Cicatrices | Vistazo

Cicatrices

Opinión, Alfredo Pinoargote

Alfredo Pinoargote

Cicatrices

Lunes, 11 de Noviembre de 2019 - 10:36
La república de papel sigue navegando por los surcos que dejaron 10 años de dictadura, imborrable plusmarca nacional. En estos mismos días se gozó un largo feriado inventado por el dictador para promover el turismo y usado para tremebundas medidas económicas o políticas. Como la que acumula un proyecto de ley de urgencia económica, la proforma presupuestaria 2020 y el decreto de focalización del subsidio a las gasolinas y el diésel, mientras se arma un tinglado copiado del 30S en torno a la quema de contraloría para incinerar las pruebas de los latrocinios correístas.
 
La Asamblea entre tanto discute un proyecto de ley trole, prohibido por la Constitución de Montecristi y utilizados siempre por Correa para imponer tributos y favorecer grupos económicos protegidos por la sombrilla de su ataque sistemático a la empresa privada. Además, de acuerdo al formato, calificado de urgencia económica para que se apruebe en 30 días de un calendario rompe cinchas, con la típica socialización que escucha las declamaciones de servidores del gobierno y de algunos opositores previamente escogidos para que la coreografía del supuesto debate sea algo colorida.
 
Todo cambia pero nada cambia, el gatopardo criollo abrió el abanico de un amplio diálogo en el que se desfoga las frustraciones, marginaciones, criminalizaciones, y humillaciones de una década de dictadura plebiscitaria, arropada por el éxito electoral que procuraba el cocolón de un arroz verde donde el estado candidato vendía la contratación pública a los mejores postores e inversionistas del ícono electoral.
 
En esta liturgia del largo feriado mental al final del camino se regodean el veto modificatorio presidencial, para el proyecto de urgencia económica que nunca logra encontrar dos tercios de la Asamblea para no dejarlo pasar, y un presupuesto que solo puede observar pero nunca cambiar una Asamblea sumisa que solo cacarea para lavarse las manos.
 
Esta tomografía de la realidad indica que todo puede cambiar si se acude a la solución que alumbra 190 años de república con 27 constituciones, porque mientras esta no se cambie continuará impertérrita la república de papel del correísmo. Esta no es una visión pesimista sino auténtica de una realidad resplandeciente a la que la ciudadanía se va acostumbrando como una mascota.
 
No hay que olvidar que el gatopardo fue escogido como el sucesor encargado de guardar el puesto durante el período sabático que graciosamente se dio el dictador, después que el arroz verde del fraude existencial le había obsequiado la reelección de por vida.
 
De allí que el menospreciado gatopardo es el único héroe de la historia porque tuvo el coraje de terminar por consulta popular la reelección de por vida, de denunciar todos los latrocinios del dictador, de restituir la libertad de expresión, y descriminalizar la protesta social, pero el hambre atrasada de los huérfanos de la partidocracia se contenta con reinstitucionalizar únicamente descorreizando a medias.