150 ecuatorianos viven en Líbano y al menos 10 familias perdieron sus viviendas | Vistazo

150 ecuatorianos viven en Líbano y al menos 10 familias perdieron sus viviendas

Redacción Miércoles, 05 de Agosto de 2020 - 15:32
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150 ecuatorianos viven en Líbano y al menos 10 familias perdieron sus viviendas o sufrieron afectaciones tras la explosión, entre ellos, el cónsul de Ecuador en ese país. 
 
La onda explosiva alcanzó la casa del cónsul de Ecuador en Beirut, Karam Doumet Khouzami, su vivienda se encuentra a dos kilometros de distancia, todos los vidrios de las ventanas se rompieron, incluso la madera de las ventanas salieron volando, muebles, sillas, puertas destruidas.
 
Afortunadamente él y su familia no estaban en casa en el momento de la explosión
 
Según el cónsul Doumet, 150 ecuatorianos viven el Líbano, en Beirut varias casas de ecuatorianos resultaron con afectaciones. “Hasta el momento no registramos heridos, pero sí daños materiales, he llamado a varios ecuatorianos y están conmocionados”.
 
El número de víctimas mortales por la explosión que sacudió ayer Beirut se eleva ya a 113, informó este miércoles el ministro libanés de Salud, Mohamed Hasan, y los heridos se aproximan a los 4.000, mientras "decenas" de personas siguen desaparecidas veinticuatro horas después de la deflagración.
 
"Se ha acordado instalar hospitales de campaña para tratar a los heridos de forma rápida y el Ministerio de Salud establecerá los lugares apropiados" para levantar estos, con la ayuda del Ejército, dijo Hasan al término de una reunión extraordinaria del gabinete, según la cadena de televisión local LBC.
 
Por otro lado, María José Harb es ecuatoriana libanesa y vive hace 7 años en Beirut, ella narra los duros momentos que vivió. “Fue traumático, cuando estaba trabajando en casa sentí una vibración y quedé en blanco”, publica Ecuavisa. 
 
Las calles en los exteriores del edificio donde vive, lucen sin mucho movimiento a pesar de estar a 5 kilometros de distancia de la explosión. Aún persiste el olor a quemado y a químicos. 
 
María José dice que su padre fue testigo de la guerra en ese país en 1982, pero que no se compara con lo ocurrido ayer.