Obligación moral

lunes, 11 octubre 2021 - 07:19
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    Con carácter de urgente, el presidente Guillermo Lasso envió un proyecto de ley para la “Creación de oportunidades,desarrollo económico y sostenibilidad”, con el cual aspira a generar hasta el término de su mandato más de dos millones de empleos, con un régimen especial para siete de cada 10 ecuatorianos en edad de trabajar, que hoy no cuentan con un ingreso. Además, con la aprobación de la ley aspira a reducir el déficit fiscal y enrumbar al país por una senda de crecimiento. El proyecto fue devuelto y el Presidente ha dicho que dará una batalla democrática para su aprobación.

    Hay una lluvia de criterios en contra de las reformas propuestas, que van desde su juridicidad, la regresión de derechos laborales y el aumento de impuestos. El bloque de UNES, entre otros sostiene que el proyecto trata varios aspectos que corresponden a más de una ley y por tanto es inconstitucional. La Corte Constitucional ya determinó que es viable hacerlo y hay antecedentes, como la ley emitida para apoyar a Manabí durante el terremoto. Por otro lado, algunos legisladores de Pachakutik y los dirigentes sindicales se oponen porque para quienes accedan aun trabajo a través de la nueva ley vivirían en un trabajo precario. Citan como ejemplo lo ocurrido durante los años en que estuvo vigente la tercerización laboral. Por último, los socialcristianos que bajo juramento notarial han asegurado que nunca apoyarán el aumento de impuestos también se oponen. Más allá de deficiencias que como toda obra humana puede tener el proyecto, resultaría insólito que por cualquiera de las causas mencionadas no se lo trate. Es tras el debate donde se deben realizar los cambios o mantener lo propuesto. El país no progresará jamás si sus legisladores no entienden las grandes necesidades nacionales y los cambios en el mundo para lograr sociedades más justas. Más aún después de la peor crisis humana, económica, social y moral en la historia nacional, como ha sido la pandemia del COVID-19.

    Estamos ante una encrucijada y si no tomamos la ruta adecuada, no habrá un Ecuador futuro. Las discusiones deben ser para mejorar el proyecto y asegurarnos que exista empleo. Según uno de los mayores intelectuales latinoamericanos, el expresidente de Brasil Fernando Henrique Cardoso, no hay mejor política social que la generación de empleo. El empleo crea un círculo virtuoso: reduce la pobreza y la desigualdad, mejora las perspectivas de educación de nuevas generaciones, dota de más ingresos al Estado y aminora la carga de demandas, ahuyenta a los populismos y disminuye la violencia social. Asambleístas no le den la espalda a la sociedad.

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