La publicación del mandatario estadounidense generó cuestionamientos por su tono humorístico tras la muerte de William Chapman, un joven británico de 23 años.
El secretario de Estado, Marco Rubio, aseguró que Estados Unidos no necesita a la CPI y rechaza la idea de enjuiciar a ciudadanos estadounidenses, militares en servicio activo o líderes políticos.