El PSC, de vuelta al pasado | Vistazo

El PSC, de vuelta al pasado

Jueves, 07 de Julio de 2016 - 08:00
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Nebot ha dicho que Viteri es mejor candidata que él; sin embargo, no deja de sorprender que la haya expuesto a una suerte de veto innecesario dentro de la llamada Unidad.

Diez años son suficientes para que un partido replantee su forma de jugar en la política y de querer alcanzar el poder. Si por el contrario se dan tan pocas muestras de haber evolucionado, el futuro para cualquier agrupación no pinta prometedor.

Esto ocurre con el Partido Social Cristiano que en los últimos días ha sido el centro de la noticia por haber tomado las primeras definiciones electorales.

La lista 6 vuelve a una lid presidencial luego de 10 años. Lo hace con la misma candidata y bajo el mismo esquema vertical con el cual se tomaron siempre las decisiones en ese partido.

La reunión del lunes 27 de junio, para definir el nombre de Cynthia Viteri, fue en un club guayaquileño al que asistió buena parte de la cúpula socialcristiana de antaño, aunque esta vez las canas poblaban sus cabellos. Carlos Falquez, Alfredo Serrano, Simón Bustamante, Leonardo Viteri, Luis Fernando Torres, Nicolás Lapentti y, obvio, Jaime Nebot. También estuvieron rostros frescos como el de Cristina Reyes o el de Henry Cucalón, pero aquel proyecto de forjar una ‘Cantera’ de políticos jóvenes, que se promocionó con tanta fuerza hace un par de meses, no se hizo presente.

Los personajes con experiencia y trayectoria no tienen por qué ser apartados. El problema radica en que muchos no han sido lo suficientemente autocríticos como para reconocer que el autoritarismo que se vive hoy es consecuencia de la forma en la que condujeron la política desde el Congreso, las cámaras y los gobiernos seccionales.

Es de suponer que la proclamación de Viteri no tiene vuelta atrás. Sería muy ingrato, de parte de los socialcristianos, que una de sus más valientes y coherentes figuras sea utilizada como globo de ensayo hasta esperar, por ejemplo, que los números finalmente guiñen el ojo a Nebot.

La actual legisladora es demasiado importante en el PSC como para que su candidatura se debilite, como ocurrió hace una década, por los tropiezos que dio el partido durante esa campaña.

Nebot ha dicho que Viteri es mejor candidata que él; sin embargo, no deja de sorprender que la haya expuesto a una suerte de veto innecesario dentro de la llamada Unidad. Si el PSC no quiere seguir más en ese proyecto, que lo diga abiertamente, pero el pretexto para una ruptura no debe radicar en la precandidatura de Viteri. Si ella optó por competir en estos comicios, el partido debe ofrecerle un plan electoral potente que le permita tomar bríos en lugar de que el desdén de aliados como Paúl Carrasco o César Rodríguez la distraiga.

Los socialcristianos corren el riesgo de anclarse en el pasado, a menos que con su candidata presidencial se impongan la meta de llegar a Carondelet y no solo conformarse con una bancada legislativa que les permita incidir en las decisiones del próximo gobierno sin desgastarse. Viteri, por su parte, tendrá que construir un liderazgo propio para que el Alcalde de Guayaquil no sea el verdadero rostro detrás del poder.