Los uniformados, pertenecientes a la Unidad de Control Fronterizo, habrían solicitado dinero para no retener un cargamento de sandalias que era transportado desde Guayaquil.
El Organismo de Investigación Judicial investiga al jugador y a otras tres personas por presuntos delitos de extorsión, amenazas de muerte y asociación ilícita.
La Policía ejecutó 22 intervenciones en diferentes zonas del país durante una semana. Entre los aprehendidos, 17 estarían vinculados con grupos de crimen organizado.
Un informe del Observatorio Ecuatoriano de Crimen Organizado revela que mientras las denuncias de usura caen, la extorsión creció 898%. Con ello, los delincuentes financian su logística y dominan barrios.