Molotov: himnos para migrantes | Vistazo

Molotov: himnos para migrantes

Cultura

Molotov: himnos para migrantes

Sebastian Melieres | [email protected] Viernes, 07 de Diciembre de 2018 - 18:33

En Ecuador acabo de ver un monstruo: se llama Molotov. Fue mi primer encuentro con él, aunque sé que había venido hace 10 años a Ecuador. De él sabía que tenía cuatro cabezas, que hablaba distintos idiomas y que se expresaba mediante la música pero al conocerlo el 6 de diciembre en el salón de convenciones de Guayaquil presencié un fenómeno.

Molotov es un monstruo sagrado, un grupo vital para millones de latinos que viven frustrados, desempleados o sencillamente con ganas de levantarse ante el sistema. Los Molotov no hacen canciones, vociferan himnos catárticos sin pelos en la lengua ni miedo a la censura de los gobiernos de turno o las televisoras más grande del continente. “Hit me”, “Gimmie the power” o “Frijolero” fueron gritados como si fueran las últimas canciones antes del fin del mundo.

La sala no estaba llena pero la energía contagiaba a todos. A final de cuentas todos somos migrantes y Molotov nos lo recordó con orgullo, energía y humor. Cómo olvidar “Amateur”, “Rap Soda y Bohemia” (cover de Queen) o “Me convierto en marciano” que empezó como cumbia y terminó en un Heavy Metal endiablado con gente brincando, gritando y abrazándose….

Los Molotov no se parecen a nadie. Definirlos sería imaginar un híbrido entre los Beastie Boys y los Red Hot Chili Peppers. No tiene solo una estrella en el grupo, todos cantan, rapean, no tienen poses y su sonido es impecable e impresionante: los riffs de guitarras, el bajo, la batería y los efectos de voces entre “el gringo” y los tres mexicanos generan momentos de Rock inolvidables.

Anoche presentaban su MTV Unplugged “El Desconecte”, pero como no hacen nada como los demás pusieron mucha electricidad a su disco “desenchufado” y el concierto fue un “desmadre”, tal cual lo habían anunciado.

Definitivamente después de 23 años en los escenarios, el monstruo sigue siendo el más grande de Latinoamérica. Anoche lo vi con mis amigos. Al final nos dimos cuenta que todos teníamos nacionalidades distintas: El Salvador, Perú, Colombia, Ecuador, Francia, y que nos gustó lo mismo sin poder explicarlo bien. Poderoso ese monstruo…