El año de la Justicia | Vistazo

El año de la Justicia

Opinión, Carlos Rojas Araujo

Carlos Rojas Araujo

El año de la Justicia

Jueves, 31 de Enero de 2019 - 10:10
María del Carmen Maldonado no tendrá luna de miel. Su designación como vocal del nuevo Consejo de la Judicatura, así como su obligación de presidirlo por mandato constitucional –fue la candidata de la Corte Nacional de Justicia–, destapó archivos noticiosos y críticas en su contra. En el Consejo de Participación Ciudadana Transitorio, las abstenciones de Pablo Dávila y del presidente Julio César Trujillo, a la hora de votar por ella, abonaron a esa suerte de inconformidad.
 
Los más mordaces dicen que Maldonado es correísta porque cuando era jueza de la Corte Constitucional no echó abajo, en su informe, la nefasta Ley de Comunicación. Pero no precisan que Maldonado, en ese documento, planteó reconfigurar el linchamiento mediático y la necesidad de que este se compruebe en función del daño psicológico. Además no asistió a la sesión de la Corte cuando santificaron las enmiendas de la Asamblea de 2015, que dieron paso a la reelección indefinida. Con el partido empatado, Maldonado tiene la oportunidad de mostrar su independencia y emprender las evaluaciones delicadas y necesarias en jueces y cortes para lograr el cambio que la Judicatura transitoria (la presidida por Marcelo Merlo) no lo consiguió por los errores cometidos y los enfrentamientos que la desprestigiaron.
 
En términos morochos, la descorreización de la Justicia sigue pendiente. Evaluar con seriedad, firmeza e independencia a su ente nominador, la Corte Nacional, será el principal desafío de Maldonado. Ahí radican muchos de los pecados de una Justicia encargada de juzgar a los peces gordos del país, que aún tienen el poder para burlar grilletes y fiscalizaciones tardías.
 
2019, si se lo lleva con determinación, será un año de transformaciones. Con el proceso para la designación del nuevo Fiscal General se despedirá Trujillo. Pero un fiscal honesto y de ñeque servirá de poco, si la Corte Nacional, las provinciales y el sistema de juzgados no se depuran. Y eso Maldonado lo sabe…
 
Los cambios pasan también por la nueva Corte Constitucional. Varios de sus nuevos magistrados (Hernán Salgado, Enrique Herrería, Carmen Corral, Daniela Salazar…) fueron duros críticos por cómo el correísmo blindó jurídicamente su poder. Precisamente, en esa Corte, se tejió aquella red. No es una exageración señalar que su reemplazo debe empezar por evaluar a todos los asesores y abogados que ahí trabajan. Esa tarea administrativa tendrá un efecto ‘detox’ necesario, porque lo que se viene después es más complejo: tramitar unas 12.000 causas pendientes, sin dejar de lado la revisión de aquellos fallos que fueron polémicos y que deben ser analizados en pos de una verdadera reparación nacional.
 
La garantía de un cambio decente estará, entonces, en los nueve magistrados constitucionales quienes despacharán, en última instancia, las sentencias y evaluaciones que saldrán del resto del aparato judicial cuando la purga sea inevitable.
 
La Corte Constitucional será el paraguas donde las decisiones del Consejo de la Judicatura de Maldonado, se validen y respalden. Desde ambas instancias, el cambio en la Justicia será su completa responsabilidad, pues el único juicio que no podrán evadir será el de la historia.