Las otras urgencias del pacto ético | Vistazo

Las otras urgencias del pacto ético

Viernes, 23 de Septiembre de 2016 - 15:14
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Como buena estructura piramidal, Alianza PAIS trabaja con todos los sentimientos de su corazón, las luces de su inteligencia y las fuerzas de su ser para que el pedido de consulta popular del presidente Rafael Correa, sobre el llamado pacto ético contra los paraísos fiscales, se lleve a cabo el día de los comicios. Y que, hasta tanto, el tema cobre más importancia en la opinión pública que la misma campaña electoral.

El oficialismo asegura que la prohibición para que los candidatos, futuros dignatarios y servidores estatales tengan dinero en cuentas ‘off shore’ es parte de un debate nacional impostergable. ¡Como si la ética pública, tan difícil de delimitar y controlar, se redujera solo a los depósitos ocultos de los políticos! Más aún, cuando se ha comprobado hasta el cansancio que este tipo de indelicadezas se cometen con mucha frecuencia cuando los políticos ya están en ejercicio de sus funciones y el dinero debe guardarse en bancos de naciones con legislaciones más laxas.

Un pacto sobre lo ético no requiere de una consulta popular para que trascienda en una sociedad. Todo lo contrario, la politización de su debate puede tener resultados impredecibles. Si gana el ‘NO’, ¿el elector ecuatoriano sería menos ético? ¿Qué tal si, como ocurrió con la consulta de Febres Cordero de 1986 y la segunda de Sixto Durán Ballén, de 1995, el pueblo la usa como un plebiscito en contra del mandatario?

Es saludable que un gobierno hable de la necesidad de preservar la ética como uno de los valores elementales de una sociedad. Pero como un debate siempre es de doble vía, la población tiene el derecho de puntualizar otros temas que no deberían quedar soslayados. Por ejemplo, los límites éticos que debe tener el Presidente de la República durante la próxima campaña electoral, en caso de que él no sea candidato a nada. ¿De qué manera el Consejo Nacional Electoral va a controlar que esa delicada línea que separa al eterno candidato del Presidente de la República no se vaya a romper? ¿O es que, precisamente, la consulta popular sobre los paraísos fiscales tiene como único objetivo permitir que Rafael Correa sea el principal actor de la contienda venidera?

Este debate también podría servir para sacar de la próxima campaña electoral, de una vez por todas, a la Secretaría de Comunicación (Secom). Los argumentos para exigirlo sobran, pues la Contraloría ya ha hecho las primeras observaciones, sobre años anteriores, sugiriendo que hubo candidatos de Alianza PAIS que se beneficiaron de este departamento de propaganda.

En estos meses de fiebre electoral, bien valdría la pena exigir al Gobierno la transparencia de los créditos con China como para saber qué situación económica le espera al siguiente mandatario en materia de deuda externa. O que los próximos candidatos del oficialismo se comprometan a detener la preocupante escalada verbal con las Fuerzas Armadas y evitar que una posible confrontación, entre la tropa y los altos mandos, debilite la institucionalidad militar. Como se puede ver, los tópicos alrededor de un pacto ético son fecundos y brotan de todos los lados. De allí que, la determinación de Alianza PAIS, de politizar todo lo que su líder anhela, se queda corta frente tantas otras urgencias.