Políticamente correcto | Vistazo

Políticamente correcto

Viernes, 19 de Agosto de 2016 - 09:32
Facebook
Twitter
Email

El periodismo no puede estar limitado por una serie de requisitos legales, por lo que cada esfuerzo por crear nuevos espacios de análisis y debate, con visiones críticas de la realidad, le hace bien a la democracia.

La cercanía de un nuevo proceso electoral siempre será un buen momento para repensar el periodismo político y ponerlo al servicio de los ciudadanos. La necesidad de abrir nuevos espacios de debate, donde todos los sectores políticos puedan exponer sus ideas, motivó a Ecuavisa a poner al aire el programa Políticamente correcto, que lo dirigiré desde este domingo 21 de agosto.

Mi propósito no es replicar los formatos convencionales de opinión que han existido en la televisión ecuatoriana. Lo que pretendo es analizar la realidad nacional, en un esfuerzo porque nuestras audiencias tengan la mayor cantidad de argumentos, cifras e información para leer el país, entenderlo y proyectarlo hacia las próximas elecciones.

Un ambicioso trabajo periodístico nutrirá cada programa de Políticamente correcto y sobre la base de sus revelaciones se orientará el debate en el set de televisión, al que serán invitados personajes de todas las tendencias y visiones como un ejercicio de pluralidad y de respeto a la libertad de expresión.

La campaña electoral que está por comenzar es una oportunidad valiosa, porque coincide con la década en el poder de la Revolución Ciudadana y la posibilidad de que esta se sostenga por cuatro años más o, de plano, surja un período de cambio en el marco de la competencia democrática.

Por tanto, es necesario evaluar los 10 años del correísmo en el poder: un período liderado por uno de los personajes más influyentes de la historia del Ecuador, quien administró con un férreo control estatal, la mayor riqueza nacional en un ambiente de estabilidad económica nunca antes visto. En los próximos meses se verá si el caudillismo, tan marcado en nuestro país, es capaz de generar relevos o si los partidos y movimientos de oposición ya están listos, una década después, para convertirse en la alternativa.

Este será un proceso donde los jóvenes ecuatorianos de entre 16 y 29 años tendrán un protagonismo fundamental. Son el 35 por ciento del padrón electoral y durante la mayor parte de su vida han visto a la política ecuatoriana vestida con los colores de Alianza PAIS. ¿Urge en ellos un nuevo cambio de época?

El Código de la Democracia y la Ley de Comunicación –ya se vio en elecciones anteriores– tienden a reducir, en nombre de la igualdad y con una visión sancionadora, los espacios para el debate político. Pero como el periodismo no puede quedar limitado por una serie de requisitos legales, cada esfuerzo por crear nuevos espacios de análisis y debate, con visiones críticas de la realidad, le hace bien a la democracia.

Las nuevas tecnologías han cambiado los hábitos de la sociedad en cuanto al consumo de información; por las redes circulan miles de noticias cada segundo, tantas que superan la capacidad de cobertura de cualquier medio convencional de comunicación. De allí que en momentos como este, donde el debate público adquiere gran importancia, el papel del periodismo para encauzar toda esta avalancha informativa es irremplazable. Qué mejor que un medio de gran credibilidad como Ecuavisa ponga al servicio de las audiencias un espacio desde donde reflexionar acerca de nuestro futuro. ¡Ese también es mi compromiso!