{"id":18686,"date":"2026-10-10T18:40:00","date_gmt":"2026-10-10T23:40:00","guid":{"rendered":"https:\/\/vistazodiscover.audiencelabs.com.br\/?p=18686"},"modified":"2026-10-10T18:40:00","modified_gmt":"2026-10-10T23:40:00","slug":"un-fragmento-de-un-craneo-de-2-millones-de-anos-podria-ser-el-descubrimiento-mas-antiguo-de-un-homo-erectus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/vistazodiscover.audiencelabs.com.br\/un-fragmento-de-un-craneo-de-2-millones-de-anos-podria-ser-el-descubrimiento-mas-antiguo-de-un-homo-erectus\/","title":{"rendered":"Un fragmento de un cr\u00e1neo de 2 millones de a\u00f1os podr\u00eda ser el descubrimiento m\u00e1s antiguo de un Homo erectus"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Un pedazo de hueso guardado durante d\u00e9cadas en una caja de almacenamiento podr\u00eda cambiar lo que se sabe sobre los primeros ancestros humanos. El fragmento, catalogado como DNH 127, sali\u00f3 de una cantera en Sud\u00e1frica y tiene cerca de 2 millones de a\u00f1os de antig\u00fcedad.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fragmento pertenecer\u00eda a un adulto de la especie de la que probablemente descienden los seres humanos modernos. Adem\u00e1s, llenar\u00eda un vac\u00edo que exist\u00eda desde el hallazgo, en el mismo sitio, del cr\u00e1neo de un ni\u00f1o de la misma especie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La investigaci\u00f3n estuvo liderada por Jesse Martin, de La Trobe University, en Australia, con colegas de la University of Johannesburg, la University of the Witwatersrand y Washington University.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fragmento tendr\u00eda unos 200 mil a\u00f1os m\u00e1s que otros restos de adultos de la especie hallados en Dmanisi, Georgia. Eso convertir\u00eda a esta pieza en la evidencia f\u00edsica m\u00e1s antigua conocida de un individuo adulto de este linaje.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Una convivencia desigual entre especies<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Hace 2 millones de a\u00f1os, en una cueva al noreste de Johannesburgo, coexist\u00edan dos parientes humanos muy distintos entre s\u00ed. Uno ten\u00eda mand\u00edbulas enormes y molares robustos, adaptado a una dieta que exig\u00eda mucha fuerza al masticar.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El otro contaba con un cerebro m\u00e1s grande y dientes m\u00e1s peque\u00f1os, y habr\u00eda sido uno de los antecesores directos de la l\u00ednea que llev\u00f3 a la humanidad actual. En el yacimiento de Drimolen, los f\u00f3siles de Paranthropus robustus superan en n\u00famero a los del linaje de cerebro mayor por m\u00e1s de 10 a 1.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">F\u00f3siles olvidados en el almac\u00e9n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La cantera principal de Drimolen fue descubierta en 1992 y est\u00e1 a unos 40 kil\u00f3metros al noreste del centro de Johannesburgo, dentro del \u00e1rea que la UNESCO declar\u00f3 Cuna de la Humanidad. Desde entonces, el lugar ha entregado 119 espec\u00edmenes de hom\u00ednidos, el grupo que re\u00fane a los humanos modernos y a sus parientes extintos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Gran parte de ese material nunca hab\u00eda sido descrito en detalle. El equipo analiz\u00f3 18 piezas de cr\u00e1neo y mand\u00edbula excavadas entre 1992 y 2019, casi todas recolectadas por el equipo del investigador Andre Keyser entre 1994 y 1999.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Dos de esos fragmentos hab\u00edan sido archivados por error como huesos de animales. Martin y su coautor los reconocieron en 2015 dentro de una caja de espec\u00edmenes de primates y una bolsa de material sin clasificar.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">De los 18 fragmentos a una clasificaci\u00f3n<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">De las 18 piezas analizadas, los cient\u00edficos asignaron 14 a Paranthropus robustus y una al linaje de cerebro mayor. Las tres restantes no pudieron atribuirse con certeza a ning\u00fan g\u00e9nero espec\u00edfico.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Drimolen ya contaba con un hallazgo anterior: en 2020, un grupo describi\u00f3 DNH 134, la caja craneana de un ni\u00f1o de entre 2 y 4 a\u00f1os, fechada en alrededor de 2,04 millones de a\u00f1os y considerada el f\u00f3sil m\u00e1s antiguo ampliamente aceptado de esta especie.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">David Strait, de Washington University, particip\u00f3 como coautor de ese trabajo y tambi\u00e9n del nuevo estudio sobre DNH 127.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Lo que distingue al nuevo fragmento<\/h2>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El hueso se compone de tres piezas \u00f3seas del lado derecho y la parte posterior del cr\u00e1neo que encajan justo detr\u00e1s de la oreja.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">A pesar de su tama\u00f1o reducido, varios rasgos lo alejan claramente de Paranthropus. La protuberancia detr\u00e1s de la oreja, llamada ap\u00f3fisis mastoides, aparece solo moderadamente abultada en la pieza, a diferencia de lo que suele verse en el otro linaje.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La costura donde se unen dos secciones del cr\u00e1neo tambi\u00e9n resulta reveladora: su trazado recto coincide m\u00e1s con el patr\u00f3n observado en f\u00f3siles de Dmanisi que con el de cualquier Paranthropus conocido.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Esa combinaci\u00f3n de detalles llev\u00f3 al equipo a atribuir DNH 127 al linaje de cerebro mayor, reforzando la idea de que esta especie ya estaba presente en el sur de \u00c1frica hace 2 millones de a\u00f1os.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El fragmento, junto con el cr\u00e1neo infantil hallado antes en el mismo sitio, aporta ahora una imagen m\u00e1s completa de esta especie en la infancia y la adultez. La pieza se suma al registro f\u00f3sil reunido en Drimolen desde 1992, un yacimiento que contin\u00faa aportando piezas clave para entender la evoluci\u00f3n temprana del g\u00e9nero humano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El hallazgo en Drimolen aporta ahora una imagen m\u00e1s completa de esta especie en la infancia y la adultez.<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":18685,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"jnews-multi-image_gallery":[],"jnews_single_post":[],"jnews_primary_category":[],"jnews_social_meta":[],"jnews_post_split":[],"footnotes":""},"categories":[55],"tags":[],"class_list":["post-18686","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-discover"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/vistazodiscover.audiencelabs.com.br\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18686","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/vistazodiscover.audiencelabs.com.br\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/vistazodiscover.audiencelabs.com.br\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vistazodiscover.audiencelabs.com.br\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vistazodiscover.audiencelabs.com.br\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=18686"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/vistazodiscover.audiencelabs.com.br\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18686\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":19018,"href":"https:\/\/vistazodiscover.audiencelabs.com.br\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/18686\/revisions\/19018"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/vistazodiscover.audiencelabs.com.br\/wp-json\/wp\/v2\/media\/18685"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/vistazodiscover.audiencelabs.com.br\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=18686"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/vistazodiscover.audiencelabs.com.br\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=18686"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/vistazodiscover.audiencelabs.com.br\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=18686"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}