Cuídese de las ansiedades modernas | Vistazo

Cuídese de las ansiedades modernas

Vida moderna

Cuídese de las ansiedades modernas

Luis Medina | [email protected] Domingo, 11 de Octubre de 2015 - 10:54

Hace más de una década se empezó a hablar sobre la posibilidad de una adicción al Internet. En los 90, varios reportes psicológicos determinaron que algunas personas se estaban volviendo ‘adictas’ a la web en la misma manera en que otras se hacían adictas a las drogas o el alcohol, es decir, –indica Kimberly Young, experta mundial en comportamiento online–, permitiendo que el uso compulsivo de Internet se tradujera en fracasos académicos, disminuciones del desempeño laboral e incluso ocasionara discordias en el matrimonio.

Desde entonces, el alcance del Internet se ha expandido a escala global. Junto a su crecimiento, el desorden relacionado a su uso excesivo se ha hecho cada vez más común y ha traído consigo otros males. Entre ellos están dos relacionados a los smartphones, la manera más común de acceder a la red fuera de casa. La popularidad de estos dispositivos –cifras de la firma eMarketer estiman que para 2016 estarán en las manos de 2 mil millones de personas en el mundo– ha provocado que empiece a estudiarse la aparición de fobias y síndromes vinculados con su uso.

El tiempo al día que una persona promedio le dedica a su smartphone está aumentando en todo el mundo. Reportes de Nielsen y de Analysys Mason indican que entre 2011 y 2013 el tiempo de uso diario de estos aparatos casi se duplicó, pasando de 98 minutos al día a 195. Aunque no sean seguidas, pasar más de tres horas todos los días mirando la pantalla del celular puede tener consecuencias psicológicas. ¿Cuántas veces ha sentido ansiedad cuando busca el aparato y no lo encuentra cerca? ¿Cada cuánto lo siente vibrar a pesar de que no ha vibrado?

MIEDO A PERDER EL CELULAR

Sentir altos niveles de ansiedad cuando no se tiene el smartphone cerca puede calificar como nomofobia. Este término, derivado de la expresión inglesa NoMobilePhobia, se define como la incomodidad, ansiedad, angustia y nerviosismo causados por no estar en contacto con el teléfono móvil, o porque este se quedó sin batería. Según Nicola Bragazzi, de la Escuela de Salud Pública de la Universidad de Génova (Italia), se trata de un desorden de la sociedad contemporánea “digital y virtual” en la que vivimos, y en términos generales es el miedo patológico a estar fuera de contacto con la tecnología.

Para este investigador, que en 2014 propuso la inclusión de la nomofobia en el manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales, las características de la nomofobia varían en cada persona. Sin embargo, algunos síntomas de su presencia son tener más de un celular, llevar siempre un cargador a todos lados o evitar como a la peste los lugares donde no se lo puede usar (espacios sin cobertura, teatros, o hasta los aeropuertos). Añade Bragazzi que el trastorno también puede estar presente en quienes miran compulsivamente la pantalla del dispositivo buscando encontrar nuevas notificaciones a pesar de no haber escuchado el aviso.


Nomofobia es la incomodidad, ansiedad, angustia y nerviosismo
causados por no estar en contacto con el teléfono móvil.

Es un mal que incluso ha llegado a ser calificado como una epidemia. En Reino Unido, una encuesta en 2013 determinó que cinco de cada diez personas se declaran “extremadamente ansiosas” cuando son separadas de sus smartphones. Una investigación similar publicada un año antes encontró que en Estados Unidos tres de cada cinco usuarios de teléfonos inteligentes se sienten igual, y el tiempo máximo que pueden estar sin revisar sus aparatos es de apenas una hora.

Según un informe publicado en marzo de este año por la Universidad Estatal de Iowa (Estados Unidos), la ansiedad que se genera en los ‘nomofóbicos’ cuando no tienen sus celulares cerca se debe a cuatro motivos principales. El primero es “no poder comunicarse”, o sentir que se pierden los medios para ponerse en contacto de manera inmediata con los demás. “Perder la conectividad” es el segundo, que está relacionado a la pérdida de la sensación de ubicuidad que otorga el acceso a Internet, así como a la desconexión de la identidad online de cada usuario en las redes sociales. La incapacidad para acceder a información y la renuncia a la conveniencia que implican los smartphones son los últimos motivos encontrados por los investigadores.

NOTIFICACIONES FANTASMAS

Aunque menos problemático que el miedo a perder el celular, el Síndrome de Vibración Fantasma también es un mal psicológico que ha aparecido en los últimos años. Se trata de la sensación de haber sentido vibrar, o incluso haber creído escuchar el teléfono a pesar de que este no hizo nada. Un estudio publicado en la revista académica online PLOS One en 2013, estima que ocho de cada 10 personas en Estados Unidos ha sentido estas notificaciones fantasmas. Sin embargo, la gran mayoría de quienes las experimentan consideran que no son molestas.

Independientemente de si son molestas o no, para el psicólogo y escritor Larry Rose, el problema es que es el cerebro el que crea estas notificaciones que no existen en realidad. Eso es síntoma de otro tipo de ansiedad, dice Rose, derivada de que hoy en día nuestros cuerpos están siempre a la espera de una interacción tecnológica, la cual usualmente viene de los smartphones. “Tenemos una ansiedad anticipatoria activada, con la que cualquier estímulo neurológico, como el pantalón rozándonos la pierna, podemos malinterpretarlo a través del velo de la ansiedad”, explica Rose. En consecuencia, debido a que el cerebro está a la espera de recibir una notificación, la encuentra en cualquier tipo de estímulo.

Si escucha sonar el celular con frecuencia, o lo siente vibrar cuando en realidad no ha sonado ni vibrado, quizás sea tiempo de empezar a tratar la ansiedad tecnológica, sugiere Rose. “Potencialmente, puede terminar manteniéndonos tan excitados que no vamos a ser capaces de concentrarnos en nada más”, sostiene el especialista. Para reducirla, sugiere actividades como caminatas en la naturaleza, o sesiones de ejercicios o de música. Igualmente, recomienda establecerse horarios para estar en línea y fuera de ellos, mantener los dispositivos apagados.