Buenas noticias

martes, 3 marzo 2020 - 10:17
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    Por miopía ideológica, Ecuador es el único país en la  costa del Pacífico sin un tratado comercial con los Estados  Unidos. Es una buena noticia saber  que hay una ruta para un acuerdo  de comercio. Mientras Perú y Colombia firmaron su acuerdo hace  más de una década, Ecuador perdió 10 años de los beneficios que  consiguieron nuestros vecinos. Colombia, por ejemplo, tras el acuerdo  subió sus exportaciones de 12.000  millones a 21.000 millones y Perú se convirtió en el sexto país del  mundo con mayor crecimiento económico. El tratado además aumentó la inversión extranjera directa.  De los 183.000 millones que recibió toda América Latina, en 2018, a  Colombia llegaron 10.336 millones  y a Perú 4.630 millones, de la cual  10 y 60 por ciento respectivamente provinieron de Estados Unidos.  En tanto, Ecuador ha sido una Cenicienta, pues en una década la inversión no superó los 800 millones  de dólares. Recién en 2018, gracias  a la minería pasó los 1.000 millones. De la inversión, 10 por ciento  provino de Estados Unidos.
     
    La ausencia de un tratado comercial mantuvo durante una década a los exportadores nacionales c on una espada de Damocles sobre  su cabeza. En principio, estos estuvieron sujetos a la renovación de las  preferencias por el combate al narcotráfico y después a la inclusión  en las preferencias generales. Hubo  productos como el atún, las flores,  el brócoli, entre otros, que han tenido que competir en desventaja con  los de nuestros vecinos por la diferencia en gravámenes aduaneros.  Pero además, la falta del tratado también limitó acuerdos con otros  países, como sí lo han tenido nuestros vecinos. Recién en 2017, Ecuador firmó su primer tratado importante con la Unión Europea. La  llegada de productos europeos fue  un beneficio para los consumidores  y un acicate para la producción local para mejorar y poder competir.
     
    El norte del Perú se ha transformado gracias al tratado comercial  con Estados Unidos, con una amplia oferta agrícola. Ecuador puede  hacer lo mismo y superarlo, pues  tiene a su favor mejores tierras y clima, entre otras oportunidades que  abriría el acuerdo comercial. Por lo  tanto, hay que luchar sin descanso, porque esta oportunidad que se  creía perdida, llegue a concretarse.  Eso sí, en la negociación hay que  abogar por plazos de protección para productos agrícolas sensibles. 

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