En la mañana del jueves 3 de enero mientras hojeaba brevemente el Comercio me llamó la atención una nota de cuarto de página sobre el matrimonio de Hugh Hefner y apenas un editorial de Carlos León Andrade sobre el fallecimiento de Rita Levi. A lo largo del día pregunté a diversas personas si conocían a Rita Levi y/o a Hugh Hefner y para mi gran sorpresa todos sabían quién era Hefner y nadie sabía quién era Levi.
Rita Levi fue una científica y premio Nobel de Medicina por sus importantes investigaciones sobre las neuronas, por el descubrimiento del factor de crecimiento neuronal para ser más precisa y falleció el domingo 30 de diciembre a los 103 años en su casa en Roma. Es considerada como una de las investigadoras más importantes del siglo XX. Una mujer extraordinaria.
Este desconocimiento de temas o personajes científicos es común no solo en Ecuador. De acuerdo con el artículo publicado por Alicia Rivera en El País (8 mayo 2012) los españoles también son poco científicos. Ella menciona el Estudio Internacional de la Cultura Científica, de la Fundación BBVA en el que 46% de los encuestados en España no es capaz de dar ningún nombre de un científico, frente al 27% de la media de los países europeos. El estudio fue realizado en 11 países (10 de la UE más EE UU) y “explora el interés por la ciencia de los ciudadanos y cuantifica su nivel de conocimientos, aborda parámetros como el acceso y seguimiento de la información sobre investigación, las visitas a museos o la asistencia a conferencias, pero también utiliza indicadores más sutiles, como la frecuencia con que los temas científicos se tratan en las conversaciones cotidianas”. Ante la pregunta ¿Con qué frecuencia sus conversaciones con familiares amigos o compañeros de trabajo versan sobre temas de ciencia o tecnología? La respuesta “muy frecuentemente” Dinamarca (13,5%) está a la cabeza junto con Reino Unido (9,2%) y Holanda (5,8) y a la cola Italia, España y República Checa con menos del 3%. El 22% de los encuestados en España dice conocer personalmente a algún científico o científica, frente al 73,6% (el valor más alto), en los Países Bajos, y el 43,6% en EE UU. Solo los italianos están por debajo de los españoles en conocimientos personales de investigadores. ¿Ha considerado en alguna ocasión la posibilidad de dedicarse a una carrera vinculada a la ciencia? Por las respuestas afirmativas (16,4%), España está en la media Europea, pero lejos de Holanda (31%), Dinamarca (26,5%) o EE UU (32,5%) Increíblemente y de acuerdo al artículo mencionado de Alicia el 10,3% de los españoles dice que es cierto que el Sol se mueve alrededor de la Tierra (media europea: 14,8%).
Existirán en el Ecuador datos sobre el interés de la población en general por la ciencia, cual es su nivel de información científica, o cual es la proximidad de los ciudadanos a la carrera científica. No lo sé, lo cierto es que como señala el mismo estudio: “una población sensibilizada y familiarizada con la ciencia y la tecnología mejora la toma de decisiones individuales (como pacientes, consumidores, en el trabajo, en la vida diaria) y, en un plano público, constituye una población más abierta a la innovación y al aprovechamiento de las oportunidades de los procesos de cambios globales” Rita Levi tenía razón “… es la imperfección y no la perfección la que se encuentra en la base de la actuación humana”.
Matrimonio
En los salones del Club Sociedad Unión se llevaron a cabo tanto la ceremonia civil como la recepción del matrimonio entre Laura Díaz y Luis García.