicia en Ecuador. 
 
Pérez anunció que hará una consulta popular contra la explotación minera en toda la provincia, "para que Azuay sea declarado territorio libre de minería".