El arte de recuperar muebles y elementos desechados | Vistazo

El arte de recuperar muebles y elementos desechados

Vida moderna

El arte de recuperar muebles y elementos desechados

Pilar Ortiz de Pérez/ [email protected] Miércoles, 16 de Agosto de 2017 - 13:25
Sofás, lámparas y una gran diversidad de elementos decorativos forman el pequeño gran universo de Diego Rendón Coronel en Vintageless, un almacén de muebles en Cumbayá con un enfoque original: las piezas que ofrece no fueron creadas por él, ni fueron compradas tal como se exponen.
 
Diego visita los lugares donde hay muebles y accesorios decorativos que sus dueños han decidido vender o simplemente dar de baja. Es entonces cuando empieza a seleccionar esas piezas que sabe que con buen gusto y manos hábiles pueden convertirse en elementos que aporten belleza y estilo a un ambiente.
 
En algunos casos será un nuevo tapizado, un toque de laca o de color llamativo. Su función es analizar la mejor manera en que ese elemento puede transformarse retomando su belleza original… o superándola.
 
Define el estilo de sus muebles como atemporal vintage. En algunas piezas se nota claramente la influencia de las décadas de los 50, 60 y 70. Una butaca que transporta mentalmente a la súper bien ambientada serie Mad Men o al comedor de la tribu Brady.
 
 
Dada la libertad para mezclar estilos que impera hoy en día, cualquiera de estas piezas puede incorporarse en un ambiente y convertirse en el elemento estrella.
 
“Cuando adquiero algún mueble por sus características estéticas también lo hago porque detrás hay una historia que contar: por qué sigue una línea determinada, cómo vino la inspiración del diseño y cómo fue evolucionando esa tendencia con el tiempo”, dice Diego y agrega que un mueble puede ayudar a entender los entretelones de los sucesos históricos.
 
Señala por ejemplo, que a través de un mueble se puede entender algunos sucesos que ocurrieron durante la Segunda Guerra Mundial y que tuvieron su repercusión en la creación y producción de mobiliario, como la prohibición de usar metales para ningún otro fin que no sea la fabricación de armas, esto llevó a las empresas escandinavas, que hasta ese momento estaban creando muebles de metal, a regresar a la madera empleada en forma de líneas puras y rectas, estableciendo la guía del diseño para todo el mundo. 
 
 
Terminada la guerra, viene la recuperación y la posibilidad de trabajar nuevamente en metal y la difusión en el mercado estadounidense de las líneas simples en el mobiliario que estaba imponiendo el mercado nórdico.
 
“Los gringos son los que crean la oleada de estos muebles midcentury, parte de los cuales aún se pueden encontrar en Ecuador y son los que yo estoy rescatando.
 
Más allá de la estética que aportan estas piezas está la satisfacción que brinda prolongar su vida y poner un granito de arena en el cuidado del medio ambiente”, señala Diego y concluye invitando a buscar dentro de sus propias familias esos muebles o accesorios que les llaman la atención y que con un poco de esfuerzo pueden volver a brillar como cuando fueron adquiridos y exhibidos por primera vez.