¿Qué sueñan los ecuatorianos? | Vistazo

¿Qué sueñan los ecuatorianos?

Vida moderna

¿Qué sueñan los ecuatorianos?

Pilar Ortiz | [email protected] Jueves, 09 de Marzo de 2017 - 11:55

Las respuestas a la pregunta ¿qué sueño quisiera que se le cumpla en la vida?, fueron categorizadas en rubros. En primer lugar –el 17 por ciento– está relacionado al tema de bienestar; en segundo lugar –el 16 por ciento– a encontrar un mejor empleo; y en tercer lugar al anhelo de obtener un aumento en los ingresos –un 11 por ciento. Estos dos últimos aspectos aparecen separados porque el de “mejor empleo” se refiere a encontrar un mejor clima laboral y un mejor entorno para desarrollarse.

En cambio, el de “más ingresos” sólo a recibir más dinero. Y el tema de educación, que aparece en el quinto lugar –ocho por ciento– está enfocado en realizar nuevos estudios para cumplir ciertos requisitos que aumenten sus probabilidades de éxito más que por un tema de superación personal.

“Aquí empieza a salir algo interesante: tener una vida más espiritual registra un cinco por cien to, mientras el año pasado aparecía un porcentaje muy bajo, prácticamente no graficable”, señala Eduardo Reinoso, director ejecutivo de Profits Research Consulting Group, empresa que realizó el estudio.

Para entender el incremento de respuestas relacionadas a la vida espiritual, Reinoso explica que desde el punto de vida cerebral, el placer y la felicidad funcionan exactamente igual, generan el mismo proceso electroquímico, “sin embargo, quien sí logra notar la diferencia entre placer y felicidad es el alma. Lo que veo es que las personas están perdiendo la paz, la tranquilidad y, por ende, no llegan a ser felices.

Eso hace que tomen medidas para vivir de un modo más integral, reconociendo que somos cuerpo, mente y espíritu”. Cree que esta búsqueda de vida espiritual puede convertirse en tendencia, “hay que estar pendientes de esas respuestas que no aparecen en los primeros puntajes pero que año a año empiezan a sumarse, a crecer. Así se van detectando las tendencias”.

 

¿Cuáles son las aspiraciones?
Al recategorizar en rubros las respuestas espontáneas y abiertas ante la pregunta sobre cuáles son los sueños de los ecuatorianos, aparece en primer lugar el tema profesional. Casi la mitad de los deseos espontáneos de las personas involucran un desarrollo en este aspecto, posterior se encuentra el tema familiar –22 por ciento– que aumenta ocho puntos con respecto al año anterior, sobrepasando a lo material que alcanza un 17 por ciento.
 
El tema sentimental, asociado al romance y la pareja, baja en este año del tres por ciento hasta no aparecer. Reinoso menciona un dato destacable y que aparece desde el año pasado: “Tradicionalmente cuando se pregunta a una persona qué es lo que desearía tener responde: casa o carro, que suelen ser los grandes gastos o inversiones que se aspiran en bienes tangibles. Resulta interesante que desde el año pasado las respuestas a la misma pregunta son mayoritariamente “quiero dinero” –41 por ciento. Esa es una radiografía de la falta de liquidez que afecta a las personas. Estamos hablando de falta de circulante porque muchas familias están endeudadas. Lo que apremia es pagar deudas y para eso se necesita dinero”. 
 
 
¿Su necesidad más urgente?
Cuando se pregunta de manera abierta: ¿Cuál es su necesidad más urgente?, un 32 por ciento responde que es mejorar la economía. En segundo lugar, con un 18 por ciento, las respuestas son mayor estabilidad en el país. Al indagar más en estas respuestas aparece el anhelo de que no existan tantas pugnas, peleas, de que todo funcione más armónicamente. El tercer lugar –13 por ciento– lo ocupa el recuperar la salud de un ser qurido que esté atravesando algún quebranto en este aspecto. A sólo un punto de diferencia aparece la necesidad de tener “paz en mi vida”. El autor del estudio explica que estas respuestas nuevamente están relacionadas con el alto nivel de estrés que dicen sentir los encuestados y con la búsqueda de espiritualidad. “El estrés es el exceso de futuro. La gente está pensando mucho en el mañana, en lo que va a pasar con el país, en qué va a pasar con las empresas, cuáles leyes van a regir... y todo eso empieza a ejercer una presión en las organización y en los seres humanos”, reflexiona.
 
Acerca de la búsqueda de paz comenta que estos resultados muestran que las personas están dejando de pensar solamente como entes económicos, productores o consumidores de cosas y que las necesidades, las presiones y el sufrimiento están haciendo que vuelvan su mirada hacia el interior, a su esencia como seres humanos. Por otra parte añade que la cultura de odio y la comunicación negativa entre los líderes políticos generan intranquilidad en la población, hacen que se pierda la tranquilidad y esa sensación de estabilidad necesaria. Recuerda que las emociones tienen un efecto de contagio muy fuerte. 
 
Siempre positivos
Reinoso define al ecuatoriano como irracionalmente positivo. “A pesar de manifestar que la necesidad más urgente es el mejoramiento de la economía, el ecuatoriano promedio no pierde su positivismo. Siete de cada 10 creen que el 2017 va a ser mejor que el año anterior. Pero hay que recalcar que esta cifra bajó un 12 por ciento con respecto al año 2016, cuando los ecuatorianos se sentían más positivos aún”, concluye.